Mundo deportivo

The climbers, on stage
Los escaladores, a escena
28 de Agosto de 2014


Por segundo día consecutivo, el alemán John Degenkolb levantó los brazos en señal de victoria tras imponerse ayer en la quinta etapa de la Vuelta a España, disputada entre Priego de Córdoba y Ronda, de 180 kilómetros...


Foto: EFE 

La primera llegada en alto de esta Vuelta probará las fuerzas de unos y otros, su auténtico estado de forma, sin especulaciones y, de paso, servirá para hacer las primeras cuentas en la general.

Redacción-EFE


La calurosa etapa de ayer no produjo nada, excepto la celebración de Degenkolb y la rabieta del francés Nacer Bouhanni, que reclamó una inexistente encerrona en un final de los velocistas que resistieron a los abanicos del Tinkoff, de Contador, las maniobras del Movistar, de Quintana y Valverde y el ritmo frenético del Sky, de Froome. El Alto de El Saltillo, aliciente del día, no asustó a nadie. Los favoritos asomaron pero no se golpearon, porque saben que hoy es la primera cita con final elevado, y todos quieren llegar como nuevos.


Eso sí, se oyeron quejas de los ilustres en la salida de Priego de Córdoba por el calor, como si alguien pudiera controlar ese factor en pleno mes de agosto en el corazón de Andalucía. “Esto es una locura”, “Es muy duro correr en estas condiciones”, decían  “Purito” y Cancellara. “¿Qué quieren, que haga frío?, señalaba un paisano de la localidad.


Para el Sky de Froome la Vuelta rueda por un “Sáhara” español que sobrecalienta los motores de los ciclistas. Asusta pensar que el pelotón de 198 corredores, aún sin retirados, consume cerca de 4.500 botellones de agua. Siempre hay motivos para quejarse: en el Giro es el frío, en el Tour los adoquines y las rotondas, en la Vuelta el calor.


Episodio que seguramente no se repetirá más, por lo menos en esta edición, porque a partir de hoy empieza la otra historia, la de las definiciones, y allí los “gallos” tendrán que cantar sin ningún malestar.


“Ha llegado el momento de empezar a medir las fuerzas”, dijo Nairo Quintana (Movistar) al referirse a la etapa de hoy, 167 kilómetros de recorrido entre Benalmádena y Cumbres Verdes (La Zubia), en la provincia de Granada, primera llegada en alto, con 4,6 km al 7,8 % y los últimos doce a 12.78 %. Primera gran oportunidad para que los escaladores empiecen a marcar las primeras diferencias en la clasificación general. El último puerto no es largo pero sí tiene rampas que alcanzan el trece por ciento de desnivel. El calor hará mucho mayor el esfuerzo.


“Llega la montaña y el momento de ver cómo está cada uno. Vamos a empezar a medir las fuerzas, aunque la de mañana (hoy) no será una cita decisiva, simplemente una primera toma de contacto”, apuntó el colombiano.


Y en ese sentido señaló que “no espero sorpresas tan pronto, y por mi parte no estoy a tope. Lo más conveniente es ir acumulando kilómetros y atacar en el momento más interesante”, explicó.


Sin embargo, todos saben que llegó la hora de la verdad, el tiempo de Nairo Quintana y de Alejandro Valverde (Movistar), de Rigoberto Urán (Omega), de “Purito Rodríguez” (Katusha), de Chris Froome (Sky) y de Alberto Contador (Tinkoff). Empieza lo bueno. Los escaladores, a escena.