Política

Pelea en tablas
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
30 de Septiembre de 2014


Por la vía de la acción de tutela, en primera y segunda instancia, la justicia colombiana no ha podido resolver el durísimo choque político-jurídico en que están enfrascados el concejal de Medellín...


Foto: Cortesía 

Nicolás Duque.

Por la vía de la acción de tutela, en primera y segunda instancia, la justicia colombiana no ha podido resolver el durísimo choque político-jurídico en que están enfrascados el concejal de Medellín, Nicolás Duque Ossa, y la excandidata a esa corporación Lina García Gañán por la curul que hoy no devuelve, en medio de una gran controversia, el cabildante citado.


El pasado viernes dos juzgados penales del circuito de Medellín decidieron en segunda instancia confirmar los fallos iniciales promulgados también en acciones de tutela por sendos juzgados penales municipales de la ciudad.


Como consecuencia de estas determinaciones judiciales, la pelea en los estrados de los dos políticos locales continúa en tablas o congelada y serán a otras instancias a donde irá a parar este interesantísimo pugilato por una curul en el Concejo de la capital de Antioquia.


Y la disputa está en tablas porque la acción de tutela de Duque Ossa y su apoderado el abogado Mateo Duque Giraldo no ha fructificado o mejor le han sido negadas todas las pretensiones en los juzgados.


Y tampoco la dirigente local y abogada Lina García y su tutor legal Martín Emilio Cardona Mendoza han tenido suerte porque los jueces sustentan que la tutela no es la vía para alcanzar la curul, sino que es a través de otros caminos jurídicos, como el constitucional o el contencioso.


Antecedentes


La puja jurídica de Duque Ossa y García Gañán se remonta al primer semestre de este año y tiene que ver con la discusión que viene originando el castigo al transfuguismo político o doble militancia, un mal crónico de la política colombiana en lo que se ha avanzado para evitarlo y sancionarlo por parte del Ejecutivo y el Legislativo, pero en lo que aún persisten orificios para burlarlo.


Mediante las reformas políticas del 2003 y 2009, la Ley Estatutaria 1475 del 2011 sobre partidos políticos, la ley de bancadas y la Sentencia de constitucionalidad C-334 de junio de este año acerca de la doble militancia, el ordenamiento jurídico colombiano ha dicho una y mil veces que las curules son de los partidos y no de las personas.


Toda esa estructura jurídica está orientada a castigar la doble militancia, a ponerle orden a la actividad política y busca el fortalecimiento de los partidos políticos, que fueron duramente lesionados por el individualismo y el personalismo por la nefasta operación avispa en Colombia.


Un corporado que salía elegido por una colectividad, en cualquier momento podía emigrar hacia otra vertiente partidista llevándose la curul.


Para ponerle freno a esa situación se le dio dimensión constitucional y legal a una elección con aval de un partido político con personería jurídica mediante la lista única de partido, las modalidades del voto preferente o no, la necesidad de obtener un umbral electoral y la repartición de las curules por medio de la cifra repartidora.


Así las cosas, un candidato no puede salir solo sin el esfuerzo o votación total de un partido, que es el que le ayuda a alcanzar el escaño en una corporación política.


Curul y tutelas


El concejal Nicolás Ossa fue uno de los seis elegidos en el 2011 a esa corporación por el Partido de la U y quedaba obligado a apoyar a sus candidatos este año al Congreso y a la Presidencia de la República. Pero se apartó de esas exigencias e hizo campaña a favor de los aspirantes del Centro Democrático, configurando con ello una clara doble militancia, por lo cual fue expulsado por el Partido de la U, que ordenó al Concejo de Medellín quitarle el voto pero increíblemente no la voz.


La exfuncionaria consular de Colombia en Sevilla y líder política en Medellín, Lina García, obtuvo en el 2011 la séptima votación para el Concejo de la ciudad. Y ante la sanción al concejal Duque Ossa por doble militancia viene exigiendo primero al Concejo de la ciudad y luego por tutela que le sea regresada la curul al Partido de la U, para que ella la ocupe por el resto del periodo.


Entre tanto, Duque Ossa tuteló para recuperar entre otras cosas que el Concejo le regrese la  facultad de votar y que se le reconozca como bancada del Centro Democrático. Pero en los dos fallos de doble instancia los juzgados le negaron enfáticamente todas sus pretensiones, pues le  recalcan que la curul no es suya.


Y a García Gañán los jueces le respondieron que tiene que acudir a la Corte Constitucional o al Consejo de Estado para intentar conseguir la curul que no entrega Duque Ossa al Partido de la U.


Pero el fallo que no favoreció a Lina García, no quiere decir que Nicolás Duque haya sido confirmado en su curul, como engañosamente circula en redes sociales, comentó García Gañán.


Esta última dijo que seguirá dando la pelea, aunque no ocupe un solo día la curul, hasta que la justicia se pronuncie de fondo contra la doble militancia y de esa forma haya un precedente o una jurisprudencia hacia el futuro.



Por otras vías

La abogada Lina García anunció que recurrirá a dos instancias judiciales para proseguir en su batalla por ingresar al Concejo de Medellín.


Una de ellas, la que tendría una decisión más rápida, es acudir a la revisión de la tutela, negada por los juzgados de Medellín, ante la Corte Constitucional.


Y el segundo camino sería a través de la justicia contenciosa y comenzaría por el Tribunal Administrativo de Antioquia, demandando la anulación de la elección de Nicolás Ossa por doble militancia, como ya lo dispone la Sentencia C-334.


Paralelamente este caso también transita por la vía disciplinaria ante la Procuraduría.


En el campo político, ya nadie duda que se trata de un asunto de vieja data, que enfrenta a los excongresistas antioqueños Juan Carlos Vélez y Augusto Posada y que heredaron Nicolás Duque y Lina García, quienes militan en cada bando.