Columnistas

No ha muerto
Autor: Hernán Cárdenas Lince
6 de Septiembre de 2014


Para mí sigue vivo Guillermo Gaviria Echeverri pues su claridad mental, su rectitud y sus profundos conocimientos son algo imborrable que permanece en el alma de quienes lo conocimos.

Para mí sigue vivo Guillermo Gaviria Echeverri pues su claridad mental, su rectitud y sus profundos conocimientos son algo imborrable que permanece en el alma de quienes lo conocimos.


Recuerdo perfectamente conversaciones que con él tuve, ya que disfruté del privilegio de convivir largas y curiosas charlas: un día hablamos de las extrañas actitudes de personas y entidades que a pesar de sus altos y pulcros procederes cometieron enormes errores como fue el caso de la Iglesia Católica cuando decidió, hace muchos siglos, incitar a las llamadas “cruzadas”, las que causaron miles y miles de muertos en la población árabe como también en los soldados que fueron a atacar a los musulmanes. Pero esa terrible guerra podría haber sucedido como un encuentro educativo que terminara hermanando a los miembros de diferentes corrientes y religiones.


Otra conversación inolvidable con Guillermo Gaviria Echeverri fue una en la que me explicaba que cuando llegaron los españoles a América esos militares, en el momento que  se encontraban con un grupo de indígenas le pedían al religioso católico que siempre los acompañaba que les dijera en latín que tenían que obedecer y acatar al rey de España y que además tenían que enviarle todo lo que tuvieran en piezas de oro.


En cierta ocasión hablamos de  una inexplicable historia en la que me decía que cómo era posible que Pablo Escobar no hubiera aprendido de los maravillosos y nobles comportamientos en donde el padre de este personaje trabajaba como mayordomo, al mismo tiempo que su madre era una excelente maestra de escuela a quien nunca se le ocurrió enseñar cosas inmorales como las que sí hizo y aplicó miles de veces su hijo.


Quiero repetir mi idea de que personas como Guillermo Gaviria Echeverri nunca mueren pues sus valores éticos y su tenacidad en el trabajo es algo que perdura. Personalmente pongo a Guillermo Gaviria como ejemplo y modelo para que mis hijos y mis nietos lo tengan siempre presente y estoy seguro que su esposa y sus hijos piensan y sienten lo mismo que yo.