Columnistas

Lo que nos espera en el 2015
Autor: Álvaro González Uribe
3 de Enero de 2015


También por descarte podemos vaticinar hechos que definitivamente no sucederán durante este año 2015 que estrenamos.

En Twitter: @alvarogonzalezu


Es obvio que escribir sobre los personajes o los sucesos más importantes de un año que pasó es menos difícil que hacerlo sobre los que vendrán en el año que comienza. Sin embargo, esta última labor no es tan complicada si tenemos en cuenta que la mayoría de personajes y acontecimientos no mueren un 31 de diciembre o antes, y dejan secuelas o son base para escoger los del nuevo año.


También por descarte podemos vaticinar hechos que definitivamente no sucederán durante este año 2015 que estrenamos. Por ejemplo, que Chespirito se morirá; que un general en bermudas será secuestrado en el Chocó; que la reforma tributaria no golpeará a la clase media; que se oiga trescientas veces “doctor Peláez” por las tardes en Caracol; que mi señal de celular jamás fallará; que será muy sencillo presentar la declaración de renta; que Electricaribe será puesta en cintura por el Gobierno; que nadie será chuzado; que Ramón Isaza recupere “toda” su memoria; que se inicien los estudios para el Metro de Bogotá; y que no se acabará el plazo para presentar la reforma al régimen de salud en Colombia.


Por otro lado, hay hechos cuyas esperanzas están vivas y pueden suceder este año, como por ejemplo, es posible que sea gol de Yepes; que mi Poderoso DIM sea campeón en los dos torneos del año; que la representante Cabal se quede sin operador de internet ni de celular; que se levante el paro judicial; que la máquina tapahuecos de Petro sea adquirida por EE. UU. para tapar el Hueco; que la Contraloría General termine de andar como alma en pena y encuentre sede nacional definitiva; que el chikungunya resulte ser la vacuna contra el ébola; que se vuelva viral la selfi de Santos, Uribe y Timochenko; que no tengamos que cambiar el pase o la cédula o la matrícula del carro; que se inicien formalmente los diálogos con el Eln; que las autoridades desvertebren el Clan Úsuga; y que ante la insostenible crisis económica Venezuela pase las verdes y las maduras.


Hay otros hechos que con seguridad se darán: en Uzbequistán morirá la mujer más anciana del mundo; se anunciarán torrenciales lluvias y también un verano prolongado (al tiempo); científicos de la universidad de Sleeptown descubrirán que dormir da cáncer y, por otro lado, investigadores de la universidad de Sexstone anunciarán que las ecuaciones matemáticas y los discursos de los candidatos inhiben el apetito sexual; Luis Suárez perderá tres dientes al morder el arco contrario; Shakira llevará a sus dos hijos de paseo a la esquina; en Patillal empezarán a funcionar las motoUber; se accidentarán 74 buses de Transmilenio; se aparecerá la virgen en el fondo de un jugo de corozo en Soledad; Obama se reunirá con Raúl Castro su nuevo mejor amigo; saldrá una aplicación para cortarse la uña del dedo gordo del pie izquierdo y otra para manejar candidatos con el celular; le “robarán” la corona de Miss Universo a Colombia; Nicaragua presentará nueva demanda contra Colombia ante La Haya para reclamar el trapecio Amazónico; China se aprestará a diseñar las obras para el canal interoceánico que usando el Amazonas atravesará América del Sur; el América de Cali ascenderá por fin a la categoría A porque desaparecerá la categoría B debido a reforma aprobada por la Dimayor; el castroobamismo unido jamás será vencido; y un murciélago le hablará a Maduro al oído.


Hay un último hecho -esperanza e ilusión- que pese a todos los retos que implica, tales como dificultades jurídicas, políticas, presupuestales, logísticas y “batraciales”, será el más importante de todos: se firmará la paz con las Farc. Lo que sí considero, es que dadas esas dificultades estamos en un momento en el cual cada día de demora que transcurra hará que sus posibilidades se alejen. La estrategia ya sí debe ser moverse lo más rápido posible porque lo de la necesaria y normal lentitud es cada vez más insostenible. Los partidarios del proceso de La Habana no aguantamos más tiempo defendiéndolo, así que pilas señores Farc y Gobierno, en especial las primeras.