Columnistas

El pa韘 de los "dotores"
Autor: Carlos Cadena Gait醤
14 de Julio de 2014


Desde hace m醩 de un a駉, miles de investigadores de este pa韘 nos dedicamos a monitorear, proponer, y so馻r un mejor Sistema de Ciencia, Tecnolog韆 e Innovaci髇 para Colombia. Ha sido dif韈il, porque en este pueblo nuestro, el "dotor" es aquel que llega con corbata extranjera y billetera abultada; poco hemos aprendido a valorar la generaci髇 de conocimiento.

Desde hace más de un año, miles de investigadores de este país nos dedicamos a monitorear, proponer, y soñar un mejor Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación para Colombia. Ha sido difícil, porque en este pueblo nuestro, el "dotor" es aquel que llega con corbata extranjera y billetera abultada; poco hemos aprendido a valorar la generación de conocimiento.


Las condiciones se dieron para que nos uniéramos. Gracias a una diversidad de razones, quienes tuvimos la oportunidad de avanzar estudios de alto nivel, entendimos que había llegado el momento para empujar mejores condiciones para nuestra ciencia. Empezamos a usar las redes sociales para conectarnos entre nosotros, y para crear una interlocución propositiva hacia la institucionalidad. Desde la cuenta de Twitter @CienciaCol, por ejemplo, hemos establecido un canal de comunicación oficial, y hemos logrado interés desde los medios.


Rápidamente entendimos que el problema no era la directora (ahora ex-directora) de Colciencias, Paula Arias. Por el contrario, identificamos que los politiqueros han sido capaces de apoderarse del sistema para ordeñarlo, mientras el interés desde los altos niveles de gobierno por rescatarlo, ha sido nulo. Por increíble que parezca, la ex-directora Arias –seguramente– jamás fue invitada a un Consejo de Ministros, y no me extrañaría que jamás haya logrado reunirse con el Presidente a discutir estos temas. No tengo ni la más mínima duda al respecto: al Gobierno de Colombia, compuesto por "dotores", no le interesa la ciencia.


La valiente ex-directora nos unió como investigadores colombianos, empujó un valioso programa para ayudarle a los investigadores de la diáspora a volver al país, y la semana pasada se vio en la obligación de denunciar lo inaceptable: que le fueran a quitar aún más, al miserable presupuesto de Colciencias.


Miremos unos números rápidamente. En carta del 2 de junio, el DNP le notifica a Colciencias la cuota de inversión asignada para el 2015: $289 mil millones. Si consideramos que en vigencias futuras ya están comprometidos $175 mil millones, eso nos deja la miseria de $85 mil millones para financiar la ciencia (en un país en el cual se gastan $23 mil millones para comprarle ipads a los congresistas; donde se gastan $19 mil millones rentando carros blindados para la Cámara de Representantes). Esto, obviamente no incluye el dinero de las regalías, porque esas partidas, como bien lo explica Moisés Wasserman en su más reciente columna, las manejan a su antojo los gobernadores de turno.


Conscientes de la barbaridad que cometieron, inmediatamente sale el Gobierno a desmentir esto y a despedir precisamente a quien se arriesgó a dar la pelea por nuestra ciencia. Ahora dicen que el presupuesto no va a bajar, que quedaría en $379 mil millones para el 2015; es decir, $41 mil millones menos de lo que ejecutó Colciencias en 2012, como lo explica el también ex-director de Colciencias, Jaime Restrepo.


Esta es la Colciencias que nos soñamos en el país de los "dotores":


1. Independiente de Presidencia, con un Consejo permanente de alto nivel, como el del Banco de la República. Hoy no es ni siquiera un ministerio, pero no lo debe ser; debe estar más arriba; como pieza vital del desarrollo del país, de la planificación del Estado.


2. Con un presupuesto estable que no dependa del presupuesto del Ministerio de Hacienda, ni del ministro de turno.


3. Con una nómina fortalecida. Es urgente tener más cargos técnicos como funcionarios, y una interdependencia con la élite de los científicos nacionales. Hoy Colciencias tiene 350 personas, sólo 100 funcionarios, y la gran mayoría son de bajo nivel.


4. Una entidad empoderada para liderar la política de largo plazo del país, en las áreas que ya se estructuraron durante los últimos años: ciencias básicas, salud, ingenierías, sociales, TIC, etc.


5. Un programa de becas estable basado en los programas de doctorado nacionales de calidad, que le otorgue beca automática a todos los admitidos a programas de excelencia.


No me exagero si digo que de esto depende directamente la competitividad y sostenibilidad de Colombia. ¿Con quién hay que hablar para crear este futuro que nos soñamos?


(@cadenagaitan)