Política

Congress has the word
El Congreso tiene la palabra
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
4 de Septiembre de 2014


Tres ejes centrales contiene el proyecto de reforma constitucional sobre el equilibrio de poderes radicado ayer ante el Congreso por el Gobierno del presidente Santos.


Foto: Cortesía 

El ministro del Interior radicó ayer ante el Congreso el proyecto de equilibrio de poderes.

Luego de las promesas y compromisos en materia de reformas políticas del presidente Santos, de sus anuncios durante la instalación del Poder Legislativo y en su segunda posesión, y tras las consultas a los partidos políticos, incluso a los de oposición, del nuevo ministro del Interior, ayer despegó con la radicación del proyecto de reforma constitucional ante el Congreso de la República, la gran discusión en torno a si el Legislativo será capaz de introducir los cambios políticos que de verdad posibiliten un verdadero equilibrio entre los tres poderes públicos.


Amigos y enemigos de la reelección presidencial en Colombia aceptan que esa figura ocasionó desequilibrios políticos y electorales en el país y hacia allá está dirigida la enmienda constitucional que quedó en manos del Congreso, poder que a partir de hoy tiene la palabra.


El interrogante que surge es si los senadores y los representantes no serán inferiores a este compromiso, tal como ya ocurrió con la Reforma a la Justicia.


De entrada, el tránsito legislativo de esta iniciativa se estima que no será fácil por las primeras voces y reacciones que ya se anticipan desde el “parlamento” criollo.


Santos anunció ayer los tres ejes de la reforma que en el papel, pues no se sabe si en la realidad, tendrá como defensores a los partidos de la Unidad Nacional: la U, Liberal, Cambio Radical y por un ladito Opción Ciudadana, que conforman la  bancada más fuerte y mayoritaria.


Entre tanto, en la oposición habría que ubicar hoy a un sector del conservatismo, porque a ratos titubea si se alinea o no con el Centro Democrático. Entre tanto, se estima que el Polo votaría en contra del Gobierno.


Observadores creen que a dicha reforma le espera un espinoso camino, porque están en juego  intereses electorales reeleccionistas de los mismos senadores y representantes a la Cámara en 2018, inclusive, en las territoriales del 2015.


El Gobierno


Pero el Gobierno santista conoce muy bien que la tarea por el Legislativo será ardua y por eso el ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, dijo que “este proyecto no es la última palabra, tendrá que ser debatido y discutido ampliamente en el Congreso y el Gobierno estará dispuesto a acompañar esa discusión y de alguna manera a aceptar las decisiones de las mayorías del Congreso en algunos temas que generen controversia”.


Enfatizó que el equilibrio de poderes en Colombia “fue afectado de manera grave y dramática por la figura de la reelección presidencial”, uno de los puntos más importantes de la reforma que, según este ministro, “logró consenso en casi la totalidad de los partidos en el Congreso”.


Y con las altas cortes también se discutió previamente temas muy sensibles como la eliminación de las facultades para nominar candidatos a cargos del Estado, lo que las ha politizado y ha originado la denominada “puerta giratoria” de tú me nombras y yo te pago.



Los tres ejes

Rodeado de los presidentes del Senado y la Cámara y de congresistas de los partidos de la Unidad Nacional, el presidente de la República, Juan Manuel Santos, presentó ayer el proyecto de equilibrio de poderes entre los Ejecutivo, Legislativo y Judicial.


Los tres ejes de esta propuesta son:


1. Eliminar la reelección presidencial


2. Acabar con el voto preferente


3. Otorgar vocería en el Senado a departamentos que no tienen representación.


Según el Ministerio del Interior, en términos generales la iniciativa contempla los siguientes aspectos:


l Eliminar la reelección presidencial y de los altos funcionarios del Estado.


l Circunscripciones regionales de Senado para los departamentos de menos de 500.000 habitantes.


l Suprimir el sistema de listas con voto preferente para la elección de corporaciones públicas.


l Silla vacía para delitos contra la administración pública.


l Reformular la elección o postulación de servidores públicos atribuidas a las cortes y que no están directamente relacionadas con la administración de justicia.


l Modificar los organismos encargados de la administración de los recursos asignados a la Rama Judicial.


l Aprobar y poner en marcha un organismo del más alto nivel encargado de derivar la responsabilidad de los magistrados de las demás altas Cortes y el fiscal General de la Nación.


l Asignar a órganos internos de la Rama la función disciplinaria relacionada con funcionarios de esta.


l Adoptar reglas para impedir intercambio de favores entre controladores y controlados.


l Adoptar como regla general procedimientos objetivos, transparentes y públicos para la postulación y elección de candidatos a los órganos de control.