Política

Panorama
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
20 de Agosto de 2014


Una respuesta o explicación más jurídica que política nos hicieron llegar desde el poder local de esta ciudad con Lucas Cañas, a quien a propósito solo le quedan hoy cuatro días como soltero. Aprovéchelos mijito.



En reciente acto realizado en la Rotonda Lola Vélez de la Biblioteca Marco Fidel Suárez, el alcalde de Bello, Carlos Muñoz López, en compañía del secretario de Servicios Administrativos y del director de Talento Humano, posesionó a los integrantes del Gabinete Municipal, que le acompañarán durante los 18 meses que restan del actual Gobierno.

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Desde Itagüí


Una respuesta o explicación más jurídica que política nos hicieron llegar desde el poder local de esta ciudad con Lucas Cañas, a quien a propósito solo le quedan hoy cuatro días como soltero. Aprovéchelos mijito. Y la versión que nos mandan tiene que ver con el picaresco caso que ocurrió recientemente entre el alcalde Carlos Andrés Trujillo y la exsenadora y precandidata a la Gobernación de Antioquia, Liliana Rendón. Para ello se asesoraron del director Jurídico del Municipio, Jorge Eliécer Echeverri Jaramillo, quien fuera ramista como también alguna vez lo fue el alcalde Trujillo, hoy netamente conservador. Según la elucubración jurídica “la velada de elección de la señorita Antioquia, que transmitió Cosmovisión, era patrocinada por la Alcaldía de Itagüí en el marco de las Fiestas de la Industria y la Cultura. Y no es dable a los administradores públicos patrocinar eventos donde participen candidatos a corporaciones, como es el caso de la doctora Liliana Rendón”. Lucas, dígales que me cuenten otra película de vaqueros. Jijiji.


Montoya y Trujillo


Las relaciones políticas y de amistad entre el director del Área Metropolitana del Valle de Aburrá, Carlos Mario Montoya Serna, y el alcalde de Itagüí, Carlos Andrés Trujillo, mejor dicho “Los Carlos”, son excelentes y así quedó demostrado en una foto que tenemos y en la que aparecen muy unidos durante la entrega de las obras de canalización de la Quebrada La María. Pero ojo a este rollo. El que va a renunciar como funcionario es Montoya y no Trujillo. Y el médico y político lo hará este 24 de octubre, o sea, un día antes de comenzar a regir las inhabilidades para los altos funcionarios que aspirarán a cargos como la Gobernación de Antioquia en el 2015. Y la película que nos contaron es que recibirá todo el apoyo del trujillismo, que saldrá a decir que terminará su gestión por los itagüiseños y de esa forma saldrá por todo lo alto y se reservará para otros desafíos con las urnas. Veremos si esta fuente de información sí era la buena.


Los uribistas


El Centro Democrático en el Oriente antioqueño llevó a cabo durante el pasado fin de semana su primer Encuentro de Dirigentes del Oriente, en la Heladería Venus, del municipio de El Santuario, con la presencia del mismísimo senador Álvaro Uribe. Además de asuntos políticos, la agenda incluyó temas básicos del Oriente como la seguridad, la sostenibilidad ambiental, la construcción del Túnel de Oriente y su impacto en la región, su condición de ser la principal zona generadora de energía del país, el cambio en la vocación agrícola y de uso de suelos y su actual condición social. Igualmente se definieron algunos puntos de trabajo para el Pacto Social y Político por un Desarrollo Sostenible del Oriente Antioqueño.


Juanca y Lili


Y el aspecto político relevante e interesante del Encuentro uribista de El Oriente, fue que allí estuvieron como precandidatos a la Gobernación de  Antioquia, Liliana Rendón, y a la Alcaldía de Medellín, Juan Carlos Vélez Uribe, por el Centro Democrático, tal como ambos ya lo pactaron y como ya se los habíamos anticipado hace rato, tras la reunión que sostuvieron en un hotel de El Poblado, en Medellín.


Claudia y Galán


La coleguita de toda la vida Claudia Posada nos hizo llegar una foto suya, cuando estaba toda pipiola, conversando con Luis Carlos Galán. Claro que me acuerdo de ella en esa época porque compartimos gratos momentos como estudiantes de la amada U. de A. Rememoró que por esas calendas hizo sus prácticas relacionísticas como comunicadora en “Antioqueños con Galán”, y confesó que allí empezó su pasión por la política. “Es que, entonces, conocí a un hombre público sin igual. Ninguno otro como Luis Carlos Galán: emocionante, sincero, vibrante y profundo discurso; principios inquebrantables; lucha valiente; permanente estudio y análisis serios de los temas sociales del país. El vivo ejemplo de la coherencia política, esa que sigue siendo completamente desdibujada”. En cambio el Marqués Jairo Gallego y yo nunca pudimos ser galanistas. El Marqués porque nunca le perdonó que hubiera ayudado a la derrota liberal de 1982, y yo porque fue al único periodista que me regañó en público y por eso nunca hubo conexión ideológica.



Pros y contras en 25 años del IEP

Se cumplió ayer el certamen central de celebración de los 25 años de vida académica del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia con dos conferencias del politólogo italiano Gianfranco Pasquino y del exdirector de dicho Instituto, William Restrepo Riaza.


El intelectual europeo disertó sobre “La ciencia pública en un mundo en transformación” y el académico colombiano en torno a “Educación, política y postconflicto”.


Este acto académico fue el principal de una serie de certámenes del mismo estilo que se han venido realizando desde el año pasado y en el transcurso de la actual anualidad.


La génesis de este espacio en la U. de A. se puede entender en forma sucinta en una adaptación que hicieron Adrián Restrepo Parra y Juan Carlos Arenas Gómez, quienes hacen parte del Instituto de Estudios Políticos, del documento “Entre los avatares de la política”, publicado por Crónicas Universitarias del Alma Mater en el 2003.


En esa adaptación se consigna que la aparición del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Antioquia está ligada con el pulso político de un país que se debatía entre la guerra y las expectativas del nuevo pacto constituyente de 1991, y el contexto social y político de una ciudad, Medellín, especialmente cruzada por los fenómenos extendidos del narcotráfico y la violencia urbana.


Sostienen que la Universidad de Antioquia no fue ajena al acontecer nacional y, aunque realizaba intentos aislados por explicar los fenómenos sociales, políticos, económicos y culturales implicados en la violencia, carecía de espacios académicos para abordar de manera sistemática y rigurosa tal cúmulo de problemas. En vista de esto, se propuso la creación de una instancia académica para el estudio de la problemática política contemporánea y su relación con el fenómeno de la violencia reciente.


Esa propuesta dio lugar a la creación del Instituto de Estudios Políticos en octubre de 1988, mediante el Acuerdo 112 del Consejo Superior.


Su primer director fue el profesor Carlos Gaviria Díaz, quien había liderado la propuesta de creación del Instituto, y se desempeñó en este cargo durante un año.


En septiembre de 1989 es nombrado director el historiador William Restrepo Riaza y se empieza a conformar el grupo de investigadores del Instituto.


En 1990 se crea la maestría en Ciencia Política, en 1991 se crea el grupo de investigación Estudios Políticos, clasificado por Colciencias en la categoría A desde 2004, y en 1992 se publica el primer número de la Revista Estudios Políticos.


En 1995 se crea la especialización en Gobierno y Cultura Política y en 2002 el pregrado en Ciencia Política, que se realiza en convenio con la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Antioquia.


Pero como toda obra humana, este Instituto no es perfecto y tiene serios opositores y reparos a la labor que ha realizado, básicamente por su aislamiento dentro de los límites de la propia U. de A. y por la total falta de proyección y de respirar el presente y lo que está ocurriendo con la vida política colombiana.


En concepto de colegas de ciencias políticas de la ciudad, el Instituto de la U. de A. se quedó encerrado en la parte academicista y de investigación, algunas veces con trabajos todavía del medievo, cuando se requiere una gestión de apertura que lo conecte con el mundo exterior y con análisis de la coyuntura actual nacional.


“Con ellos se ha intentado realizar trabajo en conjunto, por ejemplo, sobre la Constitución del 91, pero ha sido en vano y tiempo perdido porque prefieren su encierro académico y cuidar su burocracia”, sostuvo un crítico de la gestión del Instituto, que agregó que debería llevar a cabo una tarea similar a la que despliega cotidianamente su similar de la Universidad Nacional en Bogotá.