Columnistas

Liderazgo indiscutible
Autor: Pedro Juan Gonz醠ez Carvajal
30 de Diciembre de 2014


Mis respetos y reconocimientos al se駉r gobernador Sergio Fajardo, pues 閘 ha colocado en el centro de la discusi髇 el tema de la educaci髇.

Cuando en un discurso de posesión un gobernante dedica más del 80% del tiempo y del contenido para hablar sobre educación, exponiendo  propuestas e invitando a hacer de la educación un asunto prioritario, pues indudablemente queda demostrado su interés y compromiso con el asunto.


Después de haber iniciado su camino en la Alcaldía de Medellín, alrededor de “Medellín la más educada”, ahora, como gobernador, la iniciativa de “Antioquia la más educada “, es un reto que nos debe comprometer a todos.


De acuerdo con los analistas, es prudente saber relacionar los ritmos entre las distintas variables: si tomamos por ejemplo un reloj mecánico, la economía, que se mueve tan rápido, hace las veces de segundero, la política que debe reaccionar y proponer, hace las veces de minutero, y la educación y la cultura, como procesos de larga duración, harían las veces de horario.


Y es que la educación es un proceso que debe servir para reflejar y fortalecer el proyecto socio político, en caso de que este exista, tal como lo evidencia Rousseau en “El Emilio”.


Como producto elaborado, la educación debe tener un objetivo, que debe estar soportado en un marco filosófico, en unos lineamientos pedagógicos, en una estructura académica y en unos actores que en el día a día configuran lo que se denomina como comunidad académica. Todo lo anterior  respaldado por un marco jurídico serio y apropiado para que cómo derecho fundamental, la educación se convierta en la base sólida sobre la cual se soporta la democracia.


La familia, con un deterioro progresivo como célula fundamental de la sociedad, es en primera instancia la gran responsable del aspecto formativo en los primeros años, reforzada por el papel de la escuela y el colegio y su instrucción básica, complementada por la educación secundaria y posteriormente por la educación superior.


¿Y quiénes son los actores? Pues el papá, la mamá, los hermanos, el círculo familiar próximo y el entorno territorial. El profesor de primaria, preparado adecuadamente como normalista y acompañado por un perfil donde la vocación, la entrega, la gratuidad y el compromiso, son esenciales. El profesor de secundaria cuyo compromiso con la juventud es evidente y que ve en su labor, el camino para desarrollar su proyecto de vida. El profesor universitario que quiere compartir su experiencia profesional con aquellos que van abriendo el camino al relevo. A todo esto debe añadirse una infraestructura digna, funcional, moderna y accesible para todos.


El comprender la forma como todos estos elementos deben ser relacionados en su justa proporción es de un gran mérito, sobre todo cuando se parte del principio de que este es un proceso de largo plazo.


Mis respetos y reconocimientos al señor gobernador Sergio  Fajardo, pues él ha colocado en el centro de la discusión el tema de la educación. No es un solo gobernante quien  logrará que se cristalice nuestro verano educativo. La responsabilidad es de todos, pero la reflexión y los retos están abiertos y dispuestos sobre la mesa.


Retomemos a Miguel de Unamuno cuando dice: “Espera. Solo el que espera, vive. Pero teme el día  en que se te conviertan en recuerdos las esperanzas”.


Para todos los amables lectores unas felices navidades y un año nuevo pródigo en cosas buenas.