Antioquia

Guillermo Gaviria, the new captain of a ship that was about to sink
Guillermo Gaviria, el nuevo capitán de un barco que casi naufragaba
Autor: Heidi Tamayo Ortiz
3 de Septiembre de 2014


Guillermo Gaviria Echeverri estuvo a cargo de la dirección del periódico EL MUNDO hasta abril de este año. A partir de entonces, su hija Irene Gaviria Correa asumió esta tarea.


Foto: Archivo El Mundo 

Su meta siempre fue “salvar el patrimonio que representaba el periódico como vocero del Partido Liberal”.  

derechoshumanos@elmundo.com


"Aunque siempre he tenido confianza para arrancar con empresas nuevas, no dejaba de ser un atrevimiento que mi primera incursión en el ejercicio del oficio periodístico, fuera precisamente como director del periódico”. Con estas palabras, Guillermo Gaviria Echeverri habló, en una entrevista en abril del 2004, sobre su llegada al periódico EL MUNDO.


Y es que aunque no tuvo formación como periodista, este empresario dedicado principalmente al sector minero y bananero, siempre tuvo la ilusión de ser parte de un medio de comunicación liberal, la cual se materializó en 1991, cuando asumió la responsabilidad de mantener en pie un diario en el que confiaba y al que le tenía cariño. 


Una etapa difícil


Darío Arizmendi, periodista y uno de los fundadores de EL MUNDO, recuerda que aunque Gaviria Echeverri no hacía parte del Grupo Espiral, integrado por los creadores del periódico, siempre manifestó interés en ser accionista del mismo, sobre todo por su ideario liberal. Por ello, en el Club Campestre, tuvo los primeros acercamientos con Álvaro Uribe Moreno, otro de los fundadores, quien le anunció la posibilidad de adquirir acciones en el medio. 


Años antes, los fundadores habían logrado que Unibán y la Corporación José María Córdoba invirtieran en el periódico y quedaran con el 49 % de las acciones. A la memoria de Arizmendi llegan los recuerdos de los momentos difíciles que estaba atravesando el periódico en esa época, por cuenta de una crisis económica generalizada en todo el país, “derivada del narcotráfico, la época de Pablo Escobar y la guerra de los carteles. El periódico entró en una etapa muy difícil desde el punto de vista económico y financiero, porque la economía colombiana se vino al suelo y lo que más se afectó fue la pauta publicitaria y los ingresos disminuyeron sensiblemente”. 


Fue entonces cuando Gaviria Echeverri sostuvo reuniones con Carlos Posada Uribe, de la junta directiva y el consejo editorial, Juan Manuel del Corral, también del consejo editorial y yo”, expresa Arizmendi, quien agrega que Gaviria Echeverri estudió la realidad del periódico y decidió comprar las acciones de Unibán y la Corporación José María Córdoba, mientras que los fundadores mantuvieron el 51 % de las mismas. 


Para entonces, “la situación económica del periódico no permitía vislumbrar un futuro fácil, en ese momento estaba yo encargado como editor, director, gerente, hacía todas las funciones y logramos que un proceso de no pago de algunas acreencias fuera respaldado y apoyado por la inversión del doctor Guillermo, tanto a través de la Corporación José María Córdoba, como de Unibán. Con el préstamo que nos hizo de su hijo Aníbal Gaviria Correa, para que entrara a la subgerencia del periódico, pudimos implementar y poner en marcha un proceso que permitió que el periódico no se cerrara”, recuerda Santiago Tobón. 


Ya a finales del año 1990 la situación económica se hizo todavía más difícil, por lo cual los fundadores decidieron venderle sus acciones a Gaviria Echeverri, quien quedó con prácticamente el 100 % de la empresa.  


Un nuevo comienzo


“Era asumir la responsabilidad en una empresa prácticamente pronosticada como moribunda, por no decir que muerta. Es más, en Bogotá, nuestros colegas de El Espectador y El Tiempo jugaban a la cachiporra todos los días a ver cuál acertaba el día en que se iba a cerrar el periódico”, expresó Gaviria Echeverri en el 2004. 


Y contra todo pronóstico, logró mantener el periódico en circulación y no dejó morir uno de los pocos medios escritos liberales que quedaban en Antioquia. Asimismo, mantuvo la premisa de que EL MUNDO sería el lienzo para defender causas políticas, sociales y económicas, que, según Arizmendi, eran los pilares de su pensamiento. 


“Básicamente él recuperó la credibilidad editorial del periódico, siempre hacía énfasis en eso. Fue difícil porque desde un medio que estaba en unas condiciones económicas tan malas, no era fácil convencer al grupo comprometido de periodistas de tradición que tenía el periódico, de que permanecieran allí sin mayores ventajas económicas”, anota Tobón. Aun así, muchos de los profesionales, como Carmen Vásquez, Jairo León García, José Ignacio Mejía, Anselmo Quiroz y Luz María Tobón, entre otros, se quedaron. 


A partir de entonces, formaron un equipo sólido y respetuoso. Los periodistas recuerdan cómo el nuevo director les dio toda la confianza y posibilitó que trabajaran con independencia de los editoriales que él escribía. Fue un hombre implacable, pero buen consejero, ante los errores. “Soy muy duro, muy duro con mi familia, con los empleados. La ventaja, o mejor dicho, la única razón que yo encuentro, es que se dan cuenta que soy parejo con todo el mundo y así la gente no se siente discriminada”, expresó para describirse a sí mismo. 


Santiago Tobón también explica que Gaviria Echeverri le dio un giro al manejo político del periódico, “básicamente su ideario liberal y de gran antioqueño lo llevó a que EL MUNDO fuera una alternativa de opinión frente a lo que en ese momento ocurría en Antioquia”. Frente a la política, él mismo manifestó: “El hecho de que dos hijos míos hayan llegado a la Gobernación no puede decir que la vocería del liberalismo ejercida desde este periódico no ha influido en eso”. 


Ante todo, persistente


Pensar en Gaviria Echeverri es para quienes lo conocieron, hacer honor a la persistencia. Siempre se caracterizó por ser “comprometido con las causas en las que se embarcaba”, algo que demostró con su trabajo en EL MUNDO, apunta Tobón. Con él coincide Arizmendi, quien lo recuerda como un hombre responsable y convencido de que “el periódico podía influir en la sociedad y en los intereses del país”. 


Aunque emprender la dirección del periódico era una tarea complicada, siempre expresó que si no se hubiese “embarcado con EL MUNDO, a lo mejor lo hubiera hecho con otra carga tan pesada como esta”. Y tuvo éxito, un éxito que, según Arizmendi y Tobón, se debe a que estudiaba a fondo y con seriedad todas las actividades que realizaba y ante los problemas tomaba decisiones acertadas. 


Su llegada a EL MUNDO demostró que era un hombre versátil. “Antes que nada fue un gran humanista, porque uno se pregunta cómo un empresario se interesa por el quehacer periodístico”, puntualiza Arizmendi. Sin embargo, siempre tuvo todo para ser un periodista y mandar mensajes claros y contundentes a la sociedad por medio de sus editoriales, era un hombre culto, con un excelente manejo del lenguaje y una capacidad innata para la argumentación y la escritura, recuerdan quienes lo conocieron. 



Por un medio liberal

Hace diez años, cuando un periodista le preguntó a Guillermo Gaviria Echeverri si hubiese comprado EL MUNDO de no ser un periódico liberal, él respondió que “probablemente antes de eso habría fundado otro periódico liberal”. Y es que ya había visto con tristeza cómo otros diarios de esta ideología habían desaparecido: El Heraldo de Antioquia, el cual consideraba el periódico liberal por excelencia, El Correo, El Diario Vespertino y el Diario Matutino. “No resistía como antioqueño y como liberal ver morir otro periódico liberal. Afortunadamente tuve la iniciativa y los medios”, expresó. Por esta razón, y ante el surgimiento de periódicos liberales ocasionales que muy pronto desaparecían, Guillermo Gaviria vio en el nacimiento de EL MUNDO la cristalización de un sueño que siempre tuvo y que nunca quiso dejar morir. 




Reconocimientos

Algunos premios recibidos por el periódico EL MUNDO bajo la dirección de Guillermo Gaviria Echeverri fueron: 


- Postobón de Oro. Periodismo Deportivo, modalidad Fotografía, 1991. 


- Periodismo C.P.B., modalidad Fotografía, 1992.


-  Premio Periodismo Simón Bolívar, 1992. 


- Periodismo a la Excelencia Periodística Cipa, 1992 y 1993. 


- Premio Simón Bolívar. Reporterismo Gráfico, 1994.


- Premio Cipa a la Sección Metro, 1996. 


- Premio Múnera Eastman Radio. Campaña Mi Tierra, 2000.


- Premio Cipa al mejor trabajo en prensa escrita, 2004.


- Premio Cipa a la excelencia periodística por toda una vida (Director), 2005.


- Premio Nacional de Periodismo Económico Anif, 2006.