Economía

¿Qué genera el costo de vida en Colombia?
13 de Enero de 2015


En diciembre los grupos que registraron una variación mayor a la del IPC total fueron diversión y transporte.


Redacción


economia@elmundo.com


La boletería de la última final del Fútbol Profesional Colombiano (FPC) entre Santa Fe e Independiente Medellín fue lo que más jalonó el alza del Índice de Precios al Consumidor (IPC) el pasado diciembre. Este mes se registró una inflación de 0,27 % que llevó a un 3,66 % en el consolidado del año. No obstante, el grupo de diversión tuvo la mayor variación mensual (3,9 %) y aportó 13 puntos base (pb), es decir 0,13 %, a la variación del mes, de los cuales 11 pb estuvieron dados por los precios de boletería de los juegos definitivos por el título de fútbol entre los equipos de las dos ciudades más pobladas en Colombia.


Un informe del grupo de Investigaciones Económicas (IE) del Banco de Bogotá asegura que el impacto hubiera sido menor si la final se hubiera disputado en otras ciudades. Si bien anticipaba un sesgo alcista “dicha sorpresa fue mayor”, e indica que “como ha sucedido en el pasado, los efectos de este evento se revierten en una proporción equiparable el mes siguiente”, es decir ahora en enero cuando las personas tienen en mente otras prioridades.


Ese mismo mes de diciembre el segundo grupo que registró una variación relevante fue transporte con una inflación mensual de 0,53 % y una contribución de 7pb a la inflación total del mes. Esto a pesar de la reducción en el precio de la gasolina (-1,3 %, -4pb).


Canasta transable y no transable


De acuerdo al análisis de Bancolombia, la depreciación de la tasa de cambio no deja de presionar al alza a los bienes transables (aquellos que son susceptibles de ser comerciados en el ámbito internacional).


En el último mes del año anterior la categoría de transables aumentó 0,41 % mensual, con lo cual en el año acumuló una inflación de 2,0 %, la mayor desde 2009 (2,09 %), cuando se experimentaba un aumento de la tasa de cambio similar al observado en los últimos meses, y 63 pb por encima del registro de diciembre de 2013. Esta es la variación más alta desde marzo de 2014.


De acuerdo a los analistas, es probable que en los próximos meses esta inflación continúe en aumento, en la medida en que los precios de los bienes transables incorporan la devaluación reciente. En todo caso, el efecto sería compensado de manera parcial por los menores precios internacionales de los commodities, en particular el petróleo.


Dentro de este grupo las mayores alzas se presentaron en tiquetes aéreos (3,76 %), así como en los precios de los vehículos (1,57 %), la mayor variación desde 2008. De esta forma, la canasta transable contribuyó con un 40,5 % al IPC total mensual y con un 14,4 % al de todo el año.


Por su parte, el aumento de los bienes no transables (aquellos que solo pueden consumirse en la economía en que se producen) también fue notorio con una variación mensual de 0,41 %, superior a la del mismo mes de 2013 (0,27 %), y anual de 3,4 %.


Este grupo aportó un 47,4 % de la inflación de diciembre y un 28,3 % de todo el año. Dentro de este, el principal incremento provino de los servicios relacionados con diversión (20,4 %) y turismo (4,2 %), cuya variación puede ser atribuible a eventos específicos ocurridos en diciembre como los ya mencionados.


A pesar de esta aceleración mensual, la inflación total de los no transables en 2014 (3,38 %) estuvo 38 pbs por debajo de la experimentada el año previo (3,76 %). Según el análisis de Bancolombia, esta moderación podría estar asociada a un menor dinamismo de la actividad productiva, sobre todo en la segunda mitad de 2014.


El año anterior los mayores aportes de los no transables a la inflación total vinieron del arrendamiento imputado (0,34 pps), aquel que se aplica a los propietarios para calcular lo que esperan recibir como alquiler del inmueble, y el arrendamiento efectivo (0,24 pps), que corresponde a lo que los no propietarios pagan de manera efectiva por el alquiler de una vivienda.


De otro lado, los bienes regulados, aquellos en los cuales el precio es el resultado de decisiones administrativas y no son establecidos por el mercado, se mantuvieron estables en el mes, y en términos anuales continuaron moderándose con un resultado de 4,8 %. En neto, las inflaciones básicas repuntaron. A 3,3 % la medición sin alimentos y a 2,8 % la que excluye además los regulados.


Valor de los alimentos


A pesar que en el mes de diciembre las principales contribuciones al alza se observaron en los rubros de diversión y transporte, los alimentos se constituyeron en la principal fuente de inflación en todo el 2014 con un 36,2 %.


En el último mes estos experimentaron un aumento mensual de 0,13 %, inferior al registrado un año atrás (0,31 %). No obstante, su variación anual fue de 4,68 %, con lo que compensaron el bajo registro que presentaron el año anterior (0,85 %). Los productos de este rubro con las mayores contribuciones al resultado agregado del año anterior fueron almuerzos (0,25 pps), papa (0,22 pps) y otras frutas frescas (0,1 pps).


Balance y perspectivas


“Yo creo que la inflación en Colombia está bastante controlada”, afirma el exdecano de la Facultad de Economía de la Universidad de Antioquia, Mauricio Alvear, a pesar del salto de 1,94 % en 2013 a 3,66 % el año pasado. Sin embargo, alude a un período de catorce años que el país lleva con una inflación por debajo del 5 %, “un logro importantísimo en materia macroeconómica, que es de envidiar para cualquier país desarrollado”, indica.


“En suma, a pesar de que el año anterior la inflación se ajustó al alza desde el nivel históricamente bajo que se presentó en 2013, y que estuvo sujeta a choques de diversa índole, su resultado final se mantuvo dentro del espectro fijado como objetivo por parte del Banco de la República”, señala el análisis económico de Bancolombia, el cual destaca que esto es positivo para la economía colombiana, “en la medida en que contribuye a consolidar el esquema de inflación objetivo y a aumentar la credibilidad de la autoridad monetaria entre los agentes económicos”.


Por su parte, el estudio del Banco de Bogotá destaca que una inflación relativamente alta al cierre del año tiene consecuencias para los precios de 2015 por medio de la indexación (ver recuadro). Además, la devaluación continuará su incidencia en los precios de los productos transables. Según el informe, casi una cuarta parte de la canasta de consumo tiene una indexación importante, y otra cuarta parte corresponde a bienes transables.


Por el contrario, argumenta el grupo de IE del banco, la menor dinámica de actividad económica, local e internacional, debería contener las presiones de precios por el lado de la demanda.


El informe de Bancolombia señala que las presiones alcistas provendrán de la tasa de cambio, “toda vez que la reciente depreciación ha perdurado en el tiempo y esperamos que se acentúe en la primera mitad de 2015”. Esto, según el documento, puede impulsar los precios de los bienes transables y algunos regulados, así como el aumento del costo de las materias primas y los alimentos adquiridos en el exterior.


El mismo Banco de la República ha manifestado que el país enfrenta riesgos de inflación este año por la devaluación del peso frente al dólar, lo cual genera un alza en los precios de los productos importados, así como por la caída de los precios internacionales del petróleo.


“La Junta es consciente que la devaluación reciente del peso podría traer un aumento en el IPC”, reveló el Emisor en las minutas de la reunión de su junta del pasado 19 de diciembre.


A esto habría que sumarle el posible impacto del fenómeno de El Niño, que al criterio de IE “sería marginal sobre la inflación de alimentos”.


Por otro lado, la investigación de Bancolombia prevé un posible incremento de los costos laborales si la tasa de desempleo mantiene la tendencia descendente que ha exhibido durante los últimos años. “La suma de estos riesgos al alza podría conducir a un aumento en las expectativas inflacionarias de los agentes, particularmente en los primeros meses de 2015”, advierte.


Sin embargo, Bancolombia también considera otros factores que pueden generar menores presiones de precios este año, como por ejemplo una moderación de la demanda externa, por cuenta de un menor crecimiento de los principales socios comerciales del país, así como de la demanda interna, en la medida en que el menor ingreso nacional producido por la caída en los precios del petróleo lleve a un crecimiento inferior al contemplado en su escenario base (4,4%).


Al tiempo observa una reducción en el costo de los combustibles, motivado por el descenso pronunciado en las cotizaciones del crudo, “las cuales se prevé que sólo repuntarían parcialmente en los últimos meses del año”. A ello agrega la disminución en las cotizaciones internacionales de otras materias primas y de los alimentos, “que podrían contrarrestar las presiones alcistas internas que se presentaron en 2014”.


Asimismo, el informe de Bancolombia no descarta que el ritmo de ajuste de las tarifas de los servicios públicos se desacelere en los próximos meses.


El Banco de la República fijó la meta de inflación para 2015 entre 2 % y 4 %, frente al 3 % establecido para 2014.


Mientras el grupo de IE del Banco de Bogotá proyecta una inflación de 3,0 % para el cierre de 2015, los analistas de Bancolombia precisan que esta será de 3,09 %, aunque “reconocemos que los factores al alza y a la baja antes mencionados representan riesgos significativos para nuestro escenario base”. Explican que, de acuerdo a sus cálculos, si la balanza se inclinase hacia los riesgos alcistas la inflación este año podría alcanzar hasta 4,1 %.


Estos últimos resaltan que con los resultados de inflación de diciembre la tasa de interés de intervención en términos reales se ubica en la actualidad en 81 pbs. “Además de ser el más bajo desde mayo de 2014, el nivel actual de este indicador se encuentra en una zona de impulso a la actividad real, que es consistente con las señales de desaceleración de la economía a finales del año anterior y con las expectativas de moderación del crecimiento en el inicio de 2015”, sostienen.



Indexados por la inflación

La indexación consiste en fijar un índice (IPC, el valor de un bien o servicio, etc.) que sirva como referencia para determinar el rendimiento o evolución de dicho elemento (por ejemplo, si el IPC de un año aumenta un tanto por ciento determinado, los salarios nominales del año anterior aumentarán el mismo porcentaje). Contrario a lo sucedido en 2014, los arrendamientos y otros indexados tendrán como referente una variación de precios de 3.7 % y no 1.9 %. De esta manera, el incremento del poder adquisitivo del salario mínimo mensual definido por el Gobierno para 2015 es de $5.804, es decir cerca de $193,47 diarios. A su vez este indicador fija un alza en el pago de matrículas, peajes, cobro de EPS, seguros como el Soat y sanciones mínimas tributarias.