Columnistas

Jaime Tobon Villegas
Autor: Sofia Alejandra Gaviria Correa
24 de Septiembre de 2014


Despedimos a Jaime Tobón Villegas con el sentimiento de pesar que produce ver partir a un hombre grande en sus ideales y realizaciones y con la alegría que queda de compartir su filiación política, sus ideales por la justicia y la educación ...

Despedimos a Jaime Tobón Villegas con el sentimiento de pesar que produce ver partir a un hombre grande en sus ideales y realizaciones y con la alegría que queda de compartir su filiación política, sus ideales por la justicia y la educación como fuente de equidad. Despedimos a Jaime Tobón Villegas con la misma nostalgia que sentimos al decir adiós a grandes liberales del siglo XX que partieron sin recibir el reconocimiento que nuestro partido debió entregarles.


El Partido Liberal antioqueño ha despedido este año a dirigentes de la mejor estirpe, defensores de su ideario y portaestandartes de sus principios. Evelio Ramírez Martínez, John Gómez Restrepo, Guillermo Gaviria Echeverri y Jaime Tobón Villegas fueron dignos personeros de una generación que defendió las libertades democráticas, los derechos humanos, la consolidación de las instituciones, la descentralización y la equidad como principios de Partido, que con orgullo heredamos quienes hoy lo representamos en dignidades como el Senado de la República.


Seguir luchando por realizar sus sueños aplazados y por renovarlos según el transcurrir de los tiempos es nuestro deber democrático; rendirles homenaje, mejor antes de partir, es un deber de la Dirección Nacional por el que me comprometo a trabajar con mis compañeros de las distintas regiones de Colombia.


Jaime Tobón Villegas fue un liberal de acción, razón y corazón, que, en sus responsabilidades gremiales,  y actividades públicas, trabajó con el interés de servir a sus conciudadanos, a su partido y a la Patria.


La educación fue uno de sus grandes proyectos de vida. Era un joven de 95 años que se declaraba orgulloso de no haber concluido todavía su formación educativa, razón por la que era estudioso permanente de los temas de su fascinación: la justicia, la historia, el campo y la educación, lecturas que combin con la poesía, su mayor afición y experticia como hombre de gran cultura. 


La memoria de su erudición y de su capacidad poética queda en sus ensayos y en su libro de poemas Recuerdos al atardecer.  La de sus obras está en importantes logros en Empresas Públicas, donde inició el programa de rehabilitación de viviendas; las alcaldías de Rionegro, su ciudad natal, y Medellín, y la dirigencia gremial en la Cámara de Comercio de Oriente, Fenalco y Camacol.


Jaime Tobón estuvo siempre orgulloso de su papel como rector de las universidades Libre y de Medellín y como director de la Asociación Colombiana de Universidades, cargos en los que defendió que se ofreciera a todos esmerada formación para la trayectoria de la vida, casi siempre llena de obstáculos para quienes no tienen oportunidades académicas y abierta a los que mejor se preparan.  


El amor al campo lo vivió como habitante temporal en zonas rurales de Rionegro, y sobre todo como dirigente gremial del Fondo Ganadero, institución que defendió como fundamento del desarrollo de la actividad agropecuaria en Antioquia, actividad que, incluso, tendría proyección nacional.


Hoy uno mi voz a la de los antioqueños que han acompañado a sus hijos y a su viuda, Norella Marín Vieco, mujer integral que tiene su propia e importante huella en la formación y consolidación de las actividades culturales en nuestra ciudad y departamento. 


Jaime Tobón Villegas ocupa un alto escaño en la galería de los grandes líderes, que acompasaron el pensar y el hacer como expresiones de su ejercicio como empresarios responsables con su presente y el futuro de la sociedad. Que desde allí siga siendo luz de pensamiento, libertad y decisión de servicio al bien común.