Nacional

Victims request continuity of the peace process
Víctimas exigen continuidad del proceso de paz
Autor: Redacción EL MUNDO
3 de Noviembre de 2014


La cuarta delegación de víctimas que se reunió con el Gobierno colombiano y las Farc reconoció, después de la reunión, que aunque las conversaciones son difíciles, confían en la responsabilidad de ambas partes de la mesa para que ninguna se levante.


Foto: EFE 

La cuarta delegación de víctimas se reunió ayer con el Gobierno y las Farc.

Redacción El Mundo 


En un ambiente tranquilo y reconociendo que es una oportunidad histórica para el país, la cuarta delegación de víctimas expresó, después de finalizar la reunión,  a través de su vocera la periodista Jineth Bedoya, que a pesar de que hay algunos sectores de la sociedad que no están de acuerdo con el proceso, ellos como víctimas exigen que  continúen los diálogos hasta alcanzar un acuerdo.


“Manifestamos a la mesa que no permitimos que se levanten, sabemos que hay unos puntos que son difíciles, que llegar a un acuerdo va a ser extremadamente complicado y  para poder encontrar unos términos medios”, expresó Bedoya.


Optimismo en los diálogos 


Además, la vocera de la delegación de víctimas dijo que son optimistas frente al proceso de paz y que esperan que tanto el Gobierno como las Farc puedan sobreponerse a cualquier inconveniente que se presente durante las conversaciones de La Habana.


“Es muy difícil y más cuando se está hablando de la paz, pero sobre todo cuando se está llevando una carga tan pesada como es todo lo que ha ocurrido en la guerra colombiana. Sin embargo, confiamos firmemente en que esos hombres y mujeres que están sentados en esa mesa tienen la dimensión de la responsabilidad que llevan sobre sus hombros y eso nos hace ser optimistas”,  reconoció Bedoya.


Ahora sólo queda una delegación para que se completen las 60 víctimas que deben asistir a La Habana y participar de los diálogos de paz.


Además, el cuarto grupo de víctimas colombianas exigió hoy “garantías de seguridad” ante las amenazas que están recibiendo en su país varios de los afectados que han participado en Cuba en las audiencias con los negociadores del Gobierno y las Farc. “Exigimos al Estado y a los grupos armados garantías de seguridad a nuestro retorno a Colombia.


El Estado colombiano tiene que brindar todas las garantías para que las 60 personas que han pasado y pasarán por La Habana puedan regresar a sus comunidades, a sus territorios y a sus poblaciones sin acecho e intimidación”, reclamó Bedoya. En las últimas semanas, se han producido varias denuncias sobre las amenazas de que han sido objeto miembros de los grupos de víctimas del conflicto que están viajando a Cuba para ofrecer su testimonio en las conversaciones de paz que sostienen el Gobierno de Juan Manuel Santos y las Farc, al igual que algunos integrantes de la Universidad Nacional y la ONU, entidades encargadas de su selección. 



Víctimas presentan sus exigencias

Jineth Bedoya y Guillermo Murcia Duarte expusieron los ocho puntos:


1. Que todos los sectores del país entiendan que la paz no se puede construir desde el odio y el rencor. 


2. Le exigimos al Estado y a los grupos armados, garantías de seguridad a nuestro retorno a Colombia. Recalcamos que en nuestro país no hay ni puede haber víctimas de primera y segunda categoría, todos y todas tenemos los mismos derechos. 


3. Es urgente el desminado y la desvinculación de manera inmediata de los menores de edad que hacen parte de los grupos armados. En ese sentido, saludamos la posición de las dos partes de la mesa frente a su disposición de un acuerdo especial humanitario para retirar minas y restos explosivos de guerra así como el reclutamiento de menores por el conflicto. 


4. El tema de la tierra sigue siendo uno de los puntos fundamentales de los acuerdos, el despojo y desplazamiento han tocado especialmente a las comunidades indígenas, campesinas y afrodescendientes. Exigimos prontas soluciones para su retorno y garantías de seguridad y no repetición con enfoque diferencial. 


5. Reconocer la diversidad sexual, pero además a la comunidad Lgbti  ha sido violentada y desconocida, tanto por el Estado, como por los grupos armados, pero además por parte de la sociedad, es necesario que haya un reconocimiento jurídico de sus derechos. 


6. El Estado sigue sin atender la sistemática violación de derechos humanos de los hombres y mujeres recluidos en las cárceles colombianas. 


7. Hacemos un llamado urgente para que se considere la violencia sexual como un delito de lesa humanidad en el marco del conflicto armado y que se garantice a las víctimas  de este flagelo acompañamiento psicológico y social, pero sobre todo justicia. 


8. El Estado colombiano y los grupos armados tienen una deuda con las personas migradas y exiliadas y demandamos un protocolo para la reparación y retorno digno y con garantías.