Columnistas

El Hidalgo inmortal
Autor: Luis Fernando M鷑era L髉ez
22 de Enero de 2015


Este a駉 se conmemoran cuatrocientos a駉s de la aparici髇 de la segunda parte de la genial obra de Miguel de Cervantes Saavedra:

Lucila Gonzalez de Chaves


lugore55@gmail.com


Este año  se conmemoran cuatrocientos años de la aparición de la segunda parte de la genial obra de Miguel de Cervantes Saavedra: “El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha”, de la cual dijo el español Menéndez Pidal: “...pensemos que la fuerza ideal de Don Quijote se sobrepone a su falta de razón y a todos los defectos de la realidad, y siendo pobre, nos admira con su liberalidad; siendo flaco y enfermo, es héroe de esfuerzo nunca doblegado ante la mala ventura...”


Sale Don Quijote de su aldea y emprende su vagabundeo a caballo en “Rocinante”. Recuerda que todo caballero andante ha de estar enamorado de una dama a quién  ofrecer sus victorias. Decide, entonces, hacer dama suya a una  labradora  llamada Aldonza Lorenzo. La nombra “Dulcinea del Toboso” y la describe así: “... píntola en mi imaginación como la deseo, así en la belleza como en la principalidad...”


Y así, comienza sus aventuras; pero se da cuenta de que nunca ha sido armado caballero, y se propone recibir la “Orden de  Caballería” en la primera ocasión que se presente. Este hecho y otras aventuras, constituyen su primera salida.


Don Quijote, que se propone realizar el bien sobre la tierra, y cuya figura se agiganta cuando dice: “Por la libertad, así como por la honra, se puede y se debe aventurar la vida”,  no podía vagar solo por los campos de España. A su lado, Cervantes coloca a un labrador: Sancho Panza. 


A partir del capítulo VII aparece la inmortal pareja de la que dijo Madariaga: “Entre los dos crece algo muy hondo: la fraternidad de almas que une a este amo extraordinario a este criado singular. Hermano de Don Quijote por la ilusión, Sancho ha de seguirle en el camino de perfección hasta la muerte...”


En un principio, Sancho suele estropear el idioma, sobre todo cuando pretende usar una palabra culta o cortesana; entonces, provoca la corrección de Don Quijote que siempre vela por el buen uso del idioma. 


Sobre todo, EN LA SEGUNDA PARTE de la obra, Sancho habla con una rústica propiedad y da muestras de conservar el tesoro del lenguaje y de las experiencias populares o tradicionales, lo que se manifiesta en su característica sobreabundancia de refranes y frases hechas que dan a su habla un colorido inconfundible. Sancho mismo confiesa: “... sé más refranes que un libro, y vienénseme tantos juntos a la boca cuando hablo, que riñen, por salir, unos con otros...”


Con Sancho, Don Quijote  inicia su segunda salida, rica en sucesos como: los molinos de viento, los hechos acaecidos en la ‘venta’ a causa de Maritornes, los ejércitos que eran rebaños, la libertad de los galeotes, el conflicto sentimental de Cardenio y Luscinda y Don Fernando y Dorotea, los cueros de vino tinto en la ‘venta’ donde trabaja Maritornes y muchos más que el lector ya conoce.


Las salidas primera y segunda constituyen la PRIMERA PARTE de  “El Quijote”. 


LA SEGUNDA PARTE reanuda la trama de la narración un mes después del final de la primera:


Sale Don Quijote con su escudero Sancho, por tercera vez, en busca de aventuras; van al Toboso a solicitar la bendición de Dulcinea; vendrán luego el encuentro con los comediantes camino de Zaragoza, el duelo con el Caballero de los Espejos (o del Bosque), el encuentro con el Caballero del Verde Gabán, las bodas de Quiteria y Basilio, la cueva de Montesinos, el gobierno de Sancho, el duelo con el Caballero de la Blanca Luna, cerca de Barcelona, quien lo vence   y lo obliga a dejar sus andanzas y a emprender el regreso a su aldea. 


Don Quijote cae enfermo. Seis días le dura la fiebre y el séptimo, tras largo sueño, recupera la razón. Se confiesa y hace testamento. Así, Don Alonso Quijano el Bueno, que ya no quiere oírse llamar Don Quijote de la Mancha, muere sosegada y cristianamente.


La primera parte de la obra fue publicada en 1605 y la segunda en l615; ha sido traducida a casi todas las lenguas de la cultura universal.