Economía

Poverty doesn’t yield in Latin America
La pobreza no cede en América Latina
Autor: Federico Duarte Garcés
27 de Enero de 2015


Colombia fue uno de los países en que más disminuyó la pobreza (2,2 %) y la pobreza extrema (1,3 %).


Desde el 2012 la pobreza en América Latina no varía. Entre ese año y 2013 se mantuvo en 28,1 %, y para 2014 la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) prevé que apenas disminuya un punto porcentual y se sitúe en 28 %. Por ahora, esto se traduce en 165 millones de personas en situación de pobreza. Por su parte, durante el mismo período de 2012-2013, la pobreza extrema aumentó 0,4 puntos porcentuales al pasar de 11,3 % a 11,7 %, es decir alrededor de tres millones de personas más que se encuentran en lo que el organismo multilateral también conceptúa como indigencia.


El documento “Panorama social de América Latina”, presentado por la Cepal ayer en Santiago de Chile, el cual analiza de nuevo el tema desde las perspectivas del ingreso y del abordaje multidimensional, sostiene que pese a las mínimas variaciones observadas en términos de tasas, las nuevas estimaciones permiten establecer que la pobreza extrema ha alcanzado valores similares a los de 2011, lo que representa un retroceso respecto de los logros alcanzados en años anteriores.


Las estimaciones regionales muestran que la tendencia a la baja de las tasas de pobreza y pobreza extrema se ha desacelerado e incluso revertido en los primeros años de la presente década, situación que, asociada al crecimiento demográfico, deja como saldo 69 millones de personas en situación de pobreza extrema. 


Desempeño por país


“Hoy la pobreza extrema, es decir el grupo de colombianos que viven en condición de indigencia, supera el 9 % de la población. La meta para el 2018 es haber reducido ese porcentaje al 5 %”, afirmó el ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, al término de uno de los talleres de Buen Gobierno en el último semestre del año pasado. 


De acuerdo con el informe de la Cepal, en Colombia entre 2012 y 2013 se registró una caída del nivel de pobreza de 2,2 % al pasar del 32,9 % al 30,7 %, así como una reducción de 1,3 % de la pobreza extrema al transitar del 10,4 % al 9,1 %.


En este país, junto a Uruguay, Perú, Chile, Bolivia, Paraguay, Ecuador, El Salvador y República Dominicana se observa un patrón general caracterizado por el hecho de que los índices de brecha y severidad de la pobreza han disminuido más que la tasa misma de pobreza. 


Esto indica que en estos países la disminución de la pobreza se ha producido junto con una mejora de la situación relativa de todas las personas que se encuentran bajo la línea de pobreza, más que debido a un aumento de ingresos sólo de las personas situadas más cerca de este umbral.



Medición de la pobreza

El enfoque utilizado en este informe para estimar la pobreza consiste en clasificar a una persona como pobre cuando el ingreso por habitante de su hogar es inferior al valor de la línea de pobreza o monto mínimo necesario que le permitiría satisfacer sus necesidades esenciales. Las líneas de pobreza, expresadas en la moneda de cada país, se determinan a partir del valor de una canasta de bienes y servicios, al emplear el método del costo de las necesidades básicas. La canasta básica para la medición de la pobreza se construye sobre la base de una canasta básica de alimentos, que abarca los bienes que se precisarían para cubrir las necesidades nutricionales de la población, tomando en consideración los hábitos de consumo, la disponibilidad efectiva de alimentos y sus precios, correspondientes a cada país y zona geográfica.