Columnistas

Agradecimiento y rendición de cuentas
Autor: Jaime Tobon Villegas
20 de Septiembre de 2014


Esta columna fue recibida por la Dirección de EL MUNDO en la noche del sábado. Ella revela la inmensidad de nuestro amigo y colaborador.

Esta columna fue recibida por la Dirección de EL MUNDO en la noche del sábado. Ella revela la inmensidad de nuestro amigo y colaborador.


Me aprestaba a preparar un documento de agradecimiento para con la sociedad colombiana por la cantidad y calidad de homenajes recibidos por los 95 años que acabo de cumplir, cuando encuentro en EL MUNDO “Ciudad de prohombres” del joven columnista de calidades intelectuales que aseguran su porvenir en el estadio nacional, y trae a la memoria, para agregar a los que pertenecieron a la época de la independencia, a esa pléyade de Riongreros que, entre otros muchos, tuvieron en sus manos el desarrollo intelectual, empresarial, literario, jurídico, y deja al suscrito, como en forma inmerecida, por continuar una estela de pulcritud en los negocios y de manera muy especial, en la forma de mejores jurisperitos. Tengo para mí como el mayor orgullo haberlos representado en distintas actividades gremiales, empresariales y jurídicas ante el gobierno central, ministerios y entidades internacionales, que han dejado en mí profunda huella de honradez, pulcritud y calidad en su desempeño.


Todavía recuerdo en mis épocas de la Facultad de Derecho, oficinas de juristas entre los que figuran Lázaro y Diego Tobon; Morenos y compañía, López y López, Los Barrientos, Eduardo Uribe Botero, Bernardo Echeverri,  Palacio Calle; los Sanín ,y otros más individuales como Eduardo Fernández Botero , y Joaquín Vallejo en Minas, entre otros.


Estaba meditando sobre el artículo de Lázaro Tobón cuando aparece en la 3ª. Página de EL MUNDO, el sábado 2 de agosto, del eminente abogado y comentarista del diario acontecer, exrector de la Universidad de Antioquia y exalcalde de Medellín Dr. Bernardo Trujillo Calle, quién, con una mano prodigiosa, va descubriendo la hoja de vida de este servidor con unos apuntes y detalles que hacen palpitar el corazón con gran cariño y afecto para con la comunidad, entidades, empresas, gremios y personas  que hacen tal reconocimiento. 


Éstas reflexiones me llevaron a pensar en un cambio de estilo: No es recibir los homenajes como reconocimiento sino como resumen de las labores llevadas a cabo, debe entregarse el Balance al cierre del negocio, como el compromiso para con la sociedad y que no es otro que devolverle a la comunidad algo de lo mucho que de ella  en conjunto he recibido a través de los años. Mil y mil gracias por permitir dejar este balance para tranquilidad de conciencia personal y de los míos.