Columnistas

Nueva poesía latinoamericana: Antología(*)
Autor: Alejandro Garcia Gomez
6 de Septiembre de 2014


“En las marcas de café sobre el fondo de la taza, hay testimonios, manchas y estigmas del desastre. Aterrizaría en New Jersey...

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“En las marcas de café sobre el fondo de la taza, hay testimonios, manchas y estigmas del desastre. Aterrizaría en New Jersey. Distorsionamos el registro hasta integrar una secuencia: Its burst into flames and its falling, its crashing. Formularé hipótesis distintas al accidente. Proseguirán las alarmas mientras hallan testimonios opacos del Dont move. Shut up (...) Nos venimos abajo en In the name of Allah, the most mercifull, the most compassionate. El pánico será siempre extranjero y Unintelligible”, de “Cállate gringo”, Rodrigo Flores (México, 1977). “… unos hombres alfombran para mí la ciudad/ gritan cariños a la más bella/ eyaculan miles regalos de cemento/ el vientre me crece y digo que no/ me siento en la vereda a parir ratas/ me toman el pulso río sí soy de verdad/ aquí me tienen las ratas/ se pasean agarradas del pelo/ (…) hambre mamá hambre/ suban mis niñas pequeñas (…) yo sabía de canciones de ratas yo/ me cruzo en la calle escondiendo la cola/ ser rata es oler desde muy lejos/ los hombres se inclinan ante la que lleva bigotes”, de “La dama de rata”, Paula Ilabaca (Chile, 1979). 


Por la brevedad del espacio de una columna periodística, he tomado medio al azar y medio escogidos los anteriores poemas, procurando, intentando, dar una muestra representativa de 548 páginas. Sé que es imposible lograrlo plenamente pero ojalá consiga la mejor aproximación. A pesar de que esta antología(*) pretendió dar también una muestra escogida de la poesía que están escribiendo quienes nacieron entre 1960 y 1979, quizá para el escritor peruano Mauricio Medo también resultó el mismo problema la selección de poetas y poemas. Eligió de a cinco por Perú y por Ecuador; Argentina y México con cuatro cada uno; Uruguay y Chile con tres; R. Dominicana, Brasil, Cuba y Zaragoza(¿?) de a uno. Las antologías son discriminaciones imprescindibles y arbitrarias. Se hacen bajo la óptica del gusto y conocimiento del seleccionador. Odiosas, cuando resultan del sesgo de las preferencias amistosas del mismo. Eso sí son indiscutiblemente necesarias para quienes se dedican al trabajo de la crítica literaria, de la historia del arte, de la docencia, etc. El poeta cuando escribe no lo hace bajo ninguna clasificación, escribe porque le da la gana de hacerlo, aunque es imposible desconocer que cada cual tuvo influencias que le enseñaron el caminado o que se lo torcieron. 


Internet y el resto de todas las llamadas redes sociales han aumentado los efectos de la globalización, y la literatura y el arte no se escapan. Tampoco escapan de los conflictos y las tendencias políticas, sociales y económicas vividas por nuestros países en esta era de aceleradísimos cambios. El “tex-mex” de Rodrigo Flores, poeta con que inicié este artículo, es una muestra de la continua evolución y cambio en el o los lenguajes. Cada región de cada país tiene los suyos propios. Los “conceptos” de la chilena Ilabaca, son muestra poética de los nuevos choques con los que se enfrenta la nueva mentalidad de la mujer de acá, culta o no. Otro fragmento de ella: “En un territorio básico, en una cama, en un colchón naranjo, ella sueña con yeguas blancas que lamen y buscan dónde parir. Pero al despertarse piensa en él, en su amo, en un brusco intento de querer que permanezca (...).  /hace un mes que no jodo con nadie (…)”. 


O el poeta de la culta metáfora, la máscara erudita con la que gotea modernas profecías de su yo que es el de todos: “A la calavera de Yorick”: “A pesar de tu estatura, siempre fuiste tú, el gran Yorick, el payaso, el que amó a su verdugo/ (…) Porque los hermanos diminutos de los parlamentarios, los poetas, los ilustres inicuos,/ como tú, como yo, mi difunto mellizo, somos cebo de políticos que dicen que debemos/ ordenar este mundo y lustrarlo con palabras…”, de César Eduardo Carrión (Ecuador, 1976).  


Nota de luto.- Mi solidaridad con las familias Gaviria Correa y con la de EL MUNDO por el fallecimiento del ingeniero Guillermo Gaviria Echeverri. Paz en su tumba.


(*) MEDO, Mauricio. “Un país imaginario. Escritura y transtextos, 1960-1979”. Editorial Ruido blanco. Sin ciudad (¿Lima?). 2011. 548 pp.