Fútbol en el Mundo

It still gives goose bumps ...
Todavía eriza la piel...
Autor: Andrés Felipe Bedoya Serna
3 de Diciembre de 2014


René Higuita está en la baraja de los jugadores más importantes e influyentes de la historia del Atlético Nacional, porque además de sus locuras dentro de la cancha y su seguridad bajo los tres palos, también convirtió goles decisivos e históricos.


Twitter: @abedoya77


Dicen que es el gol más importante en la historia del Atlético Nacional. Por el rival, por el marco, por la importancia, por el torneo que se jugaba y por sobre todas las cosas, por el autor del tanto.


El miércoles 9 de agosto de 1995, René Higuita, héroe del título Verde en la Copa Libertadores de 1989, escribió otro capítulo glorioso con los colores del Rey de Copas colombiano.


Corría el minuto 51 del partido ante el River Plate argentino en el estadio Atanasio Girardot, en el juego de ida de las semifinales de la Libertadores. El árbitro chileno Salvatore Imperatore decretó falta al borde del área riverplatense, por infracción de Ricardo Altamirano sobre William Matamba, lo cual derivó en amonestación para el zaguero contrario.


Al unísono, los 51.253 aficionados que atiborraron el Atanasio Girardot gritaron por René. Había otros hombres designados para patear los tiros libres. Pero Higuita, en una de sus acostumbradas locuras, se apropió de la esférica para convertir un gol eterno, que jamás se borrará de la mente y del corazón de la multitudinaria familia Verdolaga.


Ocho días después, en el estadio Monumental, de Buenos Aires y en otra inspirada actuación del golero, Nacional consiguió el pasaporte para disputar su segunda final de la Libertadores, esta vez ante el Gremio brasileño.


Con su particular forma de expresarse, “El Loco” evocó aquel instante antológico: “He pasado por muchas etapas, pero cada día uno piensa que se ha realizado. Pero qué va, llegan cosas nuevas. En cuanto al tiro libre tengo que decir que cuando se trabaja y le dan confianza, uno va con mucha seguridad al remate. Si no se tiene seguridad para qué va a pedir el balón. Cuando la gente grita el nombre de uno en forma repetida se siente mucha alegría”.


“No nos sorprendió”


“Él (Higuita) era así, no sorprendía cuando salía con una de sus locuras. Ese partido estaba muy cerrado y únicamente lo iba a desequilibrar una genialidad y así sucedió. En ese equipo teníamos una mezcla de jóvenes con experimentados, y los encargados de patear los tiros libres eran Carlos Gutiérrez, Alexis García y el propio René, ellos resolvieron en la cancha y ahí conseguimos una ventaja que a la postre fue definitiva para clasificar a la final”, aseguró Juan José Peláez, técnico de Nacional en 1995.


“René no es una persona expresiva, es más bien callado y vivió con calma aquel momento, mientras en el camerino todos lo felicitábamos. Él analizaba mucho a los rivales, sabía de las deficiencias y de las virtudes de (Germán) Burgos y tenía claro dónde podía hacerle daño”, agregó el timonel.




Así lo vivieron los protagonistas

Ramón Díaz: 


“Creo que ninguno de los espectadores ni nosotros mismos lo esperábamos, fue un lindo gol y una sorpresa. Fue virtud de Higuita, un lindo gol”.


Germán Burgos: 


“Fue un gol fenomenal, no tuve nada que hacer porque colocó el balón exactamente donde yo no estaba y fue un verdadero golazo”.


Juan José Peláez: 


“Siempre, siempre espectacular como lo hace René en cualquier actividad”.


Francisco Foronda: 


“El gol de René fue sensacional y por eso la gente se fue muy contenta”.


Mauricio Serna: 


“Tuvimos varias opciones para ganar ese partido pero bastó una genialidad de René. Fue un gol antológico”.