Economía

South America demands more digital banking
Suramérica exige una banca más digital
Autor: Duván Vásquez
13 de Septiembre de 2014


La tendencia creciente de la región por la demanda a una bancarización remota ha conllevado a que las entidades financieras incursionen en modelos digitales para prestar sus servicios de manera eficiente.


Foto: Cortesía 

El español Ángel Cano, consejero delegado del Grupo Bbva, hizo en Bogotá una presentación de cómo debe ser la banca del futuro, ante decenas de periodistas de siete país de Suramérica.

economia@elmundo.com 


Twitter: @duvanandvasquez


La calidad de vida de los suramericanos ha tenido un cambio positivo en materia de conectividad, alejándose de aquellos estándares bajos que los ponían en medio de una región subdesarrollada. Tanto así que el acceso a Internet pasó de un 21 % en 2004 a un 52 % en el último año.


Estas cifras no se desligan de una situación favorable en materia social y económica, porque la pobreza se redujo de un 42 % hasta 1997 y entre 2004 y 2011 esta tasa disminuyó al 33 %. Así mismo, la clase media aumentó en la última década del 45 % al 60 %, siendo una población de alto consumo y bancarización.


Por tal razón, las entidades bancarias se ven obligadas a tener un proceso de transformación para mantenerse en un mercado que cada vez demanda más agilidad y comodidad en un servicio financiero.


Tanto así que durante la Jornada Económica Bbva: “Liderando la banca del futuro en América del Sur” que se realizó en Bogotá, Ángel Cano, consejero delegado del Grupo Bbva, indicó que para adecuarse a la realidad de hoy los bancos deben volcarse a un modelo más digital, a raíz, por ejemplo en esta entidad, de que el número de clientes digitales ha incrementado a tres millones en Suramérica, con operaciones móviles que superan el millón.


Según Cano, esta transformación hacia un modelo más digital implica también simplificar los procesos a través de la digitalización y la automatización, debido a que el 90 % de las transacciones financieras se realiza ya fuera de las oficinas. Sin embargo, no solo se necesita invertir en canales sino que también hay que diseñar productos para vender a través de ellos.


“Se trata de desarrollar productos pensados digitalmente, diferentes en su concepción, como los pensaría un nativo digital: con menos datos, con menos interacciones y con soluciones también para redes sociales”, señaló Cano.


Por tal razón, de la inversión anunciada en 2013 para Suramérica (US$2.500 millones) ya se ha invertido US$800 millones, con un 40 % dirigido a proyectos tecnológicos. Esto ha dejado como resultado 1,1 millones de clientes nuevos, de los cuales están en la categoría de digitales el 30 %.


Inversiones en Colombia


Para avanzar en la consolidación de una entidad más acorde a la nueva realidad del mercado colombiano, Bbva también está en un proceso de inversiones específica para el país.


De acuerdo con Óscar Cabrera Izquierdo, presidente de ese banco para Colombia, de los recursos destinados para América del Sur, Colombia ha tenido un capítulo relevante en los últimos 18 meses con un plan de inversiones por US$450 millones para nuevas oficinas y cajeros automáticos.



Celulares como tarjeta de pago

La tecnología avanza y así mismo deben ser los servicios de las entidades financieras. Por tal razón, con el boom de los teléfonos inteligentes y el acceso de los usuarios a este tipo de equipos, los bancos han evolucionado sus modos de pago, ya no solo con aplicaciones que permiten hacer transferencias desde el celular sino con modelos que hacen de él una tarjeta de crédito o débito.


Según Ángel Cano y su demostración con su mismo teléfono móvil, el sector bancario, como Bbva, viene incursionando en una serie de aplicaciones que  permite que en la pantalla del celular aparezca la tarjeta del cliente y este la ponga sobre unos dispositivos, similares a los datáfonos, que leen el código de barras y hacen la transacción como pasando una tarjeta física.


Sin embargo, el banquero aseguró que aunque es nueva y ágil, todavía es reacia la población para utilizar estos métodos de pago e igualmente, el vendedor a la hora de cobrar mantiene mucho hermetismo. Por eso, sería un proceso que irá evolucionando a medida de que el cliente disminuya los temores de incursionar en las transacciones electrónicas.