Política

Uribe Uribe a great man
Uribe Uribe, un prohombre (1)
11 de Octubre de 2014


Con este perfil sobre sus polifacéticas actividades, comenzamos hoy a conmemorar el centenario del magnicidio del gran dirigente liberal Rafael Uribe Uribe.


Rodrigo Llano Isaza*


Hablar de Rafael Uribe Uribe es referirnos al más  completo de los colombianos y al más importante antioqueño de todos los tiempos.


Fue guerrero y hombre de paz, participante en cuatro guerras civiles y fue director y fundador de tres periódicos, agricultor e inspirador del Ministerio de Agricultura, empresario cafetero, firmante del tratado de la hacienda Neerlandia, uno de los tres con que terminó la guerra de los Mil Días; firmante, también, del tratado Urrutia-Thompson con que se regularon las relaciones de Colombia con los Estados Unidos después de la independencia de Panamá; senador y representante, secretario de Guerra y Gobierno de Antioquia y fiscal del mismo Estado; comandante de la Legión de Honor creada por el Gobierno de Antioquia para impedir la intervención de la Guardia Nacional que respondía a las órdenes del regenerador Núñez; lingüista destacado y autor de varios libros, presidente de la Academia Colombiana de Jurisprudencia, autor de los primeros estatutos escritos del Partido Liberal; precursor, en América Latina, del derecho social y del trabajo con su famosa conferencia de 1904 en el Teatro Municipal de Bogotá, donde habló de socialismo de Estado; en fin, una serie de aportes a Colombia que lo hacen un prohombre de la nacionalidad y a quien por su asesinato, la historia lo ha calificado como “El Mártir del Capitolio”.


Nacido en la hacienda El Palmar, entonces perteneciente a Caramanta y hoy en jurisdicción del municipio de Valparaíso, Estado soberano de Antioquia, el 12 de abril de 1859, fueron sus padres Tomás Uribe Toro y María Luisa Uribe Uribe. Contrajo matrimonio con Sixta Tulia Gaviria Sañudo y tuvo por hijos a Adelaida, Carlos, Inés, Julián, Luisa y Tulia. 


El militar


Uribe Uribe participó en la guerra del 76, su bautismo de fuego se presentó en la batalla de Los Chancos cerca de Buga y de la casa paterna. En la guerra del 85, en la batalla de Quiebralomo derrotó a Benigno Gutiérrez. En la guerra del 95, llamada “La guerra de los sesenta días”, hizo parte de los derrotados.


En los cuatro años siguientes formó con los guerreristas del Partido Liberal. Fue triunfador en Peralonso y en Cúcuta, en Terán, en acto de audacia capturó a todo el mando conservador, fue de los derrotados en Bucaramanga y en Palonegro; viajó a Ecuador, Venezuela, Centroamérica y Estados Unidos en busca de ayuda militar, logrando captar el apoyo de lo que se llamó la Internacional Liberal.


En prisión


En desarrollo de la guerra del 85, Uribe Uribe participaba con el grado de coronel y sufre el alzamiento de un batallón, a lo cual se opone y le da muerte a Resurrección Gómez, acabando así con el intento de insurrección, pero es acusado de asesinato, se le detiene y es llevado a prisión, donde pasa casi un año, hasta cuando un tribunal compuesto por tres ciudadanos pertenecientes al Partido Conservador lo absuelve y le devuelve su libertad.


También fue detenido en 1893 cuando, clausurado El Espectador, obtuvo permiso para utilizar su imprenta, lo que hizo que el Gobierno lo encarcelara de nuevo utilizando el artículo K de la Constitución, que le daba vía libre para imponer la censura de prensa.


En la guerra express del 95, que en sesenta días perdió el liberalismo, fue detenido durante cinco meses en la prisión de San Diego en Cartagena, después de hacer parte de los derrotados en la batalla de la Tribuna ante el general conservador Rafael Reyes.


El lingüista


Estando en la cárcel y mientras se adelantaba el proceso por la muerte de su subalterno, escribió el “Diccionario abreviado de galicismos, provincialismos y correcciones del lenguaje”, que lo consagró como un maestro en el uso del castellano.


El empresario agrícola


Uribe Uribe, quien trajo del sur del continente el pasto yaraguá o puntero, más conocido por los campesinos como pasto Uribe, fue un destacado empresario cafetero. Primero montó la hacienda Gualanday en Fredonia, Antioquia, donde también cultivaba caña de azúcar y luego se puso al frente de una inmensa hacienda, también dedicada al cultivo del café, en Viotá, Cundinamarca, de propiedad del dirigente liberal y tesorero del Partido, Eustaquio de la Torre.


El parlamentario


El 31 de diciembre de 1896 asumió como representante a la Cámara, elegido por Antioquia, como lo había sido, en el período anterior el guajiro Luis Antonio Robles Suárez, siendo, ellos dos, el primero de 1892 a 1896 y Uribe Uribe de 1896 a 1900, la única credencial liberal que había en Colombia, y en el Congreso de 1904 estuvieron como únicos representantes liberales Diego Mendoza Pérez y Rafael Uribe Uribe, el primero por Boyacá y el segundo por Cúcuta. A la hora de su muerte, se desempeñaba como Senador de la República, electo por Antioquia.


El periodista


Fue redactor de los periódicos La Consigna, La Unión y El Relator.


Dirigió El Republicano, fundó El Trabajo que se anunciaba como “industrial, noticioso y literario” y también El Autonomista, cuyo secretario fue Max Grillo y El Liberal, donde contó con los servicios de León de Greiff.


Fundó la Asociación de Prensa que reunió a los periodistas de El Trabajo, La Voz de Antioquia, La Consigna y El Progreso, entre otros medios de comunicación.


El embajador


El dictador Rafael Reyes nombró como representante de Colombia en la conferencia panamericana de Río de Janeiro de 1906 al general Rafael Uribe Uribe y al poeta Guillermo Valencia y en ella, los dos, permitieron la participación de Panamá.


También Uribe Uribe fue nombrado por Reyes como embajador ante los gobiernos de Brasil, Argentina y Chile. 


El director nacional del liberalismo


En 1892, en la clandestinidad y en la sala de la casa de Eustacio de la Torre Narváez, 16 dirigentes del liberalismo, entre ellos Rafael Uribe Uribe en representación de Antioquia, celebraron la primera Convención Nacional del Partido Liberal.


De regreso de su viaje por el sur del continente, Uribe Uribe se puso al frente del liberalismo. Cuando al Partido Liberal lo abandonaron Benjamín Herrera, Eduardo Santos, Nicolás Esguerra, Ricardo Tirado Macías, Gabriel Vargas Santos, Luis Cano, Lucas Caballero, Diego Mendoza Pérez, etc., y se fueron para el Partido Republicano, el General y doctor Rafael Uribe Uribe se echó el liberalismo al hombro e impidió su desaparición creando el “Bloquismo”, con el cual hizo la Convención Nacional de 1913 que lo consagró como su director nacional.


El 30 de marzo de 1912 publicó su “Plan de Marzo” que son los primeros estatutos escritos del Partido Liberal.


El 10 de enero de 1914, se adhiere a la candidatura de José Vicente Concha, negándose a respaldar al liberal-republicano Nicolás Esguerra.


Su espíritu laico


Ante la arremetida de El Vaticano contra el liberalismo, la actividad del carlista español padre Manuel, que entrenaba guerrilleros en Nariño para enfrentar a los liberales, y las furibundas oraciones sagradas del obispo de Pasto, San Ezequiel Moreno, quien hizo grabar en su tumba “El liberalismo es pecado”, el general Rafael Uribe Uribe escribió el 23 de septiembre de 1912 un libro que se llamó “De por qué el Liberalismo colombiano no es pecado”, que hizo parte de los libros incluidos por la Iglesia Católica en su índice de libros prohibidos hasta bien entrado el siglo XX.


La independencia de Cuba


El más vehemente de la época fue Rafael Uribe Uribe quien, en la Cámara de Representantes pronunció cinco discursos que llamó “La cuestión cubana”, en uno de los cuales se quejó por la actitud de los conservadores en el gobierno.


En reconocimiento a esta actitud, el héroe cubano Máximo Gómez, le hizo llegar a Uribe Uribe, en señal de agradecimiento, su macheta.


El Plan de Marzo


El 30 de marzo de 1912, el director nacional del Partido Liberal colombiano, Rafael Uribe Uribe, publicó los primeros estatutos escritos de esta  colectividad histórica, que llamó el “Plan de Marzo”, y por ello a los Liberales les dicen “marzistas”, pero con Z, no con X.


Allí, Uribe Uribe definió al Liberalismo como el partido de la libertad, de la paz, de la legalidad, de la obediencia a la ley y el respeto a la autoridad, que busca la eficiencia en el Estado y la independencia del poder electoral que haga el cómputo honrado de la voluntad popular. Defiende la moneda sana y el respeto a la dignidad, la seguridad, la propiedad y la buena reputación de los ciudadanos.


La conferencia del Municipal


Esta conferencia pronunciada en 1904, donde habló de socialismo de Estado, se convirtió en la precursora del derecho laboral en América Latina, habló de la prohibición del trabajo infantil, de la restricción al trabajo de las mujeres, del cooperativismo, de la educación primaria obligatoria y gratuita.


(Próxima entrega del autor: el complot y la muerte de Uribe Uribe).


*Historiador y veedor nacional del Partido Liberal.



Honores en Valparaíso

En su cuna municipal de Valparaíso continuará hoy la programación general de la conmemoración del centenario del magnicidio del general Rafael Uribe Uribe, coordinada por el excongresista y paisano Gonzalo Gaviria Correa.


Este sábado se hará el recibimiento de los cuatro nietos y los bisnietos de Uribe Uribe.


Se colocará una ofrenda floral en el monumento ubicado en la Casa Museo, donde se rendirán honores con varias intervenciones.


La agenda de hoy también incluye un conversatorio con base en una ponencia de un grupo de investigación de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia.


Se presentarán los libros “Rafael Uribe Uribe, un gran colombiano” de Javier Henao Hadrón; “Rafael Uribe por la América del Sur” de la Universidad Autónoma Latinoamericana y con ponencia de su rector Rodrigo Flórez Ruiz y el libro “Estudios sobre café del general Rafael Uribe Uribe”, con ponencia de Gonzalo Gaviria C.


La jornada sabatina concluirá con otra ofrenda floral en el busto ubicado en la plaza principal de Valparaíso, con una misa católica y una retreta de la banda de música local.


Los tributos a Uribe Uribe proseguirán mañana y el miércoles 15 de octubre, fecha clásica en la que exactamente se cumplirán los cien años de su asesinato.