Columnistas

¿Colocar o poner?
Autor: Juan David Villa
15 de Agosto de 2014


Don Gabriel Escobar Gaviria, más conocido como Sófocles, amante del idioma (hombre brillante y conocedor del español) y quien durante muchos años escribió la Gazapera de El Espectador, alguna vez me dijo, con su humor, que un día de estos “el sol iba dejar de salir por el poniente e iba a empezar a salir por el colocante”

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@juanvillar08


Don Gabriel Escobar Gaviria, más conocido como Sófocles, amante del idioma (hombre brillante y conocedor del español) y quien durante muchos años escribió la Gazapera de El Espectador, alguna vez me dijo, con su humor, que un día de estos “el sol iba dejar de salir por el poniente e iba a empezar a salir por el colocante”, porque ya nadie pone y todos colocan, decía, todo por ese cuento de que solo las gallinas ponen. 


La realidad es que solo basta consultar el Diccionario de las academias para entender cuándo usar uno o el otro, y que no solo las gallinas ponen. 


El verbo colocar tiene seis usos. El verbo poner tiene muchos, entonces, este sirve para “todo”, es una exageración, obviamente.  Trato de explicar los seis usos correctos del verbo colocar (que más que sonar feo, suena raro porque creemos que nunca es correcto, mejor dicho, causa  pánico), ahora sí:


1. El alcohol y la marihuana colocan (emborracha, droga) y quien los consume se coloca (se emborracha, se droga). Hasta donde sé, así dicen en España. (Aquí van dos usos).


2. Invertir dinero. “Colocó su dinero en la empresa de su hermano”. 


3. “Se colocó en una empresa como vigilante”. Conseguir empleo.


4. Poner algo o a alguien en su lugar: “Colocar la vela en el candelabro” o “la ropa en el cajón”.


5. Supongamos que alguien hace pulseras y está buscando dónde venderlas. Cuando encuentre, las habrá colocado en el mercado (en el sistema comercial, no propiamente en el espacio físico). 


Por lo tanto, ni la atención ni la fe ni el amor se colocan, siempre se ponen (en sentido figurado, por supuesto).


Pregunta (sobre la columna anterior)


Carlos Sánchez: Juan David, tú dices que decir “la agua” produce cacofonía, entonces, por qué sí se puede decir ¨voy a hablar con tu mama”, acá parece que se presenta el mismo fenómeno.


Carlos,  cuando decimos “voy a hablar”, el acento va en BLAR, cuando decimos “la agua”, el acento va en la primera A. En estos casos, lo que produce la cacofonía es precisamente eso: lA Agua, artículo femenino y un sustantivo cuya primera letra es A tónica, es decir, con acento (que no es siempre tilde).




Comentarios
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Gabriel
2014/08/15 08:42:29 am
Lapsus por lapsus Como después del extenso formulario de registro que me hicieron llenar para poder comentar, que hasta los pecados mortales me hicieron poner en él, no tuve cómo verificar el nombre del periodista, llamé «Jorge» a Juan David. Él sabe que el lapsus es justifuicable porque de mi pueblo h, Sopetrán, hubo un obispo ortodoxo que tenía los mismos apellidos de Juan David, pero transpuestos: Jorge Rodríguez Villa (requiescat in pace).
Gabriel
2014/08/15 08:15:39 am
Agradecimientos por la forma como me menciona hoy en su columna el joven periodista Jorge Villa y las palabras de elogio de Iván. Anoto que además del lapsus señalado por Iván, según el cual, el Sol quedó saliendo al revés, quedó el despido que me hace Jorge de El Espectador pues hasta el Lunes pasado yo escribí la Gazapera, pero no sabía que eso ya había quedado en el pasado (escribió). Averiguaré.
ivan
2014/08/15 07:22:28 am
Disculpe señor David, pero un grave error se muestra en su columna, aunque lo pones en boca de una eminencia en el idioma. Resulta que el sol no sale por el poniente, por este se oculta.