Columnistas

Mujeres en sus trece
Autor: Manuel Manrique Castro
28 de Enero de 2015


Buena parte de la historia de las comunas de Medell韓 permanece en el anonimato porque se trata de la historia cotidiana y simple de sus habitantes y no de aquella que atrae la mirada de la gran prensa.

Buena parte de la historia de las comunas de Medellín permanece  en el anonimato porque se trata de la historia cotidiana y  simple de sus habitantes y no de aquella que atrae la mirada de la gran prensa, siempre lista a poner  el ojo donde hay una bala o donde despuntan violenciay conflicto. 


El rompecabezas de 19 barrios que arañan las lomas del centro occidente de Medellín  para formar la Comuna 13 se originó en las migraciones estimuladas por el crecimiento de la ciudad y luego en la búsqueda angustiosa de familias desplazadas por la violencia, de un lugar donde asentarse.


Su caprichosa topografía, base de una intrincada conformación urbana, con abundancia de callejuelas y recovecos,  además de su ubicación  estratégica para los grupos ilegales, hizo de la Comuna 13 escenario de violencias múltiples.  No sólo entre guerrilla y paramilitares cuando la convirtieron en campo de batalla,  sino después de la tristemente recordada Operación Orión -de 2002- llevada a cabo por la Fuerza Pública, que cesó las balaceras pero no quebró estructuras criminales que resultaron sirviendo de sustento para las bandas que hoy delinquen atemorizando y dificultando la vida de sus 140.000 habitantes, el 95 por ciento de estratos 1, 2 y 3. 


Después de la intervención militar,  las autoridades se volcaron a la Comuna 13 procurando desarrollo social, servicios y  equipamientos urbanos faltantes, mientras sobrevivían factores de violencia todavía activos.  Aunque mejoró la seguridad y se amplió y mejoró la red escolar y deportiva, no pocos intentos de trabajo con las comunidades han quedado en el camino. 


Paralelamente, el Cinde,  entidad conocida por su búsqueda de innovaciones sociales, de la  mano de Marta Arango y Glen Nimnicht,  sus fundadores,  promovió en la Comuna 13 una iniciativa llamada Centro Familiar y Comunitario basada en el compromiso de promotoras de la propia Comuna 13, interesadas en prepararse para ofrecer a las familias formación y acompañamiento desde la gestación de sus niños hasta la etapa escolar, aproximarlas a la escuela y conectarlas con las organizaciones presentes en la localidad.  Mujeres pertenecientes  a aquellos barrios, empeñadas en formarse, decididas a apoyar en una tarea fundamental a otras familias.  


El Centro no era un lugar físico y sí una denominación propiciatoria de pertenencia a un colectivo articulado por un propósito común: formar agentes educativos,  medianteprocesos lúdicos, participativos y flexibles,  para el cuidado y la estimulación del desarrollo integral de la niñez, así como para el fortalecimiento del trato respetuoso y amoroso entre los integrantes de la familia, que tanta falta hacía y sigue haciendo.


Desde 2003, cuando empezó, el proyecto transcurrió con el acompañamiento de Cinde.  Hace dos años, cumpliendo lo que estaba previsto,  sus protagonistas principales, el grupo de mujeres que le había dado vida al CFC, decidió formar una corporación independiente.  Cumplió con el papeleo y  los trámites para tener  personería propia,  después de varios años de haberle  arrebatado cientos de familias y niños a la violencia y de haberlos ganado para la convivencia pacífica y constructiva. 


Lo paradójico es que teniendo tal riqueza de experiencias y el reconocimiento con que cuentaentre las familias,  el CFC batalla por sobrevivir porque cuando se abren las convocatorias de las entidades públicas,no cumple con las rígidas exigencias, especialmente contables y financieras, de la contratación estatal y, por lo tanto, el Municipio se priva de un aliado con amplias credenciales para la ejecución de políticas públicas en favor de la Comuna 13 u otras zonas de Medellín.  Es hora de revisar normas que bajo la sombrilla de la eficiencia  privan a la Ciudad y las comunidades  del rico patrimonio construido por ellas mismas.