Economía

Colombia takes advantage of its FTA with the European Union
Colombia aprovecha el TLC con la Unión Europea
Autor: Olga Patricia Rendón Marulanda
5 de Agosto de 2014


El 1 de agosto de 2013 entró en vigencia el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre los países miembros de la Unión Europea (UE), Perú y Colombia con el fin de promover el comercio internacional y la cooperación entre las naciones.


Un año después de entrado en vigencia el TLC con la UE las exportaciones crecieron 18,3 % y las importaciones hicieron su tanto en un 4,2 %, lo que demuestra que, aunque es poco tiempo para evaluar, el mercado nacional ha aprovechado más que el europeo este acuerdo.


Las ventas externas de Colombia a la UE han representado US$8,3 millones, que fueron efectivos con 899 empresas de las que 51 fueron nuevas exportadoras a ese destino, mientras que las compras del país fueron por US$5,7 millones.


“El aprovechamiento de los acuerdos comerciales no debe medirse en tan poco tiempo, porque se requieren unos procesos en las empresas, en los sectores y en las propias regiones, que son los que van a inducir un verdadero aprovechamiento y por eso podremos medir el impacto después de cinco años”, afirmó Eduardo Muñoz Gómez, director del Centro de Aprovechamiento de Acuerdos Comerciales, quien continuó: “Lo que estamos viendo es la manifestación de confianza de los empresarios que ya están llegando al mercado europeo y que están ampliando las exportaciones”.


Para analizar este acuerdo es importante recordar que “el contexto de la firma y puesta en marcha del Tratado se dio en un ambiente de incertidumbre e indicadores poco alentadores de crecimientos del bloque europeo; desde el 2009 la UE mostraba contracciones en su Producto Interno Bruto (PIB), con tasas de desempleo históricamente altas y un problema con la deuda soberana de algunos de sus miembros que en algún momento llevó a poner en tela de juicio la permanencia de esta integración de los países del Viejo Continente. Por otra parte, Colombia en los últimos dos años ha logrado un crecimiento destacado, siendo foco de inversión internacional y en una carrera por posicionar sus productos en el mercado internacional”, recordó Juan David Guerrero, analista de estudios económicos de Aktiva Servicios Financieros.


Desde que está en vigencia este Tratado el ingreso de empresas, en especial las antioqueñas, a la actividad exportadora a este destino ha ido en aumento. María Claudia Lacouture, presidente de Proexport Colombia, agregó que“el acceso preferencial ha permitido que a mayo de este año un total de 404 empresas colombianas exportaran por primera vez desde agosto de 2013, de las cuales 70 son de Antioquia. Además, se exportaron 224 productos nuevos, 50 de Antioquia, como desgranadoras de maíz, licuadoras,  cebollas y semillas de tomate”.


El analista Guerrero dijo que en cuanto al comportamiento del comercio entre Colombia y la UE, el balance es positivo y corresponde al desempeño económico de cada una de las partes. “La UE  no venía de un buen momento en términos económicos al momento de la puesta en marcha del Tratado; pero a finales del año 2013 se observó una corrección en su crecimiento a través de una mejora en el consumo de algunos de los países que lo conforman, por ejemplo, Alemania, Francia y más entrado en el 2014 España, lo cual reabrió las compras desde otros países y en el caso colombiano, se exportaron cerca de ocho millones de toneladas, consistentes en cerca del 70 % por combustibles, el restante por productos agrícolas y manufacturas. En cuanto al volumen importado desde la UE la tendencia al alza es más pronunciada y a partir de marzo alcanzó más de 202.000 toneladas, consistente según el Tratado firmado en maquinarias y equipos de transporte, productos químicos y otros productos manufacturados”, afirmó Guerrero. Esto es positivo si se tiene en cuenta que la demanda de la UE sigue siendo débil al igual que el crecimiento económico de la UE en su conjunto.


Los alimentos


Según el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (MinCIT), los productores de arvejas, atunes aleta amarilla, fríjoles, piña, pescado en conserva, aceite de oliva, han aprovechado las ventajas del Acuerdo Comercial entre Colombia y la Unión Europea, y lograron entrar por primera vez a ese mercado.


La agroindustria por ejemplo ha crecido el 11,6 % desde agosto de 2013 hasta mayo de 2014, último mes del que se tienen registros consolidados, y los productos agropecuarios lo han hecho un 2,5 %, lo que demuestra la buena oportunidad que estos productos han encontrado en el mercado europeo.


María Carolina Lorduy Montañez, directora de la Cámara de Alimentos de la Andi, celebró que el sector alimentos se haya beneficiado con este Acuerdo Comercial. “Eso es una buena noticia, la noticia regular es que seguimos exportando commodities, seguimos exportando sin valor agregado, y eso más que el desarrollo del Tratado fue la negociación del mismo, que benefició más a las frutas, café, banano, azúcar, flores, privilegiaron estas exportaciones por sobre las exportaciones de valor agregado”.


“Nuestra preocupación siempre es que cuando los países hacen acuerdos comerciales, buscan abrir mercados para productos con el mayor valor agregado, porque mientras más valor agregado más reacciones positivas hacia el conjunto de la sociedad”, insistió Lorduy Montañez.


Asimismo, indicó que  en Colombia “debemos incentivar las exportaciones de productos cada vez con mayor valor agregado, esto genera más empleo, más ingresos para la gente, más ingresos para el país, más ocupación para otras empresas”, y explicó que otro de los graves problemas que afecta al sector para poder competir son los precios, “mientras en Colombia los precios de los insumos y de las materias primas para la fabricación de alimentos no sean equiparables y estén tan apartados de los precios internacionales, no podremos competir ni en Colombia ni en el exterior”.


Sector minero – energético


Las tres cuartas partes de los productos que se exportan a la UE son minero – energéticos y desde que el Tratado entró en rigor han perdido participación en 1,3 %, aunque “los acuerdos comerciales no se hacen para favorecer a ese sector, porque ellos tienen su propia dinámica, el mercado internacional tiene unas formas de transarlos que no requieren de preferencias arancelarias; además, porque en los grandes mercados internacionales estos productos entran o con muy bajo arancel o con desgravación arancelaria plena”, concluyó Eduardo Muñoz.



Oportunidades

El TLC con la UE tiene beneficios arancelarios en productos como melaza de caña, concentrados de proteínas y sustancias proteicas texturizadas, queso de cabra y ovejas, jarabes de isoglucosa aromatizados o con colorantes, animales vivos con excepción de los ​​reproductores de raza pura, sal y cloruro de sodio puro, limones y harina de cebada desde la agroindustria.


Por las manufacturas, las oportunidades están relacionadas con las preparaciones de gel, concebidas para ser utilizadas en medicina humana o veterinaria, magnesio en bruto, óxido de aluminio, hidróxido de aluminio y el silicio. Y en el ítem de prendas de vestir están las pieles y cueros de animales excepto los bovinos.


“En cuanto a las ventajas del tratado, se encuentran la diversificación de los productos minero - energéticos y agroindustriales y la importación de productos manufacturados más sofisticados desde Europa. En contraparte, la entrada de productos manufacturados de lácteos y artículos para vehículos puede ser contraproducente para la industria nacional”, explicó Juan David Guerrero, analista de estudios económicos de Aktiva Servicios Financieros.