Mundo deportivo

“The controls balance the loads”
“Los controles nivelan las cargas”
22 de Julio de 2014


Después del segundo día de descanso, el Tour entra hoy a la última semana con la primera etapa en los Pirineos: 237,5 kilómetros entre Carcasona y Bagnères-de-Luchon, la etapa más larga de esta edición.


Foto: EFE 

Con una diferencia favorable, Nibali (foto) enfrenta las últimas seis etapas para ingresar al selecto grupo de los campeones que han ganado Tour, Giro y Vuelta, junto a Anquetil, Merckx, Gimondi, Hinault y Contador.

Redacción-EFE


Si algunos ciclistas pueden brillar hoy es gracias a que vivimos una mejor época que hace diez años en la lucha contra el dopaje”. Con esa afirmación el médico del equipo francés Ag2r, Gérard Guillaume, quiso destacar la actuación de los jóvenes Romain Bardet y Thibaut Pinot, que pelean por el podio del Tour de Francia, pero que también, sin ninguna duda, enlaza al ciclismo colombiano, aunque hoy los cafeteros no estén luchando por puestos de privilegio en la Grand Boucle.


La teoría del médico Guillaume se adapta como un guante al discurso que ha mantenido durante los últimos años el ciclismo francés para explicar los casi 30 años sin un ganador del Tour y los 17 sin un hombre en el podio de París, pero a la vez confirma que ahora los ciclistas colombianos tienen mayores opciones en las grandes carreras.


Mientras el mundo entero hacía la vista gorda con el dopaje, decían en Francia, ellos lideraban la lucha contra esa lacra, lo que se traducía en peores resultados.


Ahora, el ciclismo francés ha recobrado brío de la mano de Bardet y Pinot, tercero y cuarto del Tour, respectivamente, a falta de una semana para la llegada a París, pero igual valoriza los triunfos de Nairo Quintana en el Giro y de Carlos Betancur en la París-Niza, por mencionar solo los dos hechos más resonantes de este año.


Teoría que es compartida por Jean-François Bernard, quien vistió de amarillo en el Tour y quien afirma que ahora se vive un ciclismo diferente “con “prácticas más sanas. Ahora ya no es una carrera para ver quién tiene el mejor médico”, agrega.


Postura que también apoya el exmédico del Festina, el suizo Antoine Vayer, que dice ser capaz de detectar el dopaje midiendo el rendimiento energético desarrollado por los ciclistas en los grandes puertos, que hoy lo considera “humano”, distinto a las cifras “sobrehumanas” de las épocas de Miguel Indurain, Lance Armstrong o, incluso, Chris Froome.


“Ahora el ciclismo es diferente. Atrás ha quedado una época negra que a algunos nos ha privado de más triunfos”, reflexionó Sylvain Chavanel, durante años la gran promesa del ciclismo francés pero que nunca brilló en el Tour.


El ciclismo ha cambiado


El flamante líder del Tour de Francia, el italiano Vincenzo Nibali, no pudo escapar en días pasados al tema del dopaje y el sombrío pasado de su equipo, el Astana, en ese capítulo.


“En el pasado se han cometido errores, pero es el pasado. Ahora hay una nueva generación que está demostrando que quiere cambiar el ciclismo y que se somete al pasaporte biológico, a los controles por sorpresa, incluso en tu propia casa. Creo que es un ciclismo mejor, más limpio”, afirmó el ciclista.


Nibali reconoció que “sigue habiendo casos aislados” de “imbéciles” que dan positivo, pero “sin querer ser el portavoz de todo el pelotón” afirmó que “hay una clara voluntad de cambiar las cosas”.


El italiano justificó su presencia en el Astana, un equipo que fue excluido en 2008 del Tour de Francia por la multiplicación en su seno de casos de dopaje, incluido el de su actual director, Alexandre Vinokurov.


“Si estoy en el Astana es porque ha invertido mucho en crear un equipo de italianos para devolver el crédito al equipo”, afirmó el corredor, que señaló que incluso han fichado a los entrenadores que tenía en sus anteriores formaciones “para lavar la imagen” que había.


“Estoy en el Astana porque me han dado la posibilidad de construir un grupo importante que me permite luchar por el Tour, el Giro y la Vuelta”, apuntó.


Igualdad de condiciones


“Claro que los controles han favorecido al ciclismo colombiano. El repunte de los últimos años se debe en gran medida a eso. Ahora se corre en una mejor igualdad de condiciones y ahí los nuestros tienen mayores opciones”, dijo el seleccionador nacional de ruta, Carlos Mario Jaramillo, quien por estos días ultima detalles con el equipo nacional que irá al  Tour de L’Avenir 2014.


“Después de lo de (Lance) Armstrong se destaparon muchas cosas y se igualaron las condiciones”, precisó “Millo” al destacar que “cada vez los ciclistas colombianos van a tener mejor figuración mientras se mantengan los controles”.


En su concepto, “Colombia podrá tener en un futuro un campeón del Tour, mientras se mantengan estas condiciones y se les dé la posibilidad de armar un equipo que los respalde”.


Por su parte, Gabriel Jaime Vélez, técnico del Orgullo Antioqueño, considera que “los controles nivelan las cargas y, por supuesto, abren el abanico de favoritos a las grandes carreras, con varios colombianos incluidos en esa lista”.


En su opinión, “además de los controles también nuestros ciclistas se han europeizado, porque emigran muy jóvenes y eso les ha dado la oportunidad de aprender más rápido a disputar las grandes carreras, y eso ha sido igualmente fundamental para que figuren como hoy lo están haciendo”.



Los que no creen

Claro que hay quienes piensan diferente, y atribuyen la gran figuración de los jóvenes a otras circunstancias distintas a los controles.


Richard Virenque, por ejemplo, que fue el último galo que subió al podio del Tour, no cree en esas teorías. El hombre que puso rostro al escándalo de dopaje del equipo Festina y que ahora comenta la carrera para la televisión francesa, achaca el ascenso de los franceses Bardet y Pinot a las caídas de los favoritos, Chris Froome y Alberto Contador.


“Sin esos accidentes se hubieran conformado con puestos mucho más modestos”, asegura el siete veces ganador del premio de la montaña.


Bernard Hinault, que en 2015 festejará los 30 años de su quinto Tour, el último de un francés, tampoco cree en esas teorías. “Llevo 20 años escuchándolas, son una patraña”, dice el bretón.


“Lo que pasa es que ahora se les deja correr libremente. Antes se les protegía demasiado, se les decía: ‘espera, que eres muy joven, ya explotarás’. Y no explotaban nunca. Ahora es maravilloso ver a un Bardet pelear con los mejores a los 23 años”, afirma.