Columnistas

Vuelven las tensiones raciales
Autor: Rafael Bravo
22 de Agosto de 2014


La muerte de un joven negro desarmado de manos de un polic韆 anglo en la ciudad de Ferguson cercana a San Luis la capital del estado de Missouri, rememora las protestas de los a駉s 60, la 閜oca de mayor tensi髇 racial en los Estados Unidos.

La muerte de un joven negro desarmado de manos de un policía anglo en la ciudad de Ferguson cercana a San Luis la capital del estado de Missouri, rememora las protestas de los años 60, la época de mayor tensión racial en los Estados Unidos. Michael Brown recibió 6 disparos, en lo que para muchos fue un asesinato sin justificación, provocando una grave ola de violencia hasta el punto de tener que contar con la Guardia Nacional que solo interviene cuando la policía es incapaz de restablecer el orden. En una población donde el 67 por ciento de los habitantes son negros tan solo hay 3 oficiales de esa raza de una fuerza de conformada por 53 miembros. Ello confirma la poca diversidad e inclusión. 


Las expresiones de rechazo y el escalamiento de la protesta no significan nada si no se cuestionan las raíces de un fenómeno creciente: la vulnerabilidad de los jóvenes afroamericanos en la sociedad norteamericana que refleja un modelo creciente de exclusión económica y social, abusos reiterativos de parte de las fuerzas del orden y un sistema judicial que castiga con mayor rigor a los negros. Aunque ‘’sean los blancos quienes cometen la mayoría de crímenes, los negros son los criminales’’ ha dicho con gran acierto el historiador David Levering Lewis. 


De nada sirve que haya más policías negros en una ciudad, si persisten los bajos niveles de escolaridad, el creciente desempleo, la falta de oportunidades y los altos índices de criminalidad que caracterizan a este grupo. Obama ha tenido que suspender sus vacaciones regresando a Washington dándole instrucciones a su Fiscal General Eric Holder, también afroamericano, para que se desplace a Ferguson e inicie una investigación de los hechos. Holder es una figura respetada que desde su posesión ha buscado proteger los derechos civiles, impulsado la reducción de penas por delitos menores y aplicado la ley a todos por igual. 


Por otro lado, la respuesta de las autoridades al enfrentar a los manifestantes muestra un uso desmedido de la fuerza, en lo que se ha definido como una militarización de las policías locales. El Departamento de Defensa desde hace un tiempo decidió entregarle a las municipalidades equipos militares con el fin de combatir las ‘’guerras’’ contra las drogas y el terrorismo. El resultado fue vestir a la policía como si fueran soldados que combaten a una fuerza enemiga. En lugar de ser una institución cuyo fin es lidiar con civiles, protegidos por la  constitución en un territorio delimitado, ahora son vistos cual ejército invasor. Y no es para menos cuando ingresan a un suburbio en tanques, helicópteros Blackhawk, usando equipos de visión nocturna, ametralladoras y lanzagranadas. Ferguson convertido en Bagdad.


La resolución a los problemas de discriminación y maltrato a la comunidad afroamericana comienza por el cambio en el modelo vigente señalándolos como culpables de cuanto ocurra en su ciudad. Desde los organismos de seguridad, pasando por el sistema escolar y la clase política. No fue suficiente la elección del primer presidente negro para acabar con siglos de segregación y desigualdad. Obama y otros líderes afroamericanos han insistido en pasar hacia una sociedad multirracial. Algo se ha avanzado pero con hechos como los ocurridos en Ferguson se ve que aún hay un gran trecho por recorrer.