Política

It was not out of this world
No fue del otro mundo
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
16 de Diciembre de 2014


En el Congreso la atención la coparon proyectos como el equilibrio de poderes y la Reforma Tributaria, también los choques entre Cepeda y Uribe, mientras las negociaciones de La Habana siguen calentando el clima legislativo.


Foto: Cortesía 

El Congreso de Colombia sale hoy a receso hasta marzo del 2015.

El estreno de la muy juiciosa opositora bancada uribista con el expresidente Álvaro Uribe al comando, con la poderosa coalición gubernamental santista contrarrestando al Centro Democrático, el choque entre ambos bandos en algunos sonoros debates y una agenda de iniciativas con alguna trascendencia coparon la atención política y nacional en el primer periodo de la legislatura ordinaria que concluye hoy.


Constitucionalmente esta primera etapa del trabajo de los congresistas se extiende desde el 20 de julio, cuando se instalan las sesiones, hasta hoy 16 de diciembre en sesiones regulares. La primera legislatura anual se completará con el segundo periodo, ya en el 2015, entre el 16 de marzo y el 20 de junio.


Pues en estos casi cinco meses de labores del cuatrienio 2014 - 2018, a pesar de los muchos anhelos de cambio, por la presencia de pesos pesados de la política colombiana, como el caso del primer expresidente de la República, el Congreso no fue del otro mundo, aunque sí se observaron menos vicios y escándalos comparados con otras legislaturas.


Pero de todos modos se trató de una primera fase interesante. Y había mucho interés por la presencia en el recinto del Senado de Álvaro Uribe Vélez, quien se convirtió en el primer exmandatario nacional en retornar al Senado.


Y de verdad que la bancada a su mando se destacó no sólo por el cumplimiento a las sesiones, su gestión muy armónica, sino también porque ejercieron de verdad oposición al Gobierno del presidente Santos.


Sin embargo, demostrando madurez y servicio a la patria en más de una oportunidad contribuyeron no sólo a mejorar y perfeccionar proyectos sino incluso a salvarlos.


La temperatura más caliente del periodo se sintió durante el cacareado debate entre los senadores Iván Cepeda, opositor de la izquierda, y el mismísimo Uribe Vélez, también opositor pero de centro derecha.


El meollo fueron las acusaciones por relaciones con el paramilitarismo e incluso con el narcotráfico, que después de sacarse muchos trapitos al sol, de ataques y contraataques de ambos bandos, concluyó en la amenaza de futuras demandas judiciales. Para muchos fue un debate más para las tribunas o la galería, que una discusión que dejara luces sobre una de las peores épocas de la vida nacional.


Y obviamente las kilométricas conversaciones de La Habana, estuvieron en todo momento al orden del día de la polémica en el Senado y en la Cámara.


A lo largo de lo que va de esta legislatura, los uribistas mantuvieron el acelerador al piso en sus advertencias y críticas al proceso, sobre todo para que no haya impunidad para los cabecillas de las Farc o al menos paguen cárcel por sus crímenes contra el pueblo colombiano. Uribe Vélez no dejó de trinar sobre este asunto y contra todo lo que huela a santismo.   


El ministro del Interior, Juan Fernando Cristo Bustos, fue uno de los personajes de la primera mitad de la actual legislatura.


Aliados santistas


Entre tanto, el Gobierno santista contó con los mosqueteros de la coalición de la Unidad Nacional, que en todo momento le dieron la mano en los debates de control político contra su administración y en el trámite de los proyectos de ley y de reforma constitucional.


No obstante, aún no se noten mejoras en la calidad del “parlamento criollo”, la presencia de Uribe Vélez, Horacio Serpa, Antonio Navarro, Claudia López, Alfredo Rangel, José Obdulio Gaviria, Viviane Morales, Jorge Enrique Robledo, Iván Cepeda, los hermanos Galán, Luis Fernando Velasco le han dado otra dimensión a los debates y a la labor del Congreso. Sin embargo, pueden dar más, ya que están reunidos bajo un mismo techo.


Al menos los acostumbrados escándalos han disminuido, pero la credibilidad de los congresistas sigue muy baja entre la opinión nacional.


Por los lados de los proyectos, dos de ellos se han robado el interés político y económico nacional.


En el campo de la política el más relevante hasta hoy es la reforma constitucional al equilibrio de poderes y que tiene como mayor atractivo la abolición de la reelección presidencial.


Esta iniciativa ya logró su primera vuelta de cuatro debates y espera que concluya hoy con la conciliación de un solo texto entre el Senado y la Cámara, para comenzar el año entrante su decisivo camino hacia la aprobación final.


Entre tanto, el bolsillo de los colombianos, pero sobre todo de los selectos dueños del poder económico colombiano, estuvo en primera fila con el proyecto de Reforma Tributaria, que tiene como blanco gravar los grandes patrimonios y así tapar el enorme hueco fiscal de la Nación.


Pero después de fuertes protestas y presiones de los dueños del capital o de los ricos, Santos volvió a ceder y la iniciativa se suavizó y era considerada ayer por la Cámara en su último debate.


Y el uso científico de la marihuana fue la novedad más ruidosa del Congreso.




Los proyectos

Las iniciativas más llamativas del periodo legislativo fueron las siguientes:


La semana pasada fueron aprobados el fuero penal militar y ley de infraestructura.


Con el primero las investigaciones que actualmente adelante la Fiscalía General de la Nación sobre falsos positivos seguirán en la justicia ordinaria.


Entre tanto, con la ley de infraestructura se busca mayor agilidad en los procesos de adquisición de predios, entre otros asuntos.


En la agenda estuvo el polémico TLC con Corea y también la Alianza del Pacífico, que es el acuerdo firmado por Colombia, Perú, México y Chile.


En el campo educativo figura la inspección y vigilancia de la educación superior, para evitar el lío ocurrido en la Universidad San Martín.


Los otros proyectos fueron el financiamiento a la Rama Judicial y el presupuesto bianual de regalías, que ya pasó a sanción presidencial.


El paquete de proyectos lo completaron el equilibrio de poderes y el tributario.