Gente

The Terrace
La terraza
Autor: Carmen V醩quez
19 de Julio de 2014


Puede ser un lugar amplio o peque駉. Al aire libre o con un techo que le cubra pero que le deje entrar buena luz, siempre abierta, con agradable ambiente de follajes, plantas, flores, c髆odos sillones, de pronto una hamaca y una mesita...


Foto: Esneyder Guti閞rez Cardona 

Ella es una diplomática, Lina Guerra, siempre a la moda.

Puede ser un lugar amplio o pequeño. Al aire libre o con un techo que le cubra pero que le deje entrar buena luz, siempre abierta, con agradable ambiente de follajes, plantas, flores, cómodos sillones, de pronto una hamaca y una mesita y de pronto puede hacer parte de ella un asador. Esto es una terraza, un espacio que todos nos soñamos tener en casa, en la finca o en el apartamento.


Pero que tal si pensamos en una amplia, muy amplia terraza, llena de luz, con panorama de verde, flores y con una fuente. Una terraza en donde el aire fresco y la luz son los principales elementos que dan la bienvenida durante el día o la tarde. En la noche en un abrir y cerrar de ojos las velas de centro de mesa hacen parte de la complicidad, del secreto, de ese toque romántico único que se complementa con una cena y un buen vino. Una terraza con entrada propia. Dos ambientes para escoger y en ellos hacer algo especial. Esta es la novedad que el Hotel Poblado Plaza dio al servicio el jueves que acaba de pasar.


La muy activa y encantadora gerente del Hotel Poblado Plaza, Piedad Salazar, vistió un dos piezas en negro con detalles de tiras brillantes y un nuevo look de cabello muy cortito para recibir a todos sus invitados a la gran noche de inauguración de “La Terraza”, el nuevo espacio del Hotel. Pero además la remodelación total de los salones que dan a dicha terraza y con las puertas corredizas en cristal abren más espacio a necesidades en donde el cliente lo requiera. La Terraza estrena carta de menú con tendencia a una cocina mediterránea.


¿Y por qué tan sonada esta invitación? Primero porque la invitación llegó en un formato de lujo, el que ya ameritaba asistir con fina loción y vestuario de coctel. Lo segundo es que teníamos mucho rato de no ver en un solo lugar a tanta gente linda del sector del turismo, empresarios representativos, cuerpo consular y amigos, muy amigos del Poblado Plaza, un hotel que tiene historia en la ciudad, que sus conciertos de Navidad son los más esperados, que la gente de su servicio tiene muchos años y atiende con cariño y siempre con una sonrisa. A doña Piedad no le faltó detalle. Tan exquisitos los platillos que no quedó ni un harinita y la generosidad del licor se vio siempre en las copas.


La mayoría entendió y llegó impecable, pero otros se lucieron con sus bocadillos de vestuario. La nota musical fue de lujo con el grupo de voces del maestro Mauricio Mejía y él a dos manos dos pianos. Supo escoger un repertorio clásico en donde el brindis de Traviata hacia juego para brindar en maravillosa fiesta. Pero... lástima el “sonido tan alto” y más lástima que como invitados no se entienda el saber escuchar tan elegante regalo.


Hacen falta más fiestas de este calibre en Medellín.