Economía

Colombia is prepared to face El Niño
Colombia está preparada para enfrentar El Niño
31 de Julio de 2014


Si bien el país cuenta con una base de generación eléctrica suficientemente robusta, no se puede bajar la guardia ante un fenómeno como este, que pese a que solo está comenzando su incubación, desde su pronóstico puso en alerta al país y comenzó con afectar las cifras en el sector eléctrico.


Foto: Rubén Dario Marín Cortés 

Colombia ocupa el séptimo lugar entre los 124 países evaluados por el Foro Económico Mundial (FEM) por su Índice Global de desempeño de la Arquitectura Energética 2014.

Carolina Tejada


economia@elmundo.com


El sector eléctrico colombiano se encuentra blindado frente a las eventualidades hidrológicas que puedan presentarse con motivo del fenómeno de El Niño, debido a que el nivel de los embalses alcanzó el 72,77 % de su capacidad, luego de estar en 43,35 % en abril, según la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgen).


Así lo ratificó Ángela Montoya, presidente de Acolgen, quien añadió que “desde el momento en el que se prendieron las alarmas por la potencial ocurrencia de un fenómeno de El Niño, el sector ha trabajado para enfrentar esta coyuntura de acuerdo con los parámetros del sistema, incrementando la generación térmica para proteger los embalses y evitar un racionamiento energético. Hemos hecho todas las gestiones comerciales y logísticas necesarias para asegurar el combustible para la operación de las plantas térmicas”.


Por su parte, Orlando Cabrales Segovia, viceministro de Energía, se refirió al tema del alza en los costos del servicio de electricidad, confirmando que estos se verán afectados en la medida en que sea necesario generar más energía con plantas térmicas. Además, hizo “un llamado a todos los colombianos para ahorrar y hacer uso eficiente de energía. Todos podemos ayudar a enfrentar el fenómeno de El Niño”, afirmó el viceministro.


“Si llegamos a un 40 % de capacidad térmica de ahí en adelante ya nos tocaría generar con líquidos (petróleo o diésel)”, aseguró Cabrales, y, en ese caso, “también nos estamos asegurando que la logística sea suficiente y esté lista para respaldar”. 


Las medidas


Está claro que la adaptación al cambio climático debe ser el eje transversal del Plan de Desarrollo de los próximos cuatro años, porque las medidas de mitigación no son una salida efectiva para enfrentar esta situación.  Es por eso que el Ministerio de Minas y Energía trabaja desde hace unos meses en la adaptación que permita sobrellevar este fenómeno sin problemas.


Exigencia al sector térmico de generación ha sido una de las estrategias que permitirá ahorrar el recurso hídrico en los embalses, permitiendo además que las lluvias recientes contribuyan a la recuperación de los mismos. Esta medida ha dado resultados positivos, puesto que los niveles de los embalses, hoy se encuentran por encima del 70 % de su funcionamiento, porcentaje que para esta época del año permite calificarse como óptimo, explicó  Amylkar Acosta Medina, ministro de Minas y Energía.


No obstante, los estudios de seguimiento a los embalses son permanentes, para poder garantizar que se contará con la infraestructura de generación; no se puede garantizar que habrá generación térmica si no se cuenta con el combustible, y que este se encuentre en el sitio donde se requiere para el debido proceso.


El mercado mayorista también se encuentra en un continuo seguimiento, debido a la volatilidad en los precios en bolsa de la energía, que llegó a estar en límites  de escasez con precios que superaban los $460 el kilovatio/hora. “Afortunadamente las aguas volvieron a su nivel y hoy estamos con precios del kilovatio/hora que no sobrepasa los $170”, aclaró el alto funcionario.


Otra de las decisiones tomadas por el Ministerio de Minas y Energía como medida preventiva ante la situación climática, fue la suspensión del suministro de gas a Venezuela, que equivalía a 100 millones de pies cúbicos diarios aproximadamente, en busca de la disponibilidad para el parque térmico de generación en el país, dándole prelación al uso doméstico de dicho recurso.