Política

Santos’ three pillars
Los tres pilares de Santos
Autor: José Ignacio Mejía / Nacho
8 de Agosto de 2014


Al asumir para un nuevo cuatrienio, el presidente dijo que Colombia debe ser en diez años un país en paz, con equidad y el más educado de la región.


Foto: Cortesía 

Al presidente del Senado, José David Name, le correspondió ayer posesionar a Juan Manuel Santos para su segundo cuatrienio presidencial.

Un país en paz total, con equidad y el más educado de América Latina serán los tres pilares, las tres metas y los tres énfasis del segundo mandato del presidente Juan Manuel Santos y que trazó ayer en su discurso de posesión.


Dijo que Colombia debe trazarse hoy esas metas con la que todos los colombianos se puedan comprometer y lograrlas en el 2025, o sea, en una década.


En tal sentido dijo que “imagínenselo por un minuto... Un país en paz total... Un país con equidad... Y el más educado de toda la región. Esta visión es sencilla de recordar, ardua de lograr y profunda en su significado”. 


Y se preguntó ¿Y por qué estos tres pilares? Y respondió que si se alcanzan Colombia será un país totalmente diferente para siempre, imparable, próspero, admirado, respetado y líder. 


En su discurso explicó por qué cada uno de estos pilares dependen uno del otro y se refuerzan entre sí. 


Al respecto dijo que una paz total no es posible si no hay equidad, y la única forma de lograr equidad a largo plazo es tener una población bien educada, además que un país educado es menos propenso a la violencia. 


“Cada uno de estos tres pilares representan transformaciones de largo alcance y cada uno requiere un esfuerzo monumental, sacrificio, seriedad y sobre todo ¡unidad!”.


Pacto Social


Según Santos, Colombia necesita un nuevo pacto social que tome lo mejor de lo que se ha conocido como la izquierda o la derecha para construir -en una Tercera Vía- un país próspero y con equidad. 


“Un país que cree en la propiedad privada y la protege; un país que fomenta la inversión y el crecimiento económico... pero que lo hace con corazón y con sentido social, para que los más vulnerables, los más pobres, superen su situación y no se queden rezagados”. 


Por eso hizo hincapié que está convencido de que Colombia debe unirse en torno a un gran propósito nacional. 


Reiteró que el periodo de gobierno que ayer inició no es de él, ni de los partidos que lo apoyaron, ni de los millones de colombianos que respaldaron sus propuestas en las urnas, sino absolutamente de todos los colombianos.


“Yo sé que hay gente que me quiere... Yo sé que hay gente que no me quiere... Pero eso no es lo que importa... Porque todos queremos a Colombia. Por eso debemos trabajar juntos”. 


En ese sentido recordó el proverbio africano que dice: “El que quiera viajar más rápido que camine solo. Pero el que quiera llegar más lejos... ¡que camine con los demás!” 


Y anotó que eso es precisamente lo que propone, que todos los colombianos caminen juntos, trabajen juntos, “por lo que nunca nos habíamos imaginado como país”.



Sin Uribe ni Maduro

La ceremonia de posesión de Juan Manuel Santos no contó ayer con la presencia de la totalidad de la bancada de congresistas del Centro Democrático y tampoco de una delegación de Venezuela, pues a última hora el presidente de esa nación, Nicolás Maduro, canceló su viaje a Bogotá.


Los legisladores del uribismo justificaron su actitud leyendo previamente en el recinto del Senado un documento de protesta de siete puntos, en el cual explicaron la ausencia para no legitimar el fraude electoral de Santos, los altísimos gastos con recursos oficiales para reelegirse y por la presencia de voceros del Gobierno venezolano, que al final no vinieron.


La postura de los parlamentarios uribistas fue duramente criticada por colegas de otras bancadas que la consideraron antidemocrática y agregaron que cuando Uribe gane es bueno, pero cuando pierde no lo acepta.


Sin embargo, el solemne acto en el Patio Núñez, patrióticamente decorado con largos pendones con el tricolor nacional, contó con la asistencia de más de 120 delegaciones internacionales y una docena de jefes de Estado de países amigos, que en declaraciones apoyaron los esfuerzos de reconciliación entre los colombianos. Se estimó la concurrencia de unas 2.000 personas.


Aunque hubo amago de lluvia, al final reinó un  agradable clima y una linda tarde capitalina.


El presidente del Senado, José David Name, tomó el juramento a Santos y contrario a lo ocurrido en anteriores ceremonias presidenciales similares, le impuso correctamente la banda presidencial, aunque se paró en el lugar equivocado al señalado por el protocolo.


Name tardó trece minutos en su discurso saludando a las personalidades foráneas invitadas y tras posesionar a Santos, este le tomó el juramento a Germán Vargas Lleras como vicepresidente.