Política

From the JAL (Local Action Board) to pre-candidate
De la JAL a precandidato
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
24 de Enero de 2015


La aspiración del exsenador Juan Carlos Vélez Uribe por el uribismo a la Alcaldía de Medellín figura entre las más interesantes dentro del abanico de opcionados.



Juan Carlos Vélez se someterá a todos los procedimientos internos dentro del uribismo para nominar su candidato único a la Alcaldía de Medellín.

No oculta con cierto aire de orgullo que su carrera pública y política en Medellín la comenzó hace ya casi treinta años en las primeras Juntas Administradoras Locales, JAL, que se constituyeron en la ciudad, a la que desde esta semana anunció que quiere gobernar y para ello se apuntó como precandidato dentro del uribismo.


No es ningún misterio y novedad que la de Juan Carlos Vélez Uribe es hoy una de las aspiraciones más atractivas y favoritas que seguramente disputarán en octubre ocupar como primer inquilino el piso doce de la Alcaldía de la capital de Antioquia.


Junto a las de Eugenio Prieto, Carlos Mario Montoya, Luis Pérez (si es que se decide) y Bernardo Alejandro Guerra, son las opciones electorales que mayores pergaminos muestran por su pasado electoral y su buen desempeño público nacional y doméstico. Podría decirse que son hoy los pesos pesados de la actual campaña y a quienes los demás candidatos tienen que derrotar para poder alcanzar el triunfo en las urnas.


En octubre próximo ya no estarán Sergio Fajardo, Aníbal Gaviria, Luis A. Ramos, Juan Gómez, Fabio Valencia, Álvaro Uribe como fuertes competidores, por lo cual otra camada generacional se medirá para consolidar el inexorable relevo en la clase dirigente y política de la ciudad y del departamento.


Obviamente que los anteriores nombrados desde las sombras tensionarán los hilos del poder en favor de sus respectivos pupilos.


Por lo mencionado, es que Vélez Uribe se ubica en el partidor por la Alcaldía de Medellín como una alternativa electoral muy interesante, no sólo por sus méritos propios sino que detrás suyo estará seguramente la manito del expresidente senador Álvaro Uribe Vélez, a quien a veces le suena, no siempre, la flauta del endoso electoral.


Antecedentes


Por lo que ocurrió en las elecciones legislativas del año pasado y las contundentes votaciones uribistas para el Senado y la Cámara en Medellín, es que pareciera que un candidato a la Alcaldía cargado por el exmandatario tendría enormes posibilidades de triunfo.


No obstante, la gran mayoría de las veces los comicios territoriales se comportan muy distintos a las elecciones nacionales. Sin embargo, el antecedente en las urnas del uribismo en marzo pasado no se puede menospreciar, sino tener muy en cuenta a la hora de las estrategias de campaña.


Vélez Uribe, quien también destaca su pasado como militar, lanzó esta semana sus pretensiones electorales recalcando su origen político en la JAL de El Poblado, sector del cual siempre fue su portavoz y luego también en el Concejo al cual saltó entre 1995 al 2000, cuando comenzó a incursionar en el ámbito nacional de la política.


No es también ningún misterio que este político  tiene ancestros y apoyos muy elitistas, exclusivos y adinerados en la clase alta conservadora medellinense y del poder. Y políticamente se puede decir tranquilamente que hace parte de la derecha colombiana que hoy tiene mucho peso en las decisiones públicas del poder político y económico de esta nación.


En su transcurrir por el Cabildo Municipal se le conoció y ubicó como integrante de una corriente de mucho linaje social del conservatismo antioqueño. Ha estado muy cercano al político, empresario y periodista Jorge Hernández Restrepo y nunca ocultó su apego a la Casa Pastrana, su amistad con el expresidente Andrés Pastrana y su participación en la Nueva Fuerza Democrática.


Él mismo relató que fue de los poquitos conservadores antioqueños que se pudo colar en la fastuosa fiesta y velada que se realizó tras la posesión del delfín pastranista como presidente en agosto de 1998. Allí estaba toda la élite rola bogotana y azul.


Pero como su tipo de conservatismo ha tenido mucha conexión con el pensamiento uribista, ya como senador desde el 2007 se vinculó de lleno a esta vertiente, primero dentro del Partido de la U, al cual renunció el año pasado para poderse trastear sin ataduras jurídicas hacia el Centro Democrático y con esta camiseta y nuevo partido de centro derecha competir por la Alcaldía de Medellín, bajo los fuertes criterios de seguridad y autoridad de su jefe político.



Autoridad y seguridad

En la presentación esta semana de su precandidatura Juan Carlos Vélez centró sus acciones para Medellín en los campos de la autoridad y la seguridad.


Pero además no sólo estos dos campos estarán sujetos a procedimientos represivos sino que estarán ligados a programas y planes de la Alcaldía dirigidos hacia la educación y a la ayuda  a las medianas y pequeñas empresas barriales, como fuente de generación de empleo y como estrategia contra la delincuencia, brindando oportunidades a los jóvenes.


En esa presentación de su aspiración llamó la atención la presencia de su excompañero concejal de origen liberal Luis Carlos Díaz Mora, de los dirigentes políticos conservadores Óscar Jairo Orozco y Darío Bonilla, de los congresistas del Centro Democrático, Santiago Valencia, Ana Mercedes Gómez y Regina Zuluaga, de los precandidatos uribistas a la Gobernación, Liliana Rendón, Andrés Guerra y Fernando Correa y del siempre amigo del excongresista Mario Uribe Escobar, el empresario Sergio Betancur.