Columnistas

Lo que se espera del a駉 que comienza
Autor: Rafael Bravo
9 de Enero de 2015


La fiesta de precios de los 憭commodities拻 llega a su fin principalmente debido a la desaceleraci髇 de la econom韆 china como principal receptora de materias primas.

El amanecer del 2015 comienza entre la incertidumbre y la esperanza. En materia económica lo que parecía una saludable corrección de los precios del petróleo con un gigantesco impacto para el bolsillo de los consumidores ahora le ha pasado la cuenta de cobro a los productores, llámese países, que enfrentan un desequilibrio en sus finanzas publicas llevándose de largo el crecimiento y estabilidad quien sabe por cuánto tiempo. La fiesta de precios de los ‘’commodities’’  llega a su fin principalmente debido a la desaceleración de la economía china como principal receptora de materias primas.


Los Estados Unidos han hecho posible el milagro, que para algunos resulta una conspiración en complicidad con Arabia Saudita, la producción de hidrocarburos por medios como el ‘’fracking’’ que ya casi permiten el autoabastecimiento. Para los norteamericanos la independencia energética es ya un asunto de seguridad nacional a la que habían apuntado hace mucho tiempo. El petróleo será protagonista obligatorio a lo largo del 2015 con un impacto sin precedentes sobre Venezuela, Irán y Rusia y lo que en adelante significa el cartel de la OPEP en su incapacidad por normalizar la producción y los precios.


Siguiendo con el país del Norte, Obama le entrega al nuevo congreso de mayoría republicana una situación económica boyante por el continuo aumento de empleos que alcanza la increíble cifra de 2.65 millones en los primeros 11 meses del 2014 y que ha logrado superar lo perdido durante la crisis. Además, el país crece con un PIB de 5 por ciento y una recuperación en firme. La cara oscura es la brecha de los ingresos que se amplía a favor de los más ricos. Definitivamente, los Estados Unidos siguen siendo la locomotora a la que se quieren sumar los europeos para salir del atolladero luego de varios años de profunda recesión.


Políticamente, el presidente se verá enfrentado a una oposición cada vez más extrema si se analiza la composición de los recién llegados tanto al Senado como a la Cámara. Obama ha sido obligado a gobernar a través de un mecanismo poco ortodoxo como son las acciones ejecutivas pasando por encima del legislativo por la intransigencia de sus adversarios. Los republicanos debutarán con la aprobación del oleoducto conocido como Keystone a lo cual la Casa Blanca ha respondido con la promesa de un veto, en lo que se prevé como una de tantas disputas por venir con un congreso en contra.


El fantasma de Grecia que recorre a Europa con la posibilidad de que gane el partido Syrisa podría ser el preámbulo de una expansión de la izquierda radical en otras latitudes como Portugal y España con el movimiento Podemos. La tentación en ese país de salirse de la zona Euro, con un eventual gobierno que sueña con recetas ‘’ nacionalistas y soberanistas’’ no es más que una falsa y dramática idea de que las soluciones a la crisis griega es el resultado de las rígidas políticas de austeridad alemanas y del Banco Europeo. Ciertamente, Grecia necesita que su deuda sea renegociada pero no bajo la premisa de una condonación total pues sería premiar la alegre parranda en que los griegos han vivido.


El terrorismo cuyas manifestaciones han mutado hasta alcanzar a personas, empresas (Sony) y gobiernos muy seguramente pondrá al mundo en alerta y a la defensiva. El denominado Estado Islámico prometió escalar sus métodos violentos a Europa y otras regiones. Lo ocurrido en Francia a mitad de semana es la muestra fehaciente del nuevo monstruo de mil cabezas.


El papa Francisco no deja de copar los titulares en su particular empeño liderando los cambios al interior de la iglesia católica. El cónclave que se avecina para el próximo mes podría ser el comienzo de una autentica internalización, al tiempo que el pontífice no deja de sorprender a propios y extraños en su encomiable esfuerzo llamando la atención sobre la extensión de la pobreza, el derribamiento de muros y diferencias  entre naciones y su preocupación por el medio ambiente. En este año que apenas despunta la esperanza es lo último que se pierde por un mejor mundo.