Mundo deportivo

Djokovic is unstoppable
Djokovic va sin freno
29 de Enero de 2015


Novak Djokovic se mantiene como el amplio favorito para obtener una vez más el primer Grand Slam del año, el Abierto de Australia, torneo en el que hoy jugará en semifinales ante el suizo Stan Wawrinka.


El serbio Novak Djokovic alcanzó su semifinal número 25 de un Grand Slam, en el Abierto de Australia, al derrotar al canadiense Milos Raonic, sin ceder un solo punto de rotura, tal como lo hacía su entrenador, el alemán Boris Becker, por 7-6 (5), 6-4 y 6-2.


En dos horas de gran demostración de poder y seguridad, resolviendo sabiamente con su resto, elevando el ritmo cuando era necesario y en tan sólo dos horas de saque perfecto, Djokovic, cuatro veces campeón de este torneo, sentenció a Raonic en una ejecución perfecta.


Djokovic se enfrentará hoy en semifinales ante el suizo Stan Wawrinka, quien venció también con gran claridad al japonés Kei Nishikori, por 6-3, 6-4 y 7-6 (6) en sólo cuatro minutos más que “Nole”, vengándose de la derrota que Kei le infligió en los cuartos de final del Abierto de Estados Unidos.


Hoy, el checo Tomas Berdych y el británico Andy Murray lucharán en una de las semifinales, bien entrada la madrugada en Colombia (3:30 a.m.), mientras que más tarde (8:00 p.m.), lo harán Djokovic y Wawrinka. 


Los dos veteranos dejaron en la cuneta a dos de las estrellas que pujan por destronarles. El serbio, quien está a una semifinal más para igualar a Andre Agassi, con 26, en 20 años de carrera, se sintió el más orgulloso de los que ganaron.


Y no era para menos, porque Djokovic estuvo genial en todos los aspectos. No cedió un solo punto de rotura, y convirtió tres de los quince que disfrutó. Cometió 26 errores no forzados, cinco menos que el canadiense y ganó 100 puntos por 77 de Milos, que eso sí, sacó a más velocidad, 229 Km/h, por los 202 Km/h del de Belgrado, y sumó 34 golpes ganadores, uno más que «Nole», y quince «aces», siete más que su verdugo.


Djokovic tiene un balance favorable y abrumador de 16-3 ante Wawrinka, al que ha ganado quince de los últimos 16 duelos desde Viena en 2007. La única vez que «Stan» logró detenerle en esa racha infernal fue en los cuartos de final en estas mismas pistas el año pasado, cuando Djokovic falló de forma estrepitosa una volea, cuando se jugaba el pase a las semifinales.


“Ha sido una gran actuación, no hay excusas. Me he sentido genial en el fondo de la pista, he sacado muy bien, un gran partido. Desde luego me siento bien. Nunca te sientes viejo si estás entre los cuatro últimos de un Grand Slam”, dijo orgulloso Djokovic, sobre todo eufórico con su saque.


“Me siento como Boris Becker en la pista”, comentó sobre la efectividad de su servicio en este torneo, en el que sólo lo ha perdido una vez, y dirigiendo su mirada hacia el tricampeón de Wimbledon, su entrenador, Boris Becker.


“Milos es uno de los que están subiendo, una de las estrellas próximas, uno de los tres jugadores que están desafiando a los de arriba”, comentó sobre su rival, y sobre Wawrinka recordó que sus duelos son siempre al máximo.


“Siempre nos exigimos uno al otro lo mejor de nuestras habilidades sobre la pista. Estoy listo para una batalla. No he tenido demasiados partidos largos en este torneo por lo que estoy preparado”, observó el serbio, quien en las cuatro veces anteriores que superó en Melbourne el segundo miércoles, acabó campeón; 2008, 2011, 2012 y 2013.


“Nada está garantizado. Siempre estoy advertido de que hay mil jugadores alrededor del mundo luchando para estar en la posición en la que me encuentro”, precisó.