Columnistas

Que obre la justicia
Autor: Sofia Alejandra Gaviria Correa
14 de Enero de 2015


Aunque el padre de la nación americana, George Washington, afirmó que “Perseverar en el cumplimiento del deber y guardar silencio es la mejor respuesta a la calumnia”, en esta ocasión sólo puedo seguir la primera parte del consejo de ese gran titán de la democracia.

Aunque el padre de la nación americana, George Washington,  afirmó que “Perseverar en el cumplimiento del deber y guardar silencio es la mejor respuesta a la calumnia”, en esta ocasión sólo puedo seguir la primera parte del consejo de ese gran titán de la democracia.


He sufrido en los últimos días, como muchas otras personas de bien han padecido, ataques difamatorios de parte del concejal Bernardo Alejandro Guerra, emprendidos de forma malintencionada y mentirosa, a sabiendas de que faltan a la verdad flagrantemente. 


Para ilustrarlos, expongo los siguientes hechos:  


1)  El pasado viernes 26 de diciembre, en la emisión central del noticiero CM&, se informó de la detención de Ángela María Cano Vargas, diputada antioqueña por el Partido Liberal, acusada de concierto para delinquir y estafas múltiples. 


2) En la misma noticia,  se asegura que la imputada “pertenece al grupo de la senadora Sofía Gaviria”.


3) Horas más tarde, vía Twitter, recibí un mensaje público donde el concejal Guerra indicaba que era preocupante mi silencio frente a la detención de Cano, pretendiendo señalar de mi parte una actitud cómplice, pasiva y solidaria frente a los delitos de la detenida.  


4) Inmediatamente, le respondí por el mismo medio, que en Ondas de la Montaña, emisora de la propia familia del concejal Guerra, donde fui entrevistada en el año 2013, durante la campaña al Senado, expresé mi rechazo al apoyo del equipo de la señora Cano, explicando que, por tener ella 38 investigaciones por estafa en su contra, cerré la puerta a toda posibilidad de asociación con ella.


5) El lunes 29 de diciembre, primer día hábil siguiente, emití un comunicado para desmentir que mi campaña haya obtenido un solo voto a través del equipo de la diputada Cano.


6) El pasado 7 de enero, en respuesta a mi comunicado, el periodista Francisco Javier Sánchez, corresponsal en Medellín de CM&, me hizo llegar una carta en la cual cita al concejal mencionado como fuente de la información inexacta e injuriosa que divulgó el noticiero. “La afirmación tuvo asiento en declaraciones del concejal de Medellín Bernardo Alejandro Guerra”, escribe el periodista.


 7) Con posterioridad a mi comunicado, el periodista Sánchez, entrevistó al concejal Guerra, quien reiteró categóricamente la afirmación ya desmentida por mí. 


Mi equipo político, “Una Colombia Nueva”, está integrado por personas honestas, con sincera vocación de servicio al país, sobre las cuales nunca ha pesado imputación criminal alguna.  Y nunca, ni durante mis años de compromiso cívico, ni durante mi campaña al Senado, ni durante los meses que llevo en el Congreso de la República, nadie ha podido decir que la diputada Cano ha hecho parte de mi grupo político.  Nunca había circulado rumor alguno a tal respecto, antes de que el concejal Guerra malinformara a la prensa.  Por el contrario: el grueso de los conocedores de la política antioqueña, incluyendo, por supuesto, a Guerra, se enteraron del rechazo público que expresé a cualquier apoyo que la señora en cuestión pudiera ofrecerme.


Siendo Guerra un concejal del Partido Liberal, por lo cual debe estar al tanto de los sucesos al interior del mismo, es absolutamente inaceptable que presente a la señora Cano como parte de mi equipo político y como determinadora de mi elección al Senado. Sus calumnias contra mí sólo denotan una seria y profunda motivación de desacreditarme y de generar un reproche social hacia mí.  Es claro que Guerra ha  pretendido lesionar el buen nombre, la honra y la reputación proba que mi familia y yo hemos construido a lo largo de decenios. 


Faltar a la verdad, engañar a la opinión pública, utilizar los medios de comunicación para desacreditar el nombre y la reputación de otras personas y tergiversar situaciones son claras violaciones a la rectitud, veracidad e imparcialidad que debe tener un concejal.  


Por tanto, he denunciado disciplinariamente por injuria, calumnia e irrespeto al señor Guerra, ya que, como se señala en el Código Disciplinario Único, estas conductas, si son hechas por un servidor público contra otro servidor público, son de superior gravedad. 


* Senadora de la República


Codirectora del Partido Liberal Colombiano