Columnistas

Preocuparse, no: ocuparse
Autor: Pedro Juan González Carvajal
29 de Julio de 2014


Con relación al último resultado de las pruebas Pisa con respecto al conocimiento financiero, invito a la mayoría de los ciudadanos a que traten de resolverlo de una sola sentada, sin recurrir a algún tipo de ayuda.

Se está convirtiendo en costumbre que después de que salen algunos resultados con respecto a la calidad de la educación en el ámbito planetario, y en ese cuadro se encuentra Colombia,  pues casi siempre quedamos de últimos, y como plañideras, la mayoría de los estamentos lanzan sus gritos al cielo, pero no hacen ni proponen nada.


Con relación al último resultado de las pruebas Pisa con respecto al conocimiento financiero, invito a la mayoría de los ciudadanos a que traten de resolverlo de una sola sentada, sin recurrir a algún tipo  de ayuda. No es fácil, y mucho menos para un estudiante al cual en Colombia no se le ha enseñado este tipo de conocimiento dentro de los programas actuales.


Pronto se ratificará o se nombrará un nuevo ministro de Educación,  obviamente un muy buen alfil político, y el argumento favorable es que es un muy buen(a)  ejecutivo(a), para tratar de compensar el hecho real de que no tiene la más remota idea del tema y que lo suyo, tradicionalmente, no ha sido la educación, sino  otros asuntos muy importantes. La única esperanza es que se sepa rodear de un buen grupo de asesores expertos, no de grupos de sabios sobresalientes en otras disciplinas, pero no en el campo educativo, del cual,   entre otras cosas, hay que separar el asunto de la pedagogía y la academia, del asunto de la administración educativa.


Así mismo en nuestro Congreso, la Academia brilla por su ausencia y esperar que de allí salgan propuestas o evaluaciones juiciosas sobre el tema, es más que ingenuo.


Además, mientras la sociedad no le exija al Estado, a través del Gobierno de turno, que le fije unos objetivos específicos a la educación y quede muy claro para todos para qué educar en Colombia, y mientras no se modernicen los marcos jurídicos muy abundantes en el hoy, pero con los resultados que hoy dizque nos preocupan, pues no va a pasar nada, y seguiremos rasgándonos las vestiduras simulando que el tema nos tiene muy preocupados.


¿Dónde están los Marco Palacios, los Wasserman, los Restrepo, entre otros pocos, que han demostrado saber del tema? ¿Con qué cara un Gobierno que le disminuye los recursos a la investigación, promueve la idea de que es a través de la innovación, la ciencia y la tecnología que saldremos adelante? ¡Qué despropósito y qué desvergüenza! 


Reitero la propuesta de que propiciemos desde el alto Gobierno un nuevo “Plan Colombia”, pero esta vez para el asunto educativo: Habrá que determinar de quien queremos seguir siendo dependientes y entonces buscar a Estados Unidos, Japón, Finlandia, o Alemania, o algún otro país con resultados concretos y evidentes,  para que nos ayuden a salir del atolladero, del cual solos, parece ser que no somos capaces de  salir, si es que a ellos les interesa.


Otra alternativa, es dejarnos ayudar por las buenas prácticas de la Ocde en estos asuntos, y dejar de especular e improvisar.


Rescatar y promover la dignidad de los maestros, fortalecer o crear propuestas académicas y pedagógicas  pertinentes y pragmáticas, asegurar la equidad en calidad y oportunidades para todos los ciudadanos en este capital asunto, es el objetivo que hay que exigirle a este gobierno y  a su ministro, y a los siguientes gobiernos y sus  ministros.  


No es preocupándose, sino ocupándose de los asuntos, que estos se pueden resolver. 


Dejemos que los que saben lideren el rescate de este asunto que es no solamente importante, sino entre otras curiosidades, derecho fundamental y ojalá contemos con la suerte de toparnos con un ministro que pueda estar unos veinte años al frente de la cartera educativa para que a través de la continuidad de políticas, objetivos y estrategias se le pueda dar vida, sostenibilidad y viabilidad a nuestro pretendido modelo educativo. 


Recordemos a Piaget cuando dice: “El objetivo principal de la educación es crear personas capaces de hacer cosas nuevas y no simplemente repetir lo que otras generaciones hicieron”.


NOTA: Me llega un correo en el cual un extraterrestre asombrado le pregunta a otro: “¿Me estás diciendo que los humanos tienen recursos naturales como la energía solar, la hidroelectricidad, carburantes biológicos, el poder del viento y la energía geotérmica... y se matan por petróleo?”


NOTA FINAL: Un saludo muy especial al doctor Jaime Tobón Villegas al llegar a 95 años de  vida fecunda.