Moda

From Guillermo to Pascual, something to tell
De Guillermo a Pascual, algo para contar
Autor: Carmen Vásquez
10 de Septiembre de 2014


Esta nuestra página de “Moda”, infaltable cada miércoles en nuestro periódico, no podía dejar pasar en blanco, tema que por muchos años compartimos con nuestro director Guillermo Gaviria.


Foto: Rubén Dario Marín Cortés 

Imagen de lo formal.

cvasquez@elmundo.com


Guillermo


Esta nuestra página de “Moda”, infaltable cada miércoles en nuestro periódico, no podía dejar pasar en blanco, tema que por muchos años compartimos con nuestro director Guillermo Gaviria.


Dos circunstancias a saber. Una, que le gustaba hablar del tema. En mi memoria se suman los momentos en que en su oficina el diálogo se hacía interesante ante algo publicado o por aquello a discutir de lo que estaba de moda o lo que llamaban elegancia.


La segunda circunstancia es hacer referencia a su “propia elegancia masculina”.  Punto impecable, sus sombreros que ternaban según el vestido, sombreros en color azul turquí, negro o marrón y sus gorras deportivas o estilo español o simplemente las beisboleras de colores. Sus vestidos a la medida y los pantalones con clásica bota y dejando ver el tacón del zapato.  Para él, aquel recuerdo de las tirantas o cargaderas concebidas en el siglo XVIII fueron parte esencial, las combinaba a ritmo del color de la corbata. Corbatas que él mismo se compraba al igual que todo su vestuario, finas, de marcas reconocidas y siempre a toque de moda con el nudo y el cuello de la camisa acertado. Camisas muy formales en blanco impecable, formal casual con los botoncitos o aquel cuello blanco que hacía contraste con el resto de la tela azul y claro que no ignoraba los estampados para lucir los sábados. Las mancornas ni se digan, eran sus preferidas. Sus zapatos casi siempre de cordón, clásicos, con la media a juego muy templada. Nunca le percibí olores de loción, pero siempre lució limpio y natural. Nunca joyas, pero sí un Rolex que un día un malhechor le trató de robar y él le agarró la mano con tal fuerza que todavía el hombre corre.


Una anécdota de director a periodista. En una tarde de exquisita charla de moda en su oficina, estas fueron sus textuales palabras: “El día que usted escriba que Édgar Perea es elegante, ese día... la echo”.


Mi director Guillermo Gaviria fue un hombre elegante y con refinado gusto por la moda.



Pascual

Las escuelas de diseño de moda se han multiplicado. Un efecto del boom que hace 25 años viene caminando con todo el sistema moda. 


Hace unos días recibimos la invitación de los estudiantes y egresados de la Facultad de Producción y Diseño de la Institución Universitaria Pascual Bravo para asistir a la tradicional pasarela de moda de los estudiantes de primero a sexto semestre del programa Diseño Textil y Producción de Moda. Un trabajo desarrollado a lo largo del semestre al que le hizo una excelente curaduría, Martha Calad, directora del Laboratorio de Tendencias de Inexmoda. Un trabajo que nos llamó la atención por serio, creativo, bien presentado y con una virtud que era la de ver prendas fáciles de llevar en el momento. Estos jóvenes construyeron estos atuendos evocando emociones generadas por otras épocas pasadas las mismas que fueron renovadas en sus diseños.  


Estar al frente de una pasarela no es decir que bonita o que fea. Es evaluar diseño, materiales, cortes, confección, maquillaje, accesorio, música, puesta en escena. Felicitaciones a la decana, Clara Mónica Zapata y a los participantes de este trabajo.