Nacional

FARC s “mea culpa” still does not convince
“Mea culpa” de Farc aún no convence
Autor: Heidi Tamayo Ortiz
1 de Noviembre de 2014


Los expertos consideran que el reconocimiento que hicieron las Farc sobre su responsabilidad en el conflicto armado es un paso importante para el proceso de paz y las víctimas, pero no suficiente.


Foto: Archivo El Mundo 

Las víctimas de las Farc han sido las menos reconocidas en el país, según las organizaciones que las agrupan.

Durante el foro Nacional Colombia abraza a las víctimas de las Farc, que se realizó en Bogotá el pasado 27 de octubre, alrededor de 1.500 víctimas de esta guerrilla expresaron una de sus mayores quejas frente al proceso de paz que se adelanta en La Habana: el no reconocimiento de responsabilidad por parte de los victimarios. 


Tres días después, desde Cuba, el guerrillero alias “Pablo Atrato” leyó un comunicado en el que por primera vez en la historia las Farc admitieron que sus acciones en el marco del conflicto armado han ocasionado daños a la población civil, pese a que esta no ha sido su “blanco principal ni secundario”. Asimismo, asumieron la responsabilidad sobre estos hechos. Pero, ¿qué significan estas palabras para el proceso de paz?


Reconocimiento ambiguo


Para las víctimas de la Farc, estas declaraciones son un paso positivo en el proceso de paz, pero es ambiguo y parcial. La primera en manifestarlo fue la representante a la Cámara, Clara Rojas, quien en su cuenta de Twitter escribió que aunque el reconocimiento es un “primer paso”, todavía es “incipiente”. 


María Consuelo Jáuregui, directora de la Fundación País Libre, cree que este es un avance muy grande frente al proceso, porque “es una forma de empezar a reconocer una verdad que nunca habían manifestado como actores del conflicto, perpetradores y victimarios que han afectado a todo el país. Estas declaraciones abren la posibilidad de que las víctimas tengan acceso a una verdad y que la sociedad colombiana empiece a mostrar todas las victimizaciones que ha habido”. 


Por su lado, Herbin Hoyos, director de la organización Voces del Secuestro, considera que estos reconocimientos son útiles para el proceso de paz, parten de una dialéctica disuasiva de sus responsabilidades. “Considero que las Farc están haciendo un reconocimiento ambiguo, sin reconocer realmente que sus acciones están dirigidas contra la población civil, porque ellos dicen que los daños causados no habían tenido la intencionalidad de hacerle daño a la población civil, pero cuando se lanzan cilindros bombas sobre un pueblo, ahí hay afectaciones directas”.


Y es que Hoyos expresa que a las Farc les va a quedar imposible demostrar ante Colombia y la comunidad internacional, que sus acciones en el conflicto no fueron programadas, calculadas y medidas para afectar a los ciudadanos, “sí no que demuestren que el atentado al Club El Nogal, el secuestro de los diputados del Valle, la masacre de Urrao, entre otras acciones no fueron directamente contra la población civil”, anota. Asimismo, expresa que estos actos están consagrados como válidos en los manuales internos de las Farc, como herramienta para doblegar al Gobierno y a la clase política. 


Con él coincide Jáuregui, quien apunta que los atentados directos contra la población civil se manifiesta en “todas las personas secuestradas extorsionadas y amenazadas para demandar dinero y financiar la guerra. Sus acciones no siempre fueron en campo de combate”. 


Presión social


La presión ejercida por la sociedad y por las víctimas de las Farc es considerada por Hoyos, como la causa por la cual la guerrilla decidió asumir la responsabilidad y reconocer los daños que sus acciones han causado en la población civil. 


“Influyó directamente la presión que está ejerciendo la organización de víctimas de las Farc, que en pocos días será reconocida como Federación de víctimas de las Farc. La delegación del Gobierno también les ha dicho que si no reconocen y empiezan a demostrar verdaderos actos de paz, van a truncar el proceso”, apunta. 


Jáuregui considera que la visibilización de las víctimas de las Farc contribuye en que ese reconocimiento suceda. “Hacerse visibles, mediante muchas estrategias como el foro, el debate público, las exigencias de las víctimas, los medios y otros sectores de la sociedad ha influido”. 


Asimismo, cree que los reclamos de algunas instancias nacionales e internacionales por el reconocimiento de su responsabilidad como victimarios también ha ayudado a que comprendan que el proceso de paz se encuentra en un punto clave para asumir una responsabilidad.



Justicia y reparación

La organización Amnistía Internacional, AI, criticó ayer que el proceso de paz que impulsa de Colombia “no contiene ningún compromiso para llevar ante la justicia” a los responsables de abusos y violaciones a los derechos humanos durante medio siglo de conflicto. Asimismo, expresó que “no habrá una paz duradera si la justicia y los derechos humanos no forman parte del proceso” y que existen medidas legislativas como la ampliación del fuero militar, aprobado por el Senado en segundo debate el pasado 29 de octubre, que “garantizarán la impunidad”, por lo que delitos como ejecuciones extrajudiciales o crímenes sexuales cometidos por miembros de la Fuerza Pública. También subrayó que no se puede hablar de posconflicto, debido a la difícil situación de riesgo que viven cientos de defensores de derechos humanos, así como la creciente “ola de violencia a manos de paramilitares” en regiones como Buenaventura, pese a la presencia policial y militar.