Economía

Proposals of the rural sector for Iragorri
Las propuestas del campo a Iragorri
Autor: Olga Patricia Rendón Marulanda
4 de Agosto de 2014


El Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (MinAgricultura) es la cartera encargada de formular, coordinar y evaluar las políticas que promuevan el desarrollo competitivo, equitativo y sostenible de los procesos agropecuarios forestales.


Foto: Cortesía 

Aurelio Iragorri tuvo una importante participación en la negociación con los indígenas del Cauca.

El abogado payanés Aurelio Iragorri Valencia fue nombrado esta semana por el presidente Juan Manuel Santos como ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, cartera a la que se dedicará después de desempeñarse como ministro del Interior.


Iragorri entró al MinAgricultura en reemplazo de Rubén Darío Lizarralde Montoya, quien según Camilo Coronado, director de Economía de la Universidad Nacional, “lamentablemente no pudo tener una agenda que tocara los aspectos más sensibles y estructurales del desarrollo de las actividades agropecuarias”.


Este Ministerio está en deuda, según el experto, en las medidas de comercio exterior hacia la integración, los tratados de libre comercio, la política fiscal, el manejo desaforado del gasto público, la política monetaria y el aumento de las tasas de interés, que si bien no dependen exclusivamente de él si tiene repercusiones importantes en los negocios del agro, no tienen manejos que protejan al sector, y que le den garantías de sostenibilidad.


Retos del nuevo ministro


“Es necesario que el ministro de Agricultura lidere y exprese con mucha convicción los factores de entorno macroeconómico y de política económica que debieran analizarse y tomarse muy en serio si es que se quiere, verdaderamente, un sector agrícola y pecuario competitivos”, explicó Camilo Coronado.


El nuevo ministro, según diferentes expertos, tiene que estar en capacidad de reconciliar a Colombia con sus zonas rurales y de producción agropecuaria y de trabajar en coordinación con otras instancias del Estado para poder planear desarrollos como los de la infraestructura vial y social, ayudar en temporadas climáticas difíciles para el sector y de sostener unos niveles de cambio monetario en unos límites considerables.


Por su parte, Luis Fernando Botero Franco, director Ejecutivo del Comité Departamental de Cafeteros de Antioquia, contó que el ministro Iragorri se encontrará con cinco retos específicos para su gremio, “son necesarias varias políticas: precios remunerativos para el café; en materia de costos de producción, porque estos han venido aumentando y el precio de los agroinsumos genera sobrecostos y a eso se le suma una mano de obra cada vez más escasa y más costosa; de seguridad social donde los cafeteros podamos acceder a pensiones dignas y buscar estrategias para que los jóvenes permanezcan en el campo; de bienes públicos cafeteros y de adaptación y mitigación del cambio climático”.


Así mismo Rafael Mejía, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia, SAC, señaló que, para atender todo el tema del pacto por el agro y frente a la posibilidad del postconflicto, es ideal que un funcionario como el ministro Iragorri esté al frente de esta cartera, pues es de destacar sus calidades políticas que serían  necesarias en estos temas. Aunque es necesario que él “se rodee de dos viceministros muy técnicos, para tener un mayor panorama que le permita hacer una mejor política agropecuaria”.



Cambios de ministro

Desde 2013 han pasado tres ministros por la cartera de Agricultura, Juan Camilo Restrepo, Francisco Estupiñán y Rubén Darío Lizarralde, lo que muestra que en los últimos meses ha sido difícil consolidar la jefatura del Ministerio.


Al respecto Camilo Coronado dijo que, “este se ha tenido como un ministerio comodín, para pagar cuotas burocráticas, pero, aunque han llegado algunos ministros con gran capacidad y gran conocimiento del sector y de otros temas importantes de Estado, no ha habido el liderazgo para poder consolidar una agenda tan amplia, tan compleja y tan agresiva como la que se necesita. El problema es que lo que está en manos de un ministro de Agricultura es relativamente poco frente a los elementos que están determinando la competitividad misma del sector y ese Ministerio no tiene gran peso a la hora de las decisiones de política económica, ni la monetaria, ni la fiscal, ni la cambiaria, ni mucho menos de comercio internacional”.


Pese a esto, el presidente Juan Manuel Santos, al hacer el nombramiento del ministro Iragorri, dijo que “el Ministerio de Agricultura va a ser extremadamente importante en los próximos cuatro años porque ahí vamos a concentrar buena parte de nuestros esfuerzos presupuestales y de políticas públicas”. Recordó además que los problemas del campo y el desarrollo agropecuario forman parte del primer punto negociado en las conversaciones de paz con la guerrilla de las Farc en La Habana.