Columnistas

El CNE y los fraudes electorales
Autor: José E. Mosquera
28 de Agosto de 2014


La frase célebre “La política, como el bosque tropical, se alimenta de su propia basura”, de Paul Carvel, sintetiza lo que pasa en la política colombiana.

Twitter: @j15mosquera


La frase célebre “La política, como el bosque tropical, se alimenta de su propia basura”, de Paul Carvel, sintetiza lo que pasa en la política colombiana. El sistema electoral está tan viciado que cada cuatro años se multiplican los escándalos sobre las irregularidades electorales y al calor de las mismas se anuncian reformas, pero seguimos en las mismas.


Las mafias se han tomado la organización electoral, existen unos carteles que tuercen la voluntad popular. En Colombia no están eligiendo las conciencias políticas de los ciudadanos libres, sino el poder corruptor de grupos de malhechores que se han tomado la Organización Electoral. Se sabe hasta la saciedad que el poder corruptor de los dineros del narcotráfico, el paramilitarismo y de la corrupción pública son los que están definiendo con los fraudes las calidades de los gobernantes regionales y del poder legislativo en Colombia.


En las elecciones del 14 de marzo del 2010, fueron tan graves las irregularidades que faltando tres días para la posesión del Congreso de la República no se conocía su composición. Ahora en las pasadas elecciones de marzo, los magistrados del Consejo Nacional Electoral (CNC) repitieron el mismo libreto y en una decisión que se constituye en una grave afrenta para nuestro sistema electoral le echaron tierra a las anomalías electorales de más de cinco departamentos. Frente a dichas irregularidades la Fiscalía y la Procuraduría son sordas y mudas.


En cuanto a la impunidad con los fraudes electorales, si por los lados de la Registraduría llueve por los senderos del CNE no cesa.  De hecho, el CNE se ha convertido en uno de los peores nidos de corrupción electoral. Lo cuestionable es que es el Congreso de la República que elige a los magistrados que dirimen los asuntos electorales y muchos políticos que se han visto involucrados en escandalosos fraudes, luego sin escrúpulos éticos ocupan la dignidad de magistrados de esa cuestionada institución y aquí no pasa nada. 


Hace una semana llego a mí poder la lista de los miembros del partido de la U que aspiraban a ocupar los escaños que tiene derecho esa colectividad en el CNE. Lo que más me sorprendió fue que entre los nueves aspirante a magistrado apareció la exsenadora Astrid Sánchez Montes de Oca, protagonistas de escándalos de fraudes electorales.


Una abogada que hace parte del cuestionado clan político chocoano Sánchez Montes de Oca, protagonistas de varios escándalos de corrupción, paramilitarismo y fraudes electorales. Sus hermanos el excongresista Odín y el exgobernador del Chocó Patrocinio Sánchez, fueron condenados por esos hechos.


En cuento a escándalos la exsenadora tiene su propia impronta. En las elecciones del 14 de marzo del 2010 fue protagonistas de uno de los más insólitos fraudes en la historia electoral del Chocó. En aquellas elecciones fue acusada y denunciada y al parecer algunas de las denuncias penales todavía no han sido resueltas en los tribunales. Además cuando se desempeño como fiscal en el Chocó se vio involucrada en un escándalo por el asesinato de un funcionario de la Caja de Compensación Familiar del Chocó, pese a que fue absuelta, su absolución generó cierta suspicacia. 


La misma que en la legislatura pasada fue escogida como una de las peores senadoras y aspiraba a ocupar una de las dos curules que tiene derecho el partido de gobierno en el CNE, pero fue derrotada y los congresistas de la U, decidieron reelegir a Bernardo Franco y votar por Alex Vega, el candidato de los ñoños, Bernardo Elías y Musa Besaile. En conclusión: seguimos con el mismo libreto en el alto tribunal electoral del país.