Economía

Latin America, building opportunities
América Latina, construyendo oportunidades
1 de Septiembre de 2014


Cerca de los US$145.000 millones podría estar la inversión anual en infraestructura en América Latina. Si se logra una mejora en la productividad del 1 % podría representar un ahorro de US$1.500 millones aproximadamente.


Foto: Giuseppe Restrepo 

La infraestructura en América Latina requiere además de inversiones una excelente gestión.

Carolina Tejada Marín


economia@elmundo.com


Si bien el desempeño de algunos países de América Latina en el sector de la infraestructura es bueno, aún no es el ideal. Productividad de los recursos y una buena gestión en los procesos, son herramientas imprescindibles para dejar atrás los atrasos y sobrecostos y poder alcanzar las metas que se ambicionan.


La inversión en América Latina está rezagada, así lo afirmó Diego Sánchez Fonseca, director de la Vicepresidencia de Infraestructura de la CAF, quien añadió que actualmente existe una fuerte competencia en la asignación de recursos públicos, y esto ha llevado a que los precios de la infraestructura tengan un aplazamiento.


Por su parte Juan Martín Caicedo Ferrer, presidente de la Cámara Colombiana de la Infraestructura (CCI), explicó que las causas de dicho rezago en la infraestructura obedecen a diferentes situaciones. La principal de ellas son los problemas estructurales de planeación, es decir, la ausencia de un plan maestro a largo plazo que además sea logístico y multimodal. A esto se suman las barreras aún no removidas en los temas de predios, licencias ambientales, redes de servicio y minería ilegal. 


También sigue faltando organización entre la política de transporte y la ambiental, siguen existiendo malas prácticas de contratación, ausencia de recursos para preinversión y bajos niveles de ejecución presupuestal. Sin olvidar que falta priorización de la política social.


La gestión de bosques, montañas y mejor planificación del suelo territorial en las ciudades


Cómo hacer más productiva la inversión


Es de suma importancia comenzar a gestionar de manera óptima los activos existentes para evitar aumentar la brecha existente en los recursos. “Tenemos que comenzar a gestionar esa demanda que hay porque no solamente con una oferta vamos a poder satisfacer toda la demanda” explicó Sánchez Fonseca. 


Invertir en mantenimiento es un paso fundamental para el mejoramiento, de eso depende que tal vez se tengan menos inversiones en un futuro. Las carreteras y vías urbanas son un claro ejemplo de ello. Las prácticas operativas en términos de energía son importantes para evitar pérdidas en temas de transmisión y distribución.


Para el desarrollo sostenible, la gestión de la demanda se convierte en un eje de trabajo, Sánchez Fonseca resaltó la importancia que tiene trabajar en una buena gestión de los recursos cuando se planea invertir. “No se trata solo de construir autopistas, también se debe pensar en invertir en el transporte público y gestionar el flujo del tráfico” aseveró Sánchez Fonseca.


Planificación de una cartera de proyectos, eligiendo los que estén alineados a la política pública de largo plazo, buscando sinergias con todos los sectores relacionados con el tema, sin olvidar una adecuada evaluación ambiental. Finalmente la evaluación después de las ejecuciones de los proyectos, es un punto importante y que puede permitir la corrección y mejoramiento de la inversión de la infraestructura.



Inversiones del PIB

Brasil encabeza la lista de países latinoamericanos que más invierte en el sector de la infraestructura alcanzando los US$70.000 millones, luego se ubica México, con inversiones de US$20.000 millones aproximadamente. Por su parte Colombia está llegando a los US$10.000 millones anuales de inversión. Para hacer una comparación real y determinar quien está haciendo mejor el trabajo de inversión, es necesario tener en cuenta el porcentaje del PIB. En general los países latinoamericanos invierten cerca del 3 % del PIB en este sector, cifra que según Sánchez Fonseca, no es nada recomendable, “lo que debe hacerse es impulsar ese crecimiento de la inversión con respecto al PIB hacia el 6 % como lo hacen los países desarrollados”, señaló el experto.