Mundo deportivo

The Italian jewel had his debut in Aralar
La joya italiana se estrenó en Aralar
4 de Septiembre de 2014


Hoy se disputa la duodécima etapa con salida y llegada en Logroño, de 166 kilómetros, completamente llana y apta para los velocistas.


Foto: EFE 

Como una exhalación, con la fuerza de un ganador, Fabio Aru soltó a los connotados para apuntarse su primer triunfo en la Vuelta.

Carlos de Torres-EFE


San Miguel de Aralar-(Navarra)


Fabio Aru, la joya del futuro en el ciclismo italiano, confirmó esa expectativa con la conquista de la inédita cima del Santuario de San Miguel de Aralar, donde Contador y Valverde anunciaron su duelo en la Vuelta, en ausencia ya de Nairo Quintana, eliminado por una caída en la que se fracturó la escápula derecha.


El ciclista sardo, discípulo del “Tiburón” Nibali en el Astana, sorprendió a los favoritos mostrando su clase, como hizo en Giro para ganar en Montecampione, una cima de nombre premonitorio. Atacó a 1.000 metros mientras la alta jerarquía se miraba de reojo. Le ganó a todos, con 6 segundos de adelanto.


No hubo sangre en la pista de cemento que tapa una antigua pista forestal. Solo escarceos que no impidieron el combate nulo. Contador y Valverde, separados por 20 segundos, anuncian la batalla estelar. El murciano ya tiene los galones del equipo. El capitán Nairo Quintana se volvió a caer y verá el final de la Vuelta ya intervenido quirúrgicamente.


Pero con el vencedor del Giro eliminado queda otra baza colombiana: Rigoberto Urán, tercero a 1.08 minutos.


Del quinteto inicial de favoritos quedaron detalles tras la undécima etapa, de 153 kilómetros entre Pamplona y el Santuario de San Miguel de Aralar (Navarra), como la confirmación de que Froome sufre en cuanto se tensa la carrera. El inglés no cumplió contrarreloj y es habitual verle haciendo “la goma subiendo. Es quinto a 1.21, por delante de ‘Purito’, que aguanta a 1.35 en espera de finales más explosivos.


La carrera salió a toda mecha de la capital navarra. Y rápidamente llegó la pesadilla para el Movistar. En el kilómetro 15 volvió a aterrizar Quintana. Adiós al líder del equipo.


Velocidad de vértigo, cortes en el pelotón, abandono de Thibaut Pinot, el francés que fue tercero en el Tour. Luego Contador se unió a una escapada de 32 hombres, y junto a Valverde atacó en el esprín intermedio de Tafalla para sumar unos segundos de bonificación.


A una media de casi 50 por hora apenas se intentaron las fugas. Daba miedo intentarlo con el pelotón lanzado. Lo intentó el bielorruso Kiryienka, pero caducó su osadía nada más empezar los diezkilómetros de ascenso hacia el Santuario que da nombre a la cima.


Curiosos algunos movimientos en la subida. El Sky puso a tirar a dos hombres: Deignan y Cataldo. Lo hicieron fenomenal, pero lo único que consiguieron fue descolgar a Froome, que pasó las de Caín.


Luego lo probaron el holandés Gesink, la eterna promesa, y el francés Barguil, una promesa de verdad. También tensaron, sin empujar, el propio Froome, en un claro farol, y Contador, quien pareció más preocupado en evitar que se escapara su excompañero Dani Navarro que en hacer daño a sus rivales directos.


Como nadie tiraba la piedra, en esto apareció Fabio Aru, abrió hueco y no le volvieron a ver. Un ataque consistente de una perla que tiene como ídolo a Alberto Contador. 


“Tras el Giro de Italia, he preparado muy bien esta segunda parte de la temporada y se la dedico a todo el equipo, a mi familia y a mi novia”, expresó Aru.


“Siempre tengo ganas de conseguir más y después de descansar ahora voy a ir día a día, vienen etapas muy duras, pero siempre hay que tener hambre de más”, afirmó Aru, un chico modesto a quien espera el futuro, como aguarda la Vuelta el espectáculo con Contador y Valverde de protagonistas. Dos pistoleros se retan al sol. El fin de semana saldrán de nuevo a escena. Mientras, tomarán la palabra los esprinters en Logroño.



Sabor agridulce

El español Alejandro Valverde (Movistar), segundo en la clasificación general de la Vuelta 2014, afirmó que la etapa la resultó “bien” pero “agridulce” por el abandono de su compañero colombiano Nairo Quintana.


“La etapa ha ido bien pero ha dejado un sabor agridulce por el abandono de Nairo (Quintana) al que le mandamos ánimos”, dijo el murciano.


“La caída ha sido justo a mi lado, íbamos sobre el puesto cuarenta, pero la he podido esquivar y a Nairo que venía a mi lado se le ha echado la gente encima y no ha podido evitarlo”, explicó el ciclista.


Con el abandono de Quintana se queda como líder en solitario del Movistar, algo que ha afirmado que “no me gusta, prefería estar como antes pero hay que afrontar las cosas como vienen”.


“Llevo toda la Vuelta delante en la carrera y a partir de ahora estaré solo. He estado muchas veces como líder del equipo”, ha comentado.


Al respecto de haberse metido en el esprín intermedio por la bonificación comentó que “no tenía intención de hacerlo pero como se ha metido Alberto Contador he salido y he sumado los tres segundos”.


Sobre la inédita ascensión a la ermita de San Martín de Aralar la calificó como “muy dura por el tipo de asfalto, además desde abajo se ha ido muy rápido”.


Valverde sabe que pueden producirse ataques desde lejos pero “a mí no me van a dejar”, aunque también tiene claro que su intención es “si puedo, ir arañando tiempo”.




Nairo será intervenido hoy

EFE. El colombiano Nairo Quintana (Movistar) sufrió una fractura desplazada de escápula derecha, tras la caída que sufrió ayer en la undécima etapa de la Vuelta 2014 entre Pamplona y el alto de San Miguel de Aralar.


El colombiano, que también se cayó en la CRI del martes, fue trasladado de inmediato al hospital San Miguel de Pamplona y hoy será intervenido quirúrgicamente, según confirmó el director del equipo Movistar, José Luis Arrieta.


En la contrarreloj del martes, entre el Monasterio de Veruela y Borja (Zaragoza), Nairo Quintana sufrió una aparatosa caída en el descenso del alto del Moncayo, al salirse de la carretera y saltar por encima de su bicicleta. Se dañó el tobillo y la pierna izquierda, así como la cadera, la espalda y varios dedos del pie.


Sin embargo, así se presentó ayer a meta de salida, aunque se veía que le costaba andar, pero los responsables del Movistar confiaban en que pudiese superar la complicada jornada de ayer, con final en el alto de San Miguel de Aralar, y que en “dos o tres días” se encontrase mejor.


El vencedor del Giro 2014 había dicho en el control de firmas que no esperaba tener problemas para completar la etapa, e incluso se mostraba optimista: “Espero estar delante, pero el objetivo es salvar la etapa lo mejor posible”, comentó, algo que no pudo ser tras irse de nuevo al suelo. Ahora al colombiano le tocará esperar la próxima temporada para buscar el título.