Editorial

Marcha contra paramilitares y parapol韙icos
10 de Septiembre de 2014


Guillermo Gaviria Echeverri (1923-2014) Este editorial publicado el 5 de marzo de 2008 con ocasi髇 de la marcha contra paramilitares y parapol韙icos tiene plena vigencia hoy, cuando se hace necesario mantenernos erguidos para defender a las v韈timas.

EL MUNDO abomina todo uso ilegal y abusivo de las armas, cualquiera sea el sujeto que incurra en él. Por su convicción sobre el valor de la vida, por su trayectoria en defensa de la democracia y por su reconocimiento de la necesidad de dar solidez a las instituciones, condena toda organización que los amenace. Por ello, el 4 de febrero acogió la convocatoria de un grupo de jóvenes a la Marcha contra las Farc, que se consolidó en los reclamos contra el secuestro y las minas antipersonal y acompañó a los millones de ciudadanos que clamaron contra estos crímenes. Hoy, se solidariza con los objetivos proclamados de la nueva marcha, la del 6 de marzo, para rechazar el paramilitarismo del pasado y el que quiere resurgir; las muertes selectivas, las masacres y el desplazamiento; la alianza de políticos y criminales para corromper la democracia. 


Pero creemos oportunas unas cuantas reflexiones sobre este evento. Entre los ausentes en la marcha del 4 de febrero estaban los voceros de organizaciones políticas y reivindicativas que inicialmente convocaron a la caminata del 6 de marzo, en solidaridad con “las víctimas del paramilitarismo y los crímenes de Estado”, que tuvo entonces el claro matiz de una contramarcha. Los medios de comunicación y voceros de la opinión pública que se sumaron a esa invitación contribuyeron a replantearla y formularla como una manifestación de reclamo por la memoria, la verdad, la justicia y la reparación de las víctimas del paramilitarismo, o sea por los desplazados, desaparecidos, las familias de los asesinados, colombianos que merecen contar con la mano tendida del Estado y la solidaridad de su pueblo para sanar sus heridas. Además, se busca que, así como sucedió con las Farc el 4F, los terroristas paramilitares, hoy llamados Águilas Negras o Grupos Emergentes, sientan el rechazo de una sociedad que exige ser respetada. 


Además de su aparente intención de consignar una contramarcha a la masiva convocatoria del 4F, en el origen de la nueva marcha también nos dejó inquietos la insistencia en que era una reunión contra “los crímenes de Estado”, falacia que la extrema izquierda ha intentado mantener en sus discursos para, además de restarle legitimidad a las Fuerzas Armadas, diluir el rechazo a los crímenes de las Farc. Sea esta la oportunidad para reiterar que en Colombia no hay crímenes de Estado, sin que neguemos que algunos servidores públicos los han cometido, faltando a su juramento de usar las armas solo en defensa de la Justicia, en cuyo caso se han aplicado las normas disciplinarias y penales que imponen ejemplares sanciones, como sucedió con los autores de la masacre de Jamundí, en el más reciente de los procesos que podemos mostrar como ejemplos del rigor de la justicia aplicada a militares o policías. 


A medida que los organizadores de la marcha propuesta para mañana concretaron sus objetivos, ella llegó a concitar el interés de los colombianos, que se identifican con el propósito de rechazar el paramilitarismo, responsable, con las Farc, de desplazar a centenares de miles de personas; asesinar a miles para enterrarlos en fosas comunes y dejar otros miles de desaparecidos, y que pretende seguir amenazando en zonas donde se ha unido con el narcotráfico en “dañado y punible ayuntamiento”. Se trata, pues, expresamente de una convocatoria para que las víctimas del paramilitarismo sean consideradas y respetadas en su dolor y para que los victimarios no sean tratados como si no fueran delincuentes, para que la justicia garantice la reparación y que sus crímenes no se repetirán, para que los colombianos podamos tener la certeza de que no habrá más paramilitarismo ni parapolítica amenazando nuestras comunidades. En ese sentido, conviene recuperar los testimonios de las víctimas convocadas por el movimiento Visionarios por Colombia, del doctor Antanas Mockus, para la vigilia que se cumplió el domingo, como antesala a esta marcha, pues si se consigue que los colombianos unamos nuestra voz para reprochar toda la barbarie, habremos dado otro paso en la victoria de la ciudadanía contra los criminales que la han sometido por décadas. 


Convocamos, pues, a marchar mañana 6 para expresar solidaridad con las víctimas, para exigir Justicia, para llamar al fin de la parapolítica, y para clamar porque nunca más en Colombia se repitan los crímenes de las últimas décadas. Y esperamos el éxito de esta marcha, que se dará si los colombianos consiguen imponerse sobre las pretensiones de algunos extremistas de usarla para sus intereses políticos.