Política

Liberals respond to Uribe’s supporters
Liberales responden a uribistas
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
11 de Noviembre de 2014


El Partido Liberal adelantará hoy un debate de control político en el Senado al proceso de negociaciones del Gobierno colombiano con las Farc.


Foto: Cortesía 

Fotos Prensa DNL

Los liberales dijeron que están listos a confrontar sus ideas sobre la paz con las de los defensores del conservadurismo y con las de quienes creen que en este país no hay nada que modificar.

Nacho


as negociaciones con las Farc para intentar frenar el conflicto armado interno, lo que otros denominan proceso de paz, volverá a calentarse esta semana en el escenario natural de los grandes asuntos nacionales como debe ser el Congreso de la República.


No sólo la bancada del Partido Liberal en la plenaria del Senado promovió para hoy un debate de control político sobre este candente tema que tiene dividida a la opinión nacional sino que este partido acaba de ripostarle al uribista Centro Democrático los 68 reparos que recientemente formuló sobre lo que según ellos ha sucedido en La Habana en los dos años de conversaciones entre los delegados de las Farc y los del Gobierno santista.


En el debate de este martes los liberales ratificarán su solidaridad y respaldo al Gobierno Nacional por esas negociaciones, según lo anunció el codirector de esta colectividad y senador Horacio Serpa Uribe, en Girardot, durante la jornada de planeación estratégica de las bancadas liberales, llevada a cabo la semana pasada.


“Queremos ratificarle nuestra solidaridad al Gobierno e instarlo a que continúe adelante en este propósito tan fundamental, como es el de  brindarnos convivencia y paz a los colombianos”, afirmó el senador Serpa, quien coordinará el debate.


A la discusión están citados el alto comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo; el jefe del equipo negociador del Gobierno, Humberto de la Calle y el fiscal General de la Nación, Eduardo Montealegre.


Serpa Uribe dijo también que el debate servirá para que conjuntamente, con los demás partidos de la Unidad Nacional, se revise lo que está ocurriendo en La Habana.  


El senador y codirector del Partido Liberal, Horacio Serpa, coordinará hoy en la plenaria del Senado el debate a lo que ha sucedido en La Habana con las negociaciones con las Farc.


Declaración de Girardot


Durante la reunión de los senadores y los representantes a la Cámara liberales, este partido emitió la “Declaración de Girardot”, que además de apoyar el esfuerzo de reconciliación en La Habana, también se puede interpretar como una réplica de este partido a sus colegas opositores del Centro Democrático.


Semanas atrás los legisladores uribistas expusieron 68 objeciones al proceso de diálogo con las Farc, con base en un análisis a los acuerdos alcanzados hasta ahora con el Gobierno, luego que se dieran a conocer los tres puntos ya firmados de la agenda de cinco temas.


Sin mencionar al Centro Democrático, los liberales convocaron en su manifiesto a las fuerzas políticas a expresar sus opiniones en forma leal con la democracia, sin acudir a la mentira o a las vías de hecho para impedir el diálogo; y manifestaron su disposición a participar en un acuerdo con otros partidos y organizaciones dirigido a crear el más amplio consenso posible en torno al proceso de La Habana.


Invitaron a quienes en el pasado han aceptado o han estado dispuestos a hacer concesiones políticas en materia de justicia a los miembros de la guerrilla, a discutir lo que ahora le conviene al país.


“No creemos que alguien esté dispuesto a preferir una guerra interminable, en cambio de aceptar debatir ‘inamovibles’ que antes no lo fueron”. 


Para los liberales terminar el conflicto es sólo el comienzo de la construcción de un país en paz y por ello apoyan los términos en los que se han acordado tres puntos de la agenda entre el Gobierno y la guerrilla de las Farc.


Sin embargo, reclamaron a la mesa de deliberación en La Habana terminar pronto la discusión de toda la agenda.


Entre tanto, consideran que es un requerimiento nacional el desescalamiento del conflicto y la motivación a la ciudadanía para que participe en la construcción de espacios apropiados para el posconflicto.


Para el Partido Liberal buena parte de las causas del conflicto se explican por la mala situación del campo y las disputas históricas por la tierra. Y aunque respetan, no comparten que otros partidos defiendan los intereses de los poderosos y se aterren porque se conviene hacer uso de instrumentos legales existentes desde la reforma liberal de 1936 para lograr una mejor redistribución de la tierra, lo que ha sido una bandera histórica de esta colectividad, desde las batallas ideológicas de Alfonso López Pumarejo.


Con énfasis dicen que nada de lo que se ha acordado con las Farc en el primer punto de la agenda va en contravía de lo que está en la Constitución del 91. “Si lo hubiésemos impulsado antes, nos hubiéramos ahorrado décadas de desigualdad e injusticia”.


Igualmente el Partido Liberal le hace ver al país que en los acuerdos de La Habana no se ha pactado expropiación indiscriminada ni masiva ni ilegal.


Al respecto precisan que “se ha convenido una reforma rural integral que quienes creemos en un país más igualitario sabemos que debe realizarse ya, con acuerdo o sin acuerdo con la guerrilla. Si el fin del conflicto sirve para dinamizar un proceso inaplazable, ¡bienvenido sea!”.




No más fechorías

El Partido Liberal al compartir que el propósito de las conversaciones es conseguir que la guerrilla abandone la violencia y las actividades delictivas, dijo que por supuesto no podrá pactarse que las Farc sigan cometiendo fechorías,  delitos atroces, crímenes de guerra o de lesa humanidad y tampoco la tenencia ilegal de armas ni el narcotráfico.


“La impunidad no produce una paz estable. Acogemos la aplicación de la justicia transicional”.


Pero no consideran leal con el debate público insinuar que lo pactado con la guerrilla es para permitir que continúen cometiendo delitos. “Afirmar algo tan contraevidente es irrespetuoso con los colombianos que legítimamente entienden que el proceso busca la renuncia por la guerrilla de esas conductas para siempre”.