Columnistas


De leer y ¿ahora qué?
17 de Septiembre de 2014


A propósito de la fiesta del libro y la cultura en Medellín, surgen interrogantes con relación a la lectura.

Sirleyda Gomez Villada


sirleyda12@hotmail.com


A propósito de la fiesta del libro y la cultura  en  Medellín,  surgen interrogantes con relación a la lectura. 


Evidentemente los niños, jóvenes y adultos de la contemporaneidad se encuentran con nuevas formas de leer, formas que en un pasado no muy lejano eran inimaginables, frente a un mundo mediatizado e interconectado,  donde la información viaja tan rápido como el sonido. Sin embargo, ¿qué  podemos hacer para cautivar lectores? 


Dentro del abanico de posibilidades que encontramos, surge la perspectiva de regresar a los inicios, retornar a los cuentos de hadas antes de ir a dormir, donde la princesa, es aquella pequeña que escucha la historia atentamente; donde aquel príncipe apuesto y valiente, que vence al temible y feroz monstruo, no es más que aquel pequeño que espera con ansias la historia del día antes de ir al país de los sueños.


Leer es un hábito que persiste, cuando se inicia desde edad temprana y se consolida a lo largo de la vida; no obstante, para que este hábito tenga lugar en la vida de cada ser, es necesario realizarlo día tras día, y requiere casi siempre de un acompañamiento para abrir la puerta al mundo de la imaginación.


Pero, ¿Cómo cautivar a quienes cuentan con una condición especial o una situación de discapacidad como lectores ávidos, cuál es el reto de quienes acompañan en la adquisición de este hábito, será un imperativo para leer contar con las habilidades de lectura y escritura?


Tal vez nada sea más incluyente que la lectura, pues esta permite percibir el mundo de innumerables maneras y crear múltiples significaciones. Ella está hecha de todo y para todos y no existe una fórmula mágica sobre que leer; si además tomamos las múltiples herramientas que hoy nos brinda la tecnología, el acompañamiento a los más pequeños, la consolidación del hábito a lo largo  de la vida ; cabe la posibilidad de llegar a cautivar el lector sin importar su sexo, género o condición. Parafraseando al famoso escritor japonés Haruki Murakami: una vez que termines una lectura, no recordarás cómo lo lograste, cómo lo hiciste, ni siquiera estarás seguro si ha terminado realmente. Pero una cosa es segura, no serás la misma persona que la comenzó. De eso se trata la lectura.