Política

Tremors in the National Unity
Temblores en la Unidad Nacional
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
15 de Agosto de 2014


Muy agitados han sido los primeros ocho días en el poder del segundo periodo presidencial de Santos.


Foto: Cortesía 

El presidente Santos y el expresidente César Gaviria terminan la semana alejados por la elección del próximo contralor General de la República.

Santos II solo ajustó una semana en el reelegido poder presidencial y no podía ser más alterado, hirviente y hasta riesgoso el panorama político que registran hoy sus relaciones con aliados tan importantes y claves como los liberales y con su propio Partido de la U, mientras que la oposición uribista está pendiente para ver qué provecho saca de la enredada situación que vive la tambaleante Unidad Nacional.


Mientras los rojos y varios congresistas de la U sobresaltaron la política, Cambio Radical y los conservadores están por ahora muy sumisos a las órdenes de la Casa de Nariño. Entre tanto, el Centro Democrático que ya lo llaman el “Centro Problemático”, debe estar gozando por los apuros santistas.


La bancada uribista fue la primera en calentar el clima político nacional con su ausencia en la posesión presidencial de hace una semana, con lo cual enviaron como mensaje que no reconocen a Santos como presidente, pues lo siguen acusando de cometer fraude electoral.


Ese día las cosas no pasaron a mayores porque no hubo conformación del Gabinete ministerial, que el presidente solo dio a conocer en la vespertina del pasado lunes, lo que inmediatamente provocó ira santa dentro del Partido de la U, sobre todo en su bancada costeña y allí tenía que estar el muy retrechero senador Armando Benedetti.


El conflicto con los insatisfechos congresistas costeños se presenta porque Santos alineó a varios de sus ministros como caribeños y de la U, lo que no gustó entre su propia bancada, que aunque reconoce a regañadientes la potestad del mandatario para confeccionar su equipo directivo, dice que no lo puede acomodar políticamente de la noche a la mañana, como es el caso de Gina Parody, de quien alegan que hace rato se marchó del Partido de la U.


El malestar de los congresistas costeños santistas se concretó al día siguiente de conocerse los ministros, cuando brillaron por su ausencia en la reunión de la bancada del Partido de la U en la Casa de Nariño con el propio Santos, quien no ocultó su indisposición por esta descortesía de su propio partido.


Entre el martes y el miércoles de esta semana el presidente Santos también se reunió por separado con legisladores liberales, de Cambio Radical y los conservadores, tanto los santistas como los que apoyaron a Marta Lucía Ramírez y a Óscar Iván Zuluaga.


El periodista Juan Carlos Martínez de la agencia TNN@, relató que los conservadores muy juiciosos no le chistaron ni “mu” a Santos por la pérdida del Ministerio de Agricultura que había sido casi que escriturado a los azules. Y tampoco se perturbaron con la elección de procurador, pues coinciden con el candidato Edgardo Maya.


A los conservadores lo que no los convence es la reforma a la circunscripción nacional de Senado, pues aducen que para eso está la de la Cámara.


Los cambiorradicales tampoco hicieron reproches y están felices con su jefe de vicepresidente y con su muy buena partición en el Gabinete.


Tampoco armaron pelotera por el tema del contralor, pese a que uno de los candidatos, Carlos Ardila, es copartidario.


Crisis por contralor


Pero la gran rebeldía corrió por cuenta del Partido Liberal, que contrario a lo que ocurrió hace cuatro años cuando llegó derrotado y pegado a la primera elección de Santos, esta vez participó decisivamente en su reelección y se hará sentir ya no como un invitado de segunda categoría.


Los liberales también fueron esta semana a la  Casa de Nariño y a la salida se comenzaron a sentir las primeras reacciones de los congresistas rojos en contra del guiño presidencial en favor de Edgardo Maya como contralor General de la República.


Pero fue el expresidente César Gaviria Trujillo, quien comenzó a liderar la inconformidad liberal contra esa señal santista y a favor de su aspirante a fiscalizador Gilberto Rondón.


Gaviria Trujillo fue clave como jefe de debate de Santos para la segunda vuelta y para enfrentar al expresidente Uribe, escudero a su vez de Óscar Iván Zuluaga.


Aunque nadie lo confirma, se especula que ese apoyo gavirista tendría como precio la elección de Rondón.


Además, los liberales y grupos de opinión sostienen que no tiene presentación que el jefe del Estado promueva a la persona que lo va a vigilar fiscalmente.


El propio expresidente ha convocado a sendas reuniones con la bancada liberal en el Congreso para analizar la coyuntura y aseguran desde Bogotá que su reunión del miércoles con Santos habría sido tensionante y sin acuerdos sobre el tema del contralor, cuya elección será este 19 de agosto.


La pugna por este cargo ya es abiertamente pública. Gaviria dice que solo le pide a Santos imparcialidad en la elección de contralor, por su apoyo a Edgardo Maya.


Entre tanto, el nuevo ministro de la Presidencia, Néstor Humberto Martínez, ya debutó ayer diciendo que Santos no tendrá contralor de bolsillo.


Pero todo indica que la semana política terminará con Santos y Gaviria distanciados, mientras que el hijo de este último, Simón, sin aún posesionarse en Planeación y los uribistas al acecho.


Entre tanto, la Contraloría sigue en el ojo del huracán de la opinión nacional, por la batalla campal entre el fiscal y la contralora saliente Sandra Morelli, quien corre el riesgo de terminar tras las rejas por supuestos líos de contratación.



El revolcón

En medio de la calentura política nacional, sigue originando comentarios, en favor y en contra, la reestructuración que hizo Santos de la Presidencia de la República.


Esta reforma implica la supresión de las masivas y onerosas consejerías presidenciales, ahora  sustituidas por un grupo pequeño de asesores directos del presidente de la República.


Se confirmó que el vicepresidente Germán Vargas se encargará de los grandes proyectos de infraestructura, de los proyectos de vivienda y los macroproyectos en general.


Como ministro de la Presidencia fue designado Néstor Humberto Martínez Neira, quien tendrá a su cargo la agenda legislativa del Gobierno.


María Lorena Gutiérrez fue designada ministra consejera de Gobierno y para el sector privado.


Óscar Naranjo Trujillo, exdirector de la Policía Nacional, es el ministro consejero del posconflicto, derechos humanos y seguridad.


El consejero en derechos humanos será el exrepresentante a la Cámara por el Putumayo, Guillermo Rivera, mientras el secretario Privado de la Presidencia será Enrique Riveira.


Sergio Jaramillo seguirá como alto comisionado para la Paz, al tiempo que como ministra consejera de Comunicaciones actuará Pilar Calderón y John Jairo Ocampo como director de Comunicaciones y Relaciones con Medios.