Mundo deportivo

Sport without limits
Deporte sin l韒ites
Autor: Andr閟 Felipe Bedoya Serna
8 de Agosto de 2014


Las competencias del XXI Torneo Internacional de Ajedrez proseguir醤 hoy, con el desarrollo de la cuarta y quinta ronda.


Foto: Esneyder Guti閞rez Cardona 

Édgar Rico (der.), todo un apasionado del "deporte ciencia".

"En la vida no hay límites, cada persona se pone sus propios obstáculos. Soy de los convencidos que cada cual tiene lo que se merece en la vida porque es lo que quiere. Nadie tiene más ni menos de lo que se merece”, con esas palabras, Édgar Rico da a entender que todo es posible, en la medida que la voluntad y el deseo de sobresalir exista.


Porque más allá de ser invidente, el tolimense lleva una vida normal, como la de cualquier otra persona, y el ajedrez es su gran pasión, al punto que se desempeña de manera óptima en una partida.


En vista de su problema visual, Édgar desarrolló otras habilidades, las cuales le han permitido erigirse como un gran competidor.“Es importante agudizar otros sentidos y apelar a la memoria para verificar si todo lo que tiene uno en la cabeza es correcto. Ahí está la clave, tener dibujado el tablero en la cabeza”, aseguró el profesor de matemáticas e inglés.


Rico, quien ha sido múltiple campeón nacional en certámenes para invidentes, siente que el “deporte ciencia” puede ser una fórmula para ayudar a la formación de los niños.


“Para mí, el ajedrez debería ser una materia obligatoria en la escuela, porque le permite desarrollar a los niños una capacidad de análisis, de tranquilidad, que es algo que les falta ahora, tolerancia frente a las situaciones, porque en el ajedrez a veces pasa que uno se desespera y quiere tirar todo al carajo. Eso le permite a los jóvenes controlar esa agitación, ese acelere que a veces les da por hacer cosas que no son debidas”, manifestó.


El tolimense radicado en Bucaramanga no escondió que otra de sus pasiones es el ciclismo. “Me llama mucho la atención (Nairo) Quintana, que tiene mucha capacidad para subir las cuestas, parecido a lo que admiraba de pequeño al ‘Ñato’ (Javier) Suárez, que ascendía con una ligereza y desfachatez impresionante”, destacó.