Columnistas

Buenas prácticas pecuarias
Autor: Anibal Vallejo Rendón
7 de Octubre de 2014


Si usted no ha visto un chute de acceso hacia el cajón de insensibilización de un matadero y ha sido capaz de mirar de frente al vacuno que va directo a recibir el impacto de la pistola de perno cautivo, para qué le hablan de las buenas prácticas...

Si usted no ha visto un chute de acceso hacia el cajón de insensibilización de un matadero y ha sido capaz de mirar de frente al vacuno que va directo a recibir el impacto de la pistola de perno cautivo, para qué le hablan de las buenas prácticas pecuarias, o de cualquiera de las otras actividades relacionadas con los animales de abasto. La creciente tendencia hacia la producción de alimentos orgánicos ha llevado a que los provenientes de animales se obtengan con un tratamiento humanitario antes del sacrificio. Y la pregunta ¿y durante el sacrificio, qué?


Los manuales están llenos de repetitivas recomendaciones todas ellas tendientes a la producción de una carne sana y con un alto estándar de calidad. Las preocupaciones de resultados como  garantizar para los ganaderos y operarios su seguridad, la inocuidad, la calidad, la producción eficiente, la implementación práctica, la trazabilidad, la protección ambiental y la confiabilidad requerida para el consumidor son como si se tratara de una máquina programada para producir.  En dónde está el tratamiento dado en la hacienda ganadera, la subida a los camiones, el transporte por carretera, el descargue en las plazas de ferias, el traslado a los mataderos. La interminable manipulación por personal no calificado ajeno a toda la cadena operativa. ¿En qué quedó la norma de adecuación de las jaulas de transporte señalada desde fines de los años 80 del siglo pasado por el ministerio de transportes y tránsito, y eso de los mataderos regionales, los furgones refrigerados para el transporte de las carnes en canal?


Estos manuales se refieren a que el principal objetivo de la engorda en corral es obtener la mayor ganancia de peso con un menor consumo de alimento y tiempo posible lo cual se facilita con la práctica de implantes (hormonas o agentes anabólicos que se traducirán en mayor masa muscular). Se recomienda marcar a los animales (por aquello de la trazabilidad para mantener su historial) en la parte trasera de la oreja y no hacerlo en lugares de valor comercial como la piel. Esto de las buenas prácticas no incluye los buenos tratos que se les debe dar a todos los seres vivos, no solo por consideraciones comerciales ni para quedar bien ante los demás sino ante uno mismo. Puntos críticos en el proceso previo al sacrificio son el uso de picana eléctrica para movilizar el ganado, los mugidos en los pasillos, en el cajón de insensibilización, en el riel. Resbalones en el recorrido, número de disparos, pataleos en el suelo, pataleos en el riel, reflejos oculares, arqueos de espalda, aumento de la frecuencia respiratoria. El bienestar no es solamente para responder a las inquietudes del consumidor, a las exigencias legislativas y para mejorar la calidad del producto final, sino para tomar conciencia que se trata de seres vivos que presienten su muerte. ¿Aturdimiento mecánico, eléctrico o gaseoso. Cuál menos cruel?


P.D. Tantos años que el doctor Guillermo Gaviria Echeverri estuvo cercano en estas páginas, y ya no está. ¡Cómo no sentir su ausencia! Mi expresión solidaria con toda su familia y el personal de EL MUNDO.