Mundo deportivo

“They scored on us, but we saw the ocean”
“Nos golearon, pero conocimos el mar”
12 de Diciembre de 2014


En los XXXVII Juegos Departamentales, que se están realizando en Chigorodó y Apartadó, están participando 92 municipios en la fase final en 25 disciplinas deportivas.


Foto: Cortesía 

Jeisson

Arboleda 

siempre recordará la experiencia que tuvo en los Juegos Departamentales 2014.

Especial para El Mundo


En su rostro se podía percibir una extraña combinación de alegría y asombro. Su risa era nerviosa pero se le palpaba una felicidad sin límites. No era para menos, Jeisson Arboleda venía, nada más ni nada menos, de conocer el mar en Apartadó. 


“Huy hermano, qué dicha. Fuimos a conocer el mar, llegamos a las siete de la mañana y de  una nos tiramos todos. Qué bacanería hermano. En mi vida me imaginé algo así. Eso que nos dijeron que nosotros fuimos a un sitio que no era el mejor, que más arriba habían otros sitios más bacanos para bañarse. Pero no importa, nosotros pasamos muy bueno... Conocimos el mar”.


A primera vista parece un chico más de ciudad. Con su gorra y la visera para atrás, camisilla de baloncestista y los hombros llenos de tatuajes. Pero no, es un campesino recolector de café, quien nació hace 23 años en el municipio de Betulia, en el Suroeste antioqueño.


“Es un lindo pueblito cafetero, que queda a tres horas y media de Medellín y que está ubicado en un huequito”, dice Jeisson y deja escapar esa sonrisa espontánea y nerviosa que le produce conceder una entrevista por primera vez en su vida.


Sin estar seguro, el joven cafetero contó que: “Es la primera vez que Betulia viene a los Juegos Departamentales. Al menos, le puedo contar que yo tengo 23 años y nunca he oído decir que alguna vez tomamos parte en estos Juegos. Tal vez una vez vino un atleta, pero nadie más”.


Rápidamente cuenta cómo fue que el equipo de fútbol de salón pudo venir hasta Apartadó a tomar parte en estos Juegos. “Primero eliminamos a Concordia y luego, en Urrao, quedamos campeones y nos clasificamos para venir acá a la final de los Juegos. Nosotros somos un buen equipo hasta el punto que Viviano Mena, el técnico departamental, nos dijo que nosotros podríamos dar una sorpresa en los Departamentales”.


Pero suelta una carcajada y cuenta que: “Nos fue mal, jugamos tres partidos y en los tres nos golearon. Perdimos 6-1, 5-1 y 4-0. El calor nos afectó psicológicamente y no pudimos hacer nada. Pero el año entrante los juegos van a ser en Urrao y allá vamos a tomar desquite”.


Cuenta Jeisson que “de Betulia sólo vinieron once personas, entre jugadores y técnicos. Éramos trece porque teníamos dos refuerzos, uno de Amagá y otro de Salgar. La experiencia ha sido muy bacana ¿Qué más que conocimos el mar?”.


Arboleda y sus doce compañeros emprendieron el viaje de regreso.Eran catorce horas para regresar a su sede y volver a su labor de recolector de café. Es el único que se dedica a eso, ya que los demás son estudiantes o trabajan en otras áreas.


“Es un viaje muy duro, pero lo voy a disfrutar mucho porque apenas llegue le voy a contar todo lo que viví a mi hijo. Le voy a decir que estuve en una región muy linda, que nos trataron muy bien y que tuve la dicha de conocer el mar”.


 "Dago" ha dejado su legado en Chigorodó.


El béisbol en Chigorodó 


De gafas oscuras, pantalón corto y camisa deportiva, Dagoberto Hernández Cantero, conocido por todos como “Dago”, estaba en el sitio al que visita diariamente (sólo deja de ir cuando está viajando) desde hace 36 años cuando dejó su natal Córdoba para radicarse para toda la vida en el Urabá antioqueño: exactamente en el diamante de béisbol de Chigorodó.


Como el partido entre Medellín y Arboletes había llegado a su final, “Dago” se acercó por dentro del terreno de juego hasta el “back stop”, donde sentado detrás de la malla y hablando con varias personas, estaba el alcalde del pueblo, Édgar Payares. Antes que saludarlo, Payares le dijo algo que lo dejó helado: “‘Dago’, este diamante llevará su nombre”.


Inicialmente no pudo articular palabra, pero luego y tras quitarse las gafas que dejaron ver unos ojos un tanto encharcados, le respondió: “Alcalde, es un honor el que me hace. De verdad no lo


esperaba, pero si es así, lo acepto muy emocionado”.


Ya un poco más tranquilo y tras recibir la felicitación de todas las personas que alcanzaron a escuchar las palabras del alcalde, “Dago” dijo: “Es una sorpresa porque yo no me esperaba esto. La gente sí hacia sus comentarios y todo eso, pero tú sabes que del dicho al hecho hay mucho trecho. Pero ahora, cuando el alcalde me llamó y me dio la noticia, para mí fue algo que me llenó de mucha emoción”.


Pero Hernández no olvida a quienes le ayudaron y por eso dice que: “Yo creo que lo que se ha hecho aquí no es sólo una labor de Dagoberto Hernández, es de mucha gente que me ha ayudado en todo momento. Con todos, sin mencionar a ninguno, porque de pronto cometo una injusticia, comparto este honor. Acá no sólo he sido entrenador y jugador sino directivo”


Dagoberto recuerda aquella época en la que llegó a esta tierra: “Yo llegué en el año 84 y ya en el 85 empecé a trabajar en el diamante de béisbol. Acá jugaban sóftbol pero la parte de atrás estaba muy alta, tenía una yerba muy crecida; entonces, como yo era tractorista, pedí permiso, me prestaron el tractor y vine y corté toda esa maleza que había acá. Fue así como ese año comenzamos a jugar béisbol”.


“Dago” se metió de cabeza en el diamante para no salir jamás. Por eso, es el formador, ciento por ciento de los peloteros que han salido de este municipio: “Cuando formamos los equipos de primera, los peloteros los traíamos del norte del departamento o de Córdoba. Ya en el 91 comencé a trabajar con las divisiones menores, pero todo de cuenta mía porque no recibía salario alguno. A mí me comenzaron a pagar desde 1999, es decir, que trabajé gratis desde el 1985 hasta el 99”.


Hernández nunca fue convocado como jugador a la selección Antioquia, pero sí como técnico: “Yo creo que no me llamaron nunca a la selección porque yo comencé a jugar por ahí a los 30 años. Pero como entrenador sí me han dado la oportunidad de manejar especialmente las categorías inferiores. En el 97 estuve por primera vez con una selección Antioquia como mánager en un torneo que se jugó en Montería y de ahí en adelante siempre he estado en los seleccionados del departamento”.


Por ahora Dagoberto seguirá trabajando en el béisbol de Chigorodó, pero con la diferencia que de acá en adelante, el escenario que, entre otras cosas ha sufrido una reparación, llevará su nombre para siempre.




Deportes que han finalizado y sus campeones:

Arquería: Sabaneta.


Bádminton: Medellín.


Baloncesto femenino: Medellín.


Ciclomontañismo: El Retiro.


Fútbol de salón masculino: Cisneros.


Levantamiento de pesas: Turbo.


Lucha: Medellín.


Natación: Medellín.


Rugby: Marinilla.


Tenis de mesa: Medellín.


Voleibol masculino: Rionegro.


Yudo: Medellín.




Cisneros, campeón

En el juego final de fútbol de salón, el quinteto de Cisneros se adueñó del título, al doblegar 4 goles por 3, en extratiempo, a la delegación de Envigado que venía de ser campeona de este deporte el año pasado en el municipio de Marinilla, Oriente de Antioquia. El partido concluyó 3 goles por 3 en el tiempo reglamentario. En el alargue, los deportistas del Nordeste fueron más eficaces y lograron una diana adicional, con la que derrotaron a los envigadeños y alcanzaron el máximo galardón.


“Gracias a Dios pudimos ganar en el tiempo suplementario. Ya pasó el susto”, comentó Yomairo Quiceno, jugador de Cisneros y máximo goleador del torneo con ocho tantos. “Primera vez en el ámbito departamental. Ya se nos había escapado contra Carepa hace dos años que perdimos 2-1. Esta fue la mía y la de todos y estoy feliz”, dijo Luis Muñetón, coordinador de deportes de Cisneros.