Columnistas

Los retos del Congreso
Autor: Gabriel Zapata Correa
25 de Julio de 2014


El inicio de cada período legislativo está enmarcado siempre por un anillo de propósitos y de buenas enmiendas, desde el primer mandatario de turno que marca la pauta, hasta cada uno de los congresistas que llegan al Capitolio con la intención de cumplirles a sus electores.

El inicio de cada período legislativo está enmarcado siempre por un  anillo de propósitos y de buenas enmiendas, desde el primer mandatario de turno que marca la pauta, hasta cada uno de los congresistas que llegan al Capitolio con la intención de cumplirles a sus electores.


Sin embargo en esta ocasión hay algunos rasgos que merecen una atención especial, porque no obstante la mayoría de la Unidad Nacional en el Congreso, representada en el 51% de los electores en la segunda vuelta, es bueno y sano para el  país que los 7 millones de votos por el candidato de la oposición del Centro Democrático, Oscar Iván Zuluaga, tengan alguna figuración en las decisiones del segundo gobierno de Santos.


El presidente Santos, en un discurso abierto a la discusión y a la oposición, le abrió las puertas a la oposición y la convocó a una participación desprevenida en el debate y en la aprobación de los proyectos de interés general para la comunidad. Santos acepta y reconoce que siete millones de votos representan un voto de opinión motivado por innegables realidades del país, que requieren de atención inmediata.


¿Quién puede negar que el pueblo colombiano tenga exigencias claras  relacionadas con la justicia, la seguridad, la salud, la educación, el campo, la infraestructura y, desde luego, el proceso de paz, el pos conflicto y las políticas sociales?


Hablando sin color político ni tendencia ideológica, en estas necesidades planteadas hay unas urgencias que cualquier gobierno tendría que atender en forma inmediata. O sea que así como las sufren quienes votaron por Santos, también las sufren quienes lo hicieron por Oscar Iván Zuluaga. Y en este sentido se tienen que mover los miembros de las diferentes bancadas y no sembrarse en ciegas controversias políticas o marcadas por intereses particulares.


Mirando la responsabilidad desde la otra orilla, las diferencias políticas o ideológicas no pueden llevar a los líderes de los partidos a sacrificar los intereses generales de la comunidad. Desde acá es que pienso que debemos valorar el llamado del presidente Santos: A legislar pensando en la comunidad y en su bienestar general.


El presidente Santos nos ha dicho que este es el Congreso de la paz. Y pensamos que tiene razón, si el principal reto al cual estamos enfrentados es al de legislar para el futuro que se nos avecina. Tenemos que preparar al país, en términos sociales, económicos e institucionales, para garantizar una paz estable y duradera luego de unos eventuales acuerdo de terminación del conflicto.


Reforma Constitucional a la justicia: La supresión del Consejo Superior de la Judicatura, la organización del régimen de fueros y la Comisión de Acusaciones, la doble instancia para aforados, la restricción a las facultades del Procurador y la eliminación de las facultades electorales de las Altas Cortes, entre otros, son temas sobre las que ya viene trabajando el gobierno reelecto para la pronta presentación de una reforma constitucional.


Regulación del Marco jurídico para la paz: Otro de los retos a los que se verá enfrentado el próximo Congreso, será la aprobación de una ley que regule el acto legislativo Marco Jurídico para la paz.


Se encuentra también la primer gran reforma al Sistema Penal Acusatorio (SPA), una iniciativa que busca de manera transversal adaptarse a los nuevos fenómenos de criminalidad, una mayor participación de la víctima en el proceso y ajustar algunas figuras que en sus inicios buscaron contribuir a la eficiencia del sistema penal, como es el caso del principio de oportunidad, los preacuerdos y los allanamientos a cargos. A esta propuesta, que fue presentada en la legislatura pasada por el legislativo, pero archivada por falta de trámite, ya se han sumado otras manos como la Fiscalía y la Corte Suprema de Justicia, por lo cual se espera que el próximo cuatrienio inicie con su pronta presentación y respectiva discusión.


Se espera que con esta extensa reforma a la justicia se ponga fin a los problemas enunciados y con la aprobación de la ley que regule el Marco Jurídico para la Paz, le dejemos al país la solución a unos graves problemas, que no por ser menos políticos, no dejan de ser muy importantes.