Economía

The most innovative machines of Colombiatex
Las máquinas más novedosas en Colombiatex
Autor: Lina María Mejía Zea
28 de Enero de 2015


Colombiatex de las Américas, la feria más importante del sector textil de Latinoamérica, comenzó con el propósito de abrir mercados internacionales para la industria colombiana y profundizar relaciones con los existentes.


Foto: Jhon Alexander Chica Yara 

Máquina que cuenta con unos pulpos automáticos de estampación.

Para la versión 27 de Colombiatex, los visitantes y compradores del país y otras partes del mundo podrán conocer y obtener máquinas novedosas que permiten tener mayor producción, eficiencia, economía y cuidado del medio ambiente. 


Máquinas como la que presenta la empresa bogotana Casa Spring, que cuenta con unos pulpos automáticos de estampación que imprimen cantidades de prendas en cierto tiempo, es una de las novedades que presenta la feria para este año. “Si es a un sólo color una máquina de estas puede estar imprimiendo unas 1.200 prendas por hora y ya dependiendo del diseño si tiene varios colores puede estar sacando  600 o 700 prendas cada hora, son pulpos para trabajar grandes cantidades”, explicó Sandra Gómez, técnica encargada de instalar las máquinas. El equipo, importado de Portugal, permite estampar todo tipo de prendas que van desde ropa interior hasta blusas y puede costar alrededor de US$73.000, contó Gómez.  


Máquina ecológica que permite economizar agua. 


En cuanto a las máquinas ecológicas que buscan economizar recursos y, sobre todo cuidar el medio ambiente, el grupo italiano Arioli presenta en su stand la máquina Ecologic, cuyo sistema tiene como objetivo reducir hasta un 25 % el consumo de agua en los procesos de tintorería. Esta máquina que apunta a la reducción del consumo de agua tiene la capacidad de teñir 500 kilos de tela, “trae evoluciones que atiende las necesidades de los clientes en el consumo de agua, nosotros gastamos agua en el proceso y producir con el menor consumo de agua es posible”, explicó el representante técnico de la firma italiana en América Latina, Marcelo Solari, quien también apuntó que el mercado colombiano es uno de los mejores para invertir por la evolución y estabilidad de la economía y, sobre todo, por su posición geográfica que permite pensar en tener una base técnica en el país para servir y actuar en los mercados de las naciones vecinas. 


Finalmente, otra de las novedades de la feria tiene que ver con una máquina que permite cortar todo tipo de material como por ejemplo aluminio, cuero y acrílico lo que según Arley Restrepo, asesor comercial de Fukutex, empresa distribuidora de la máquina, es diferente al resto de los equipos que se venden en la feria porque “es una nueva tecnología que ha llegado a Colombia donde nos está garantizando siempre que el corte de las prendas, de los apliques sean perfectos porque ya no se hacen por medio de una cuchilla sino que lo estamos haciendo por un corte que es de láser, entonces la exactitud en el corte de las prendas es milimétrico”, explicó. Esta máquina que no es exclusiva para textil, pero que según Restrepo puede ser usada por el sector con el fin de fabricar llaveros, etiquetas, pendones, moldes, entre otros productos, puede costar alrededor de US$15.000.




Industria textil

“La industria textil ha estado muy concentrada en el mercado local. Por cada US$1 que exportamos se venden US$8 en el mercado local colombiano”, indicó Carlos Eduardo Botero, presidente Ejecutivo de Inexmoda, organizador del evento. Según el directivo, la fortaleza del sector textil en el país ha permitido que las empresas aumenten su poder adquisitivo y que a la par lleguen compañías internacionales. Y es que, según el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (MinCIT), entre enero y noviembre del año pasado este sector exportó US$238,7 millones a más de 50 destinos internacionales. El problema, precisó Botero, es la coyuntura económica global que ha bajado el precio del petróleo y aumentado el del dólar, lo que ha repercutido negativamente en el crecimiento y las importaciones de países como Ecuador y Venezuela, tradicionalmente compradores de textiles colombianos.