Política

Guerristas agitate the list of choices
Guerristas agitan el abanico
18 de Septiembre de 2014


Este matiz liberal regional aprovecha el arribo a la Dirección Nacional Liberal, DNL, del senador Horacio Serpa, a quien apoyaron recientemente para el Congreso, para promover electoralmente la figura del concejal Bernardo A. Guerra Hoyos.



El nombre del concejal Bernardo A. Guerra vuelve y suena como candidato y su padre siempre a su lado.

Nacho


La comunicación del legendario Directorio Liberal de Antioquia, que en realidad es hoy el matiz guerrista del Partido Liberal en este territorio, a la DNL lanzando el nombre del concejal Bernardo Alejandro Guerra Hoyos como aspirante liberal a la Alcaldía de Medellín, se constituye en el primer hecho político tangible en lo regional de cara a la campaña y a las elecciones locales y seccionales del 2015.


Luego de las elecciones nacionales del primer semestre para la Presidencia y el Congreso de Colombia, son muchas las especulaciones, cábalas, comentarios y hasta chismes que se vienen propagando sobre opciones a dicha Alcaldía y a la Gobernación de Antioquia.


Pero el documento del guerrismo liberal es el primero que se emite para lanzar a un candidato a uno de esos dos cargos.


Hace más de 25 años atrás una nominación del Directorio Liberal de Antioquia era todo un suceso político y hasta social y económico en la región, y era primera plana de los periódicos y grandes titulares en los espacios radiales noticiosos.


Pero los tiempos cambiaron, hoy existen otras realidades políticas y públicas, por lo cual este acontecimiento ha sido divulgado muy tímidamente por los medios de comunicación.


Sin embargo, esta postulación de todos modos comienza a agitar el abanico de aspirantes dentro de la política antioqueña y de su capital departamental, a más de un año de los comicios territoriales que se realizarán el 25 de octubre del 2015.


Pero no se puede ocultar que el médico, especialista en salud pública, magíster en ciencias políticas y político Bernardo Alejandro Guerra Hoyos es una figura de esa actividad con reflejos nacionales y tiene todos los méritos para ser candidato tras casi 25 años en la brega pública desde el momento en que se estrenó como funcionario del Gobierno de Medellín, cuando fue nombrado por el alcalde de comienzos de la década de los años noventa, el liberal por esas calendas Ómar Flórez Vélez, precisamente como cuota del Diliberal de Antioquia.


A partir de ese momento Guerra Hoyos ha sido un protagonista de la política, lo que precisa y enfatiza el sector guerrista en su comunicación a la rectora nacional del liberalismo al recordar su desempeño como gerente de Metrosalud entre 1990 y 1992, como diputado del departamento de Antioquia entre 1995 y 2001, su cuatrienio como senador entre 2002 y 2006 y su actual ejercicio como concejal desde 2008 hasta la fecha, siempre a nombre del Partido Liberal.


Polémico


En su trayectoria como corporado Guerra Hoyos ha sido un hombre controvertido, con amores y desamores, con amigos y fuertes enemigos, de escándalos, un colegiado de debates, de denuncias, unas con gran resonancia y éxitos y otras muy exageradas e injustas sobre todo cuando personaliza y quiere ser juez y parte. Ha acertado pero también la ha embarrado. Pero no se puede negar que ha cumplido con una de las tareas encomendadas al concejal, al diputado y al congresista como es el control político.


Pero tiene como gran manía que termina peleando, denunciando y rompiendo con sus propios amigos o aliados políticos según las coyunturas o los desacuerdos.


Para los postulantes su hoja de vida “es impecable, y a lo largo de su carrera pública se ha destacado como un luchador con carácter en contra de la corrupción, situación que ha afrontado con valentía a pesar de haberse visto obligado a exiliarse en una oportunidad, y haber sufrido varios atentados contra su vida”.


Y para argumentar y justificar su lanzamiento como candidato liberal a la Alcaldía de Medellín, la tendencia guerrista recalca que Guerra Hoyos puso su nombre a consideración del Partido Liberal en el 2011 para obtener el aval como candidato a la Alcaldía de Medellín, y en medio de un proceso interno que arrojó como producto un acuerdo programático, cedió en su aspiración para apoyar la candidatura del actual mandatario de la ciudad Aníbal Gaviria Correa.


Este hecho ocurre cuando dentro del Partido Liberal son muy pocos los candidatos que suenan para la Alcaldía de Medellín y la Gobernación de Antioquia. El más sonoro es el del senador Eugenio Prieto Soto y sin mucho ruido los de Aura Marleny Arcila, Héctor Jaime Garro, Libardo Álvarez y últimamente el de Juan Camilo Quintero.


Pero la realidad política escueta que dejaron las elecciones nacionales, es que en Antioquia no tiene hoy opción una candidatura de partido, sino que imperan las coaliciones. Y en ese sentido se hablan de candidatos de la Unidad Nacional Regional, del uribismo y sus aliados y del fajardismo. Poco se menciona cómo jugará la coalición electoral AMA.



El cotarro político

La promoción del nombre de Bernardo A. Guerra se registra cuando también se mencionan otras opciones electorales.


Periodistas políticos radiales de Medellín aseguraron o especularon que el pasado sábado el fajardismo iba a oficializar la aspiración a la Gobernación de Antioquia de Federico Restrepo Posada, pero no ocurrió.


El uribismo tiene desde hace rato varios precandidatos. A la Alcaldía de Medellín a Juan Carlos Vélez Uribe y se menciona que Federico Gutiérrez nuevamente está pidiendo pista en esta corriente.


Para la Gobernación tiene al trío que conforman Liliana Rendón, Fernando Correa Peláez y Andrés Guerra.


El Partido de la U tiene la expectativa de la renuncia en Plaza Mayor de Gabriel Jaime Rico para aspirar por tercera vez a la Alcaldía.


Los de Cambio Radical o los vargalleristas solo hablan de la aspiración a la Gobernación de Luis Pérez.


Y un sector conservador está a la expectativa de la renuncia del director del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, Carlos Mario Montoya, también con ganas de Gobernación dentro de la Unidad Nacional.