Columnistas

Los “Reyecitos”
Autor: Tomás Castrillón Oberndorfer
15 de Octubre de 2014


A mediados del siglo pasado, circuló una tira cómica denominada “El Reyecito”, con la autoría de Otto Soglow, en la que se presentaba a un monarca absolutamente poderoso en un reino donde él ejercía el mayor poder, y sus súbditos...

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A mediados del siglo pasado, circuló una tira cómica denominada “El Reyecito”, con la autoría de Otto Soglow, en la que se presentaba a un monarca absolutamente poderoso en un reino donde el ejercía el mayor poder, y sus súbditos eran de un servilismo propio de alienados mentales. El Palacio Real estaba lleno de los lujos más extravagantes y  contaba con un ejército de cortesanos y criados  lujosamente ataviados, que sólo estaban para satisfacer sus deseos. Pero este “Reyecito”, era más bien infantil, tenía “su corazoncito”, como se demuestra en una caricatura fácilmente hallada en el Internet,  en la que lloraba cuando uno de sus criados lo ignoraba, y parecía tan sensible desde el punto de vista social  que llegó a  participar, en una de las últimas tiras, en una protesta social.


En la actualidad, están muy presentes algunos personajes incrustados en el Alto Gobierno que, con sus actitudes y desempeños, semejan al “Reyecito”, pero sin ningún atisbo  de sensibilidad y solidaridad social, y sólo buscan incrustarse más y más en el poder, sin importar las bajas argucias a las que recurren para lograr sus propósitos.


Cada vez, con mayor frecuencia, aparecen personajes que al ser nombrados en alguna posición, asumen actitudes de verdaderos “Reyecitos” y transforman sus entornos y ámbitos de desempeño, en verdaderos “Reinos” en los que se cumple  que “El Estado soy yo” de un Rey de Francia. Algunas veces, es tanta su ambición que pretenden invadir a “Reinos” vecinos y se presentan los inevitables conflictos.


En el campo del Alto Gobierno, entendiéndolo como sus integrantes al Primer Mandatario y a sus ministros, existen algunos fuera de concurso y por ello no es del caso detenerse a analizar su gestión, análisis que, por demás ya ha hecho la comunidad, lo que se refleja en las encuestas.


Es necesario sí, detenerse en las actuaciones del señor fiscal General de la Nación, porque se ha constituido en un verdadero “Reyecito campeón” al fomentar la constitución de un Reino o mejor una verdadera nueva “Stassi”. En la “Fábrica Nacional de Testigos y Testimonios Falsos”, la Fiscalía, que dirige se ha demostrado una vez más que “El poder absoluto corrompe absolutamente”. Ataca a los “Reinos” vecinos y ¡Ay de aquel! que pretenda contradecirlo o investigarlo. Sus diatribas y actuaciones le han merecido el calificativo del señor Procurador de que: “Parece más un militante de la Juventud Comunista” a lo que preguntaría Marañas: ¿Parece o es? Solo que ya no es juventud.


Hay otras clases de “Reyecitos” y son los que se creen poseedores de la “Verdad Revelada”. Como ejemplo, vale la pena recordar el escrito reciente “La Viña que quiso Dios” de Francisco de Roux, en donde se refiere a una “Viña fracasada”, Colombia, por no corresponder al proyecto de Dios. Se “abandona el proyecto” de Dios, pero que no “panda el cúnico” porque: “Vendrán los que fueron despreciados, llegarán como mensajeros de la paz, gobernarán con generosidad, fortaleza y verdad la fuerza del Espíritu, cuidarán la naturaleza, aceptarán el arrepentimiento de los violentos y perdonarán. Reconstruirán lo desplomado”. ¡Vaya vaya! con esta exaltación del  comunismo castro chavista orquestado desde la Habana y negociado por el “Reyecito” De la Calle.